Dimite el líder del bloque conservador en el Parlamento alemán por tener un hijo por gestación subrogada en EE.UU.
- La gestación subrogada es una práctica prohibida en Alemania y a la que la CDU se opone de forma expresa
- El canciller y líder de su partido, Friedrich Merz, ha calificado la decisión de Spahn de "correcta e inevitable"
El líder del grupo parlamentario de la alianza conservadora CDU/CSU en el Parlamento alemán, Jens Spahn, ha presentado este sábado su dimisión después de que saliera a la luz que él y su marido fueron padres mediante gestación subrogada en Estados Unidos, una práctica prohibida en Alemania y a la que su propio partido se opone de forma expresa.
"He informado a los líderes de la CDU y la CSU, Friedrich Merz y Markus Soeder, que mediante esta carta a nuestro grupo parlamentario presento mi dimisión como presidente del grupo parlamentario de la CDU/CSU en el Bundestag", ha manifestado Spahn en una misiva recogida por la radiotelevisión estatal alemana ARD.
En la carta, Spahn considera que su "felicidad personal" es "incompatible" con su cargo político y que su decisión "personal" de "tener un hijo mediante gestación subrogada y las expectativas, comprensibles, que recaen sobre mí como presidente de nuestro grupo parlamentario" se ha vuelto un tema "más complejo de lo que había previsto".
El político, de 46 años y una de las figuras más destacadas del ala conservadora de la Unión Demócrata Cristiana (CDU), se encontraba sometido a una creciente presión desde que la prensa alemana reveló el jueves el nacimiento de su hijo mediante una madre gestante en Estados Unidos.
Acusaciones de doble moral
La controversia surgió porque la gestación subrogada está prohibida en Alemania y la CDU ha defendido históricamente el mantenimiento de esa prohibición. De hecho, el partido aprobó en su congreso de febrero una resolución para mantener vigente la legislación actual.
Spahn, que fue ministro de Sanidad entre 2018 y 2021 en el Gobierno de Angela Merkel, había respaldado siempre esa posición y, durante su etapa al frente de ese ministerio, fue responsable de la aplicación de la legislación que prohíbe esta práctica en el país.
Tras conocerse el nacimiento de su hijo, dirigentes de la propia CDU reclamaron su dimisión y le acusaron de actuar con doble rasero al recurrir en el extranjero a un método que rechaza públicamente en Alemania. Las críticas fueron especialmente intensas en las organizaciones regionales del este del país, preocupadas por el posible impacto electoral de la polémica de cara a las elecciones regionales previstas para septiembre.
El viernes, Spahn trató de defender su decisión en un pódcast del diario Bild, donde reconoció que había vivido durante años un conflicto interno sobre la gestación subrogada antes de optar finalmente por esa vía para formar una familia. "Una cosa es la doctrina pura y otra la vida", resumió.
Merz: una decisión "correcta e inevitable"
El canciller alemán y líder de la CDU, Friedrich Merz, evitó inicialmente pronunciarse públicamente sobre el caso, aunque había anunciado que el asunto sería abordado por la dirección nacional del partido y reiteró que no veía motivos para modificar la prohibición de la gestación subrogada en Alemania.
Tras conocerse la dimisión, Merz ha calificado la decisión de Spahn de "correcta e inevitable" y ha afirmado que "la credibilidad es el bien más importante en política". El canciller ha agradecido además la contribución de quien hasta ahora era el presidente del grupo parlamentario en la tramitación de las principales reformas impulsadas por el Gobierno.
Aunque la gestación subrogada está prohibida en Alemania, la legislación no impide que ciudadanos alemanes críen a un hijo nacido mediante este procedimiento en otro país donde sí es legal, como ocurre en determinados estados de Estados Unidos. Sin embargo, el caso de Spahn ha reabierto el debate sobre la coherencia entre las posiciones políticas y las decisiones personales de los responsables públicos.