Muere David Hockney a los 88 años, el pintor británico más influyente
- Fue el pintor vivo más cotizado, hasta que Jeff Koons le arrebató el puesto
- Homosexual declarado, experimentó con distintas técnicas creativas
El artista británico David Hockney ha fallecido a los 88 años de edad este jueves en su casa de Londres, cuando solo le faltaba un mes para llegar a los 89, según ha anunciado su agente Erica Bolton, pero no ha comunicado el motivo del deceso.
Icono del arte del siglo XX, Hockney se convirtió en el pintor vivo más cotizado en 2018 con Portrait of an Artist (Pool With Two Figures) rematado en la casa de subastas Christie's por más de 90 millones de dólares. Un honor que le duró poco, un conejo de Jeff Koons subió la apuesta en 2023 con un millón más.
Abiertamente homosexual, le interesó el arte desde muy joven y se formó en la Bradford School of Art de su ciudad natal, luego se trasladó a Londres para asistir al Royal College of Art. Allí conoció a Ronald B. Kitaj y sus obras abandonaron la abstracción para comenzar a contar historias inspiradas en poemas.
Objetor de conciencia, valiente y descarado, con su pelo teñido de rubio y sus chaquetas brillantes, Hockney se rebeló siempre contra las convenciones. Sus pinturas abstractas tienen títulos tan reveladores como Going to be a Queen for Tonight y Doll Boy en una época en que la homosexualidad era castigada con prisión.
En los años 60, su estilo tenía reminiscencias del arte infantil y de la obra de Jean Dubuffet y Pablo Picasso. A finales de 1963, Hockney visitó Nueva York, donde conoció a Andy Warhol, pero prefirió buscar el sol de California.
Piscinas
Desde su infancia sombría en el norte de Inglaterra, había observado la densidad de las sombras en las películas del Gordo y el Flaco, provocadas por una intensa luz solar y albergaba el deseo de mudarse a Los Angeles.
El relajado estilo de vida de la costa oeste se reflejó en sus cuadros de piscinas con hombres mojados y bronceados. En paralelo, su técnica evolucionó y el óleo dio paso a la pintura acrílica para conseguir superficies planas, anónimas y brillantes.
Con ganas de experimentar, Hockney comienza a usar la fotografía, primero como método de trabajo documental, para llegar a independizarse en los collages de fotos polaroid que realizó durante los 1980, unas series con un valor narrativo.
'Gregory y Shinro, Nara, Japón, febrero de 1983, nº 3', de David Hockney MNCARS
Dibujante, grabador, escenógrafo de producciones teatrales y de ópera. Hockney abrazó las nuevas tecnologías y empezó a dibujar en una pantalla digital, un método que le permitía tomar rápidos apuntes del natural. Unos cuadros con ambientes boscosos que se pudieron ver en una retrospectiva en el Guggenheim Bilbao.
Nacido en el condado inglés de Yorkshire el 9 de julio de 1937, hijo de un contable y de una ferviente metodista, Hockney desarrolló un ávido interés por el mundo creativo, con una personalidad exuberante, una vitalidad contagiosa y una mente inquieta.
Paisajes de infancia
Su curiosidad le llevó a aventurarse con máquinas de fax, aplicaciones de ordenador y programas de dibujo de iPad en su última etapa en la que volvió a los paisajes de su infancia.
En 2007, pintó una gran composición compuesta por 50 lienzos individuales, titulada Bigger Trees Near Water, la obra más grande jamás expuesta en la Royal Academy de Londres, medía 4,6 metros de alto por 12,2 de largo. Una pintura monumental que un año después el artista donó a la Tate Gallery.
Hockney posa delante de su mayor lienzo en 2007. AP Photo/Sang Tan
Las obras de David Hockney forman parte de las colecciones de los principales museos del mundo como la Tate Gallery, el MoMA de Nueva York, el Centro Pompidou de París, el Museo de Arte Contempóraneo de Tokio o el Museo Thyssen-Bornemisza y el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid.