Damasco recibe a Macron, primer líder europeo en visitar Siria tras la caída de Asad, con explosiones cerca de su hotel
- El presidente francés ya había salido del hotel para reunirse con el presidente sirio, Al Sharaa
- Las explosiones han dejado al menos 18 heridos, entre ellos, cuatro agentes de policía
"Mi visita a Siria continúa". Con este mensaje publicado en la red social X, el presidente francés, Emmanuel Macron, ha querido dejar claro que las explosiones registradas este martes en las inmediaciones del hotel donde se alojaba en Damasco, y que han dejado al menos 18 heridos, no alterarán "una visita histórica", la primera de un líder de una gran potencia occidental a Siria desde la caída del régimen de Bashar al Asad y tras la llegada al poder del Gobierno encabezado por el presidente interino, Ahmed al Sharaa.
Varios artefactos explosivos estallaban por la mañana cerca del hotel donde se alojaba el mandatario francés una vez que ya había abandonado el recinto para reunirse con Al Sharaa. Testigos presenciales citados por Reuters y AFP han asegurado haber visto una columna de humo elevándose desde una zona próxima al hotel Four Seasons, en el centro de la capital siria, donde Macron había pasado la noche.
El Palacio del Elíseo afirmó posteriormente que Macron no llegó a escuchar las detonaciones y confirmó que mantuvo sin cambios la agenda prevista para la jornada. Ya junto al presidente interino sirio, el líder galo reivindicó el momento que atraviesa el país al asegurar que durante su visita había visto "una Siria en toda su diversidad" y "dignidad, coraje y determinación", además de afirmar que "nada puede socavar el deseo de los sirios de vivir en una Siria plenamente soberana y segura".
Macron reconoció que el nuevo Gobierno afronta "numerosos desafíos", aunque sostuvo que también se abre "una oportunidad para nuestras empresas", y apuntó además que la situación en el estrecho de Ormuz ofrece la posibilidad de desarrollar nuevas rutas comerciales alternativas.
según la agencia estatal siria DPA via Europa Press DPA
Primera visita de un líder de la UE
Macron se reunió con Al Sharaa en el palacio presidencial, en una visita concebida para respaldar la transición política emprendida tras el derrocamiento de Al Assad, escenificar el acercamiento entre Damasco y los países occidentales e impulsar la reconstrucción de un país devastado por trece años de guerra, además de reforzar la cooperación en materia de seguridad y lucha contra el terrorismo.
La visita coincide además con un nuevo paso de la Unión Europea hacia la normalización de sus relaciones con Siria. Los ministros de Exteriores de los Veintisiete acordaron el lunes reactivar parcialmente el Acuerdo de Cooperación con Damasco, suspendido desde 2011 tras el estallido de la guerra civil, con el objetivo de ampliar las relaciones comerciales y respaldar la recuperación económica del país.
La decisión llega después de que la mayor parte de las sanciones occidentales fueran levantadas tras la caída del régimen de Al Assad y constituye una nueva muestra del respaldo europeo al proceso de transición liderado por Al Sharaa, aunque Bruselas mantiene que seguirá exigiendo avances hacia una transición política inclusiva.
El viaje constituye uno de los mayores respaldos políticos recibidos hasta ahora por el nuevo Gobierno sirio. Desde la llegada de Al Sharaa al poder, las nuevas autoridades han intensificado los contactos con países europeos y árabes y han logrado avances en el deshielo de sus relaciones con Occidente, en un intento por romper el aislamiento internacional de Siria y atraer inversiones para la reconstrucción. La Unión Europea levantó las sanciones a Siria en mayo de 2025 y un año después acordó retomar las relaciones comerciales con el país, 15 años después.
La visita, sin embargo, llega en un momento especialmente delicado para la seguridad en la capital. La semana pasada, un atentado con bomba contra una cafetería del centro de Damasco dejó al menos nueve muertos y una veintena de heridos, el ataque más grave registrado en la ciudad desde la caída de Al Assad. La explosión, que no fue reivindicada por ningún grupo, supuso un duro golpe para el Gobierno de transición al producirse en una de las zonas más transitadas de la capital.
Iglesia de Mar Elías, en el barrio de Dweileh de Damasco AP Photo/Omar Sanadiki
El Estado Islámico, responsable de atentados anteriores
Aunque nadie ha asumido la autoría ni del atentado de la semana pasada ni de las explosiones de este martes, Estado Islámico ha reivindicado varios ataques contra las fuerzas gubernamentales desde febrero, cuando anunció una nueva fase de operaciones contra el Gobierno de Al Sharaa. El grupo sigue siendo una de las principales amenazas para la estabilidad del país.
Pese a la mejora de la situación respecto a los años más duros de la guerra, Siria continúa afrontando importantes desafíos de seguridad. Al Sharaa, que ha prometido construir un sistema político inclusivo tras más de cinco décadas de dominio de la familia Assad, también ha tenido que hacer frente a episodios de violencia sectaria entre fuerzas progubernamentales y miembros de distintas minorías religiosas y étnicas, que han puesto a prueba la capacidad del nuevo Ejecutivo para estabilizar el país.
Las explosiones registradas este martes vuelven a evidenciar la fragilidad de la seguridad incluso en el corazón de la capital y los enormes retos que aún afronta el Gobierno sirio para consolidar la apertura diplomática iniciada tras el cambio de poder.