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Diez años tras la pista del 'Varón 1': la violación y asesinato de Elisa Abruñedo, uno de los mayores retos policiales

  • La Guardia Civil investigó más de 900 pruebas de ADN, cotejó linajes de hasta el siglo XVI y analizó casi 170.000 coches
  • Una década después del crimen, En Portada ha accedido a la declaración de Róger Serafín, autor confeso del suceso
  • Este jueves, "Elisa: investigación de un crimen", a las 23:20 horas estreno en RTVE Play y La 2
Instituto de Ciencias Forenses "Luis Concheiro" (INCIFOR) de la Universidad de Santiago de Compostela
Investigadora del instituto de Ciencias Forenses "Luis Concheiro" (INCIFOR) de la Universidad de Santiago de Compostela. EN PORTADA
XAQUÍN LÓPEZ

Caía la tarde y se marchitaba el verano en una de esas aldeas gallegas donde aparentemente nunca pasa nada. Eran las ocho y media del primer día de septiembre de 2013 y Elisa Abruñedo, 46 años, volvía de su paseo habitual. Le gustaba ponerse los cascos y "salir al monte" a diario. Estaba ya entrando en Lavandeira, una aldea del ayuntamiento coruñés de Cabanas, y casi podía ver su casa, a la que nunca llegó. Un violador y asesino se cruzó en su camino.

La Guardia Civil tardó diez años en resolver el caso, pero ahora sabemos que no dejaron de investigar en ningún momento. “Teníamos el convencimiento de que más tarde o más temprano íbamos a dar con el autor” asegura con total convencimiento el sargento primero Marcos García, que estuvo al frente de la investigación de principio a fin.

'Varón uno', la muestra con el ADN del violador

Fue un reto de primer orden para el Grupo de Delitos contra las Personas, de la Comandancia de A Coruña, bregado en casos tan mediáticos como los asesinatos de niña Asunta Basterra y la joven Diana Quer. Los agentes sabían que para esclarecer el asesinato de Elisa haría falta pico y pala y mucha suerte porque lo único tenían para empezar era una muestra de ADN del semen del violador, a la que denominaron 'Varón 1'.

La suerte les llegó en forma de testigo principal a los pocos días. Un mecánico de oficio había visto el coche del asesino mal aparcado en una pista solitaria donde nunca hay coches. Por deformación profesional, se había fijado en varios detalles, que a la postre fueron fundamentales en la investigación.

Fotografía del coche del asesino de Elisa Abruñedo según consta en el informe policial.

Fotografía del coche del asesino de Elisa Abruñedo según consta en el informe policial. EN PORTADA

“Era un Citroën ZX, un modelo de fase uno. Les digo cómo son los tapacubos. El color del coche, que el coche estaba muy bien cuidado. No tenía un rascazo, no tenía una pegatina, no tenía nada que lo identificara. La Guardia Civil se queda un poco sorprendida porque al final ven que tienen muchísimos datos del coche, menos la matrícula, claro, que es... o que... la pieza que falta del puzzle”.

Asesinada con un puñal de cazador

Cuando el forense acreditó que Elisa había muerto de tres puñaladas certeras asestadas con un puñal de cazador, los agentes pusieron el foco en una batida de corzo que tuvo lugar en Lavandeira el domingo del crimen.

“Me pidieron la lista de la batida del domingo que fuéramos de caza, que fue cuando se cometió el asesinato de Elisa Abruñedo. Ellos me decían que tenían sospechas de que fuera un cazador, por la forma en que la mató, porque sabía matar. Debíamos ser a lo mejor 20 o así” explica Dinito Carballo, que era en 2013 el presidente del coto de caza. “Luego pasado un tiempo, se pusieron en contacto conmigo si le podían hacer el ADN a esa gente. De hecho, no fue nadie de los que estaban allí. Dio todo negativo”.

Cuchillo similar al arma homicida según consta en los archivos de la Guardia Civil.

Cuchillo similar al arma homicida según consta en los archivos de la Guardia Civil. EN PORTADA

Esa línea de investigación no les llevó a ningún sitio y lo apostaron todo al 'Varón 1'. La universidad de Santiago de Compostela cuenta con uno de los institutos forenses más prestigiosos en el ámbito internacional. Tienen sus laboratorios en la parte trasera de la Facultad de Medicina, un edificio monumental de estilo neoclásico, a cincuenta metros de la catedral compostelana.

Nos atiende la investigadora Ana Mosquera, especializada en los estudios del ADN mitocondrial. “Podríamos estudiar STR de cromosoma Y, que es un conjunto de marcadores que se comparten entre todos los familiares por vía paterna de un grupo familiar porque se hereda de padres a hijos varones. Si yo tengo una muestra de ADN que pertenece a un único donante, nosotros podríamos sacar ese perfil genético de origen biogeográfico y de características físicas”.

El perfil que lograron no era un retrato genético del asesino, pero sí daba una pista muy valiosa. El asesino era un individuo de raza europea, es decir, de piel blanca, tenía los ojos oscuros y el dato más sorprendente es que tenía el cabello pelirrojo.

Cribado selectivo en la comarca de Ferrol Terra

Era el año 2016 y la Guardia Civil decide dar un paso adelante. Realizan un cribado selectivo para buscar muestras de ADN en toda la comarca de Ferrol Terra. Durante los años siguientes recogieron muestras de saliva de un colectivo de 900 personas: cazadores, propietarios de coche Citroën ZX y ahí aparecieron tres personas, de apellido Rodríguez, cuyo perfil genético se aproximaba mucho al del 'Varón 1'. Se daba la circunstancia de que los tres eran vecinos de la parroquia de Pantín, en Valdoviño.

Los agentes encargados de la investigación revisaron los archivos del registro civil de esa localidad costera, muy próxima a Ferrol, pero las partidas de nacimiento, matrimonio y defunción allí depositadas se les quedaban cortas. “Llegamos a reconstruir el árbol genealógico anterior a la implantación del Registro Civil en España. Entonces hubo que recurrir a registros manuales que se llevaban por parte de la Iglesia y en este caso colaboró con nosotros el Archivo Diocesano de Mondoñedo, en Lugo” comenta el comandante Víctor Souto de la UCO de la Guardia Civil en Madrid.

Durante meses, grupos de hasta ocho agentes entraban sigilosamente, al menos un día por semana, en el archivo diocesano de Mondoñedo, en Lugo, situado en un lateral de la catedral. “Tratamos de remontarnos lo máximo posible en el tiempo hasta poder completar de la mejor manera posible esas líneas genéticas que estábamos buscando para tratar de comprobar si el autor podía pertenecer a alguna de estas familias para luego trazar genealógicamente esas líneas hasta llegar a la actualidad y saber qué descendientes se encontraban actualmente con vida para tomarles su ADN y poder comprobar si alguno de ellos era el autor”, explica el sargento primero Marcos García.

Durante meses, grupos de hasta ocho agentes entraban sigilosamente en el archivo diocesano de Mondoñedo, en Lugo.

Durante meses, grupos de hasta ocho agentes entraban sigilosamente en el archivo diocesano de Mondoñedo, en Lugo. EN PORTADA

Félix Villares, archivero diocesano del obispado de Mondoñedo-Ferrol, recuerda que “una cosa que los desorientaba, sobre todo al principio, era cuando aparecía un hijo de moza soltera, entonces claro, aparecían con los únicos apellidos de la madre. Entonces ya no podían seguir esa línea, ya quedaba ahí, cortada y parada”.

A pesar de arduo trabajo, no encontraron a un pariente lejano del asesino, pero el esfuerzo sí les permitió descartar a muchos sospechosos. En 2021, el Grupo de Delitos contra las Personas, de la Comandancia de A Coruña pide refuerzos a Madrid.

“Nos piden apoyo porque necesitaban ganar celeridad en sus análisis. Tenían un volumen de datos muy importante que analizar de forma integrada y provenientes de fuentes muy diversas. Nos encontramos con una investigación muy bien planteada. Y sin haber una línea clara, sí que había muchos datos que analizar para poder llegar al dato clave”, explica el comandante de la UCO, Víctor Souto.

168.000 fichas de coches, una a una

La unidad investigadora conjunta A Coruña/Madrid tenía encima de la mesa 168.000 fichas de coches de la marca Citroën y el modelo ZX y había que inspeccionarlas una a una, de forma manual. “Y entendíamos que si el testigo no había fallado, algún Citroën ZX de los que teníamos en ese listado tenía que ser del autor” cuenta el sargento primero Marcos García.

Así fue. Una de las fichas se correspondía con el resguardo de un pago del impuesto de vehículos de un coche en Narón, ayuntamiento limítrofe con Ferrol. Vieron que su propietario en 2013 se apellidaba Rodríguez. Comprobaron en su perfil de facebook que era cazador y calvo, pero tenía fotos de su época juvenil y ahí no había duda, era pelirrojo.

“Era una persona que no tenía antecedentes, ni policiales, ni antecedentes penales. Cuando ya empezamos a seguirlo, una vez que sabemos dónde vive, con quién se relaciona y demás, es que no daba esa apariencia de pelirrojo que la gente puede pensar. La causa estuvo resuelta cuando pudimos investigarlo, seguirlo y estaba constantemente tocando su vehículo. Y ahí es donde tomamos la decisión de intentar obtener muestras de ese vehículo que pudieran tener su ADN. Ahí sí, finalmente, después de tantos años, pues nos confirmaron que era el autor” detalla el sargento primero Marcos García cómo se resolvió el caso.

Róger-Santiago Rodríguez tenía 49 años cuando fue detenido por Marcos García y sus compañeros en 2023

Róger-Santiago Rodríguez tenía 49 años cuando fue detenido por Marcos García y sus compañeros en 2023. EN PORTADA

Róger-Santiago Rodríguez tenía 49 años cuando fue detenido por Marcos García y sus compañeros en 2023 en su puesto de trabajo en unos grandes astilleros de Ferrol. Al segundo día de su detención confesó su crimen ante la jueza instructora y la fiscal, en un vídeo que estremece por la frialdad del relato que hace el asesino confeso de los hechos.

- “Se que la agredí”, dice Róger.

- “Que la agredió. ¿Con golpes quiere decir?”, le pregunta la jueza.

- ”Con golpes. Y que la agredí sexualmente también, y que la maté. La he matado a puñaladas. Sé que la apuñalé, pero no sé cómo”, confiesa el asesino.

- Le da esas tres puñaladas y después, ¿qué pasa?.

- Me voy.

- ¿Se va?

- Sí.

- ¿Y la deja allí?

- Sí.

En junio de 2025 un jurado popular acordó un veredicto de culpable por unanimidad y el juez le condenó a 28 años de cárcel. Los dos hijos de Elisa, que ejercían la acusación particular, han conseguido que el 'Varón 1' cumpla un mínimo de 25 años en prisión.