González Amador niega haber dicho que le hackearon el móvil y reconoce haber borrado el contenido por seguridad
- Sus abogados le recomendaron cambiar de terminal y línea telefónica
- Al no conservar mensajes solicitó al vecino que le mandó las fotos de los periodistas que se las reenviara
Alberto González Amador, novio de la presidenta madrileña Isabel Díaz Ayuso, ha negado este miércoles haber declarado que le hackearon el móvil ante la jueza que investiga a Miguel Ángel Rodríguez por un presunto delito de revelación de datos de dos periodistas y ha reconocido que borró todo su contenido por seguridad.
Fuentes de su defensa han explicado este miércoles, que recomendaron a su cliente que eliminara el uso y contenido del teléfono hasta entonces utilizado, cambiara de terminal y de línea , al no poder garantizar la integridad del dispositivo y la seguridad de sus comunicaciones después de que sus abogados sufrieran el hackeo de una de sus cuentas de correo.
Lo que han aportado ahora a la juez son las imágenes de los mensajes que intercambió en 2024 con el vecino que le había mandado las fotos de los periodistas a quien ha pedido que se las reenvíe, según fuentes de su defensa, tras su declaración como testigo en la que confirmó la versión de Rodríguez —que las imágenes de los periodistas le habían llegado a él a través de un vecino de la misma finca en la que vive la presidenta madrileña y que luego él se las reenvió al jefe de gabinete de Ayuso—.
El hackeo fue a una cuenta de correo de sus abogados
La referencia al hackeo realizada ante la juez, según explica, se produjo sobre la cuenta de correo electrónico de dos de sus abogados, que se encuentra entre los hechos objeto de la instrucción que lleva a cabo la plaza 41 de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Madrid.
Como consecuencia de ese hackeo fueron sus abogados los que le recomendaron que eliminara el uso y contenido del teléfono hasta entonces utilizado y cambiara de terminal telefónico y de línea telefónica, al no poder garantizar la integridad del dispositivo y la seguridad de sus comunicaciones.
La declaración de González Amador se enmarca en la causa en la que Rodríguez figura como único investigado que trata de determinar el origen de los datos personales de los periodistas y de la fotografía difundidos, así como si su divulgación pudo vulnerar la normativa de protección de datos y el derecho a la intimidad. Los dos periodistas afectados se encontraban en la zona donde vive la presidenta madrileña.