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Un templo “perfecto” y testigo del tiempo

Sagrada Familia

PASIÓN

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Un templo “perfecto” y testigo del tiempo

La fachada de la Pasión de la Sagrada Familia incorpora esculturas del catalán Josep Maria Subirachs.
La fachada de la Pasión de la Sagrada Familia incorpora esculturas del catalán Josep Maria Subirachs. RTVE
Jaime Gutiérrez
Jaime Gutiérrez
Carlos del Amor
Carlos del Amor

Fachada de la Pasión

Gaudí concibió la fachada de la Pasión tras vivir una experiencia cercana a la muerte. En 1911, el arquitecto se retiró a la localidad de Puigcerdà, en el Pirineo de Girona, para recuperarse de la fiebre de Malta en un ambiente más saludable que el de la Barcelona industrial de la época. Allí terminó su diseño de la entrada de la Sagrada Familia que mira al ocaso y en la que se relatan los últimos días de Jesús.

Los bocetos hechos en aquellos días sirvieron para reanudar las obras de esta fachada en 1954. La estructura del pórtico y los campanarios se terminó en 1986 y el escultor Josep Maria Subirachs se encargó de transformar los dibujos de Gaudí en un conjunto de 12 grupos escultóricos que concluyó en 2005. Fue declarado bien de interés nacional en 2019.

Fuente:

La memoria de una época

La Sagrada Familia lleva 144 años viendo pasar la historia de España. Casi un siglo y medio siendo a veces testigo y a veces objeto de protestas, guerras o acontecimientos deportivos y artísticos en un tiempo en el que Barcelona ha despuntado como uno de los principales polos del desarrollo cultural, tecnológico y económico del país.

La primera piedra de la Sagrada Familia se colocó en un lugar que todavía no formaba parte de Barcelona. Aquí “había masías, campo y ganado”, describe la coordinadora del Centro de Documentación de la basílica, Laia Vinaixa. El Poblet, que hoy se conoce como el barrio de Sagrada Família, “era un espacio muy distinto al que es ahora”, explica. 

Se encuentra en la parte alta de l’Eixample, un distrito que apareció a finales del siglo XIX y comienzos del XX, cuando Barcelona y Cataluña estaban en plena industrialización. Allí construyó sus grandes palacios modernistas la burguesía de la época, con miembros tan importantes para Gaudí como el conde Eusebi Güell, para el que realizó varios proyectos.

Pero El Poblet fue en su origen un barrio obrero alrededor de las fábricas que crecían en el borde de la ciudad. Y allí fue donde Gaudí creó su “pequeño universo”. Las crónicas de la época cuentan que el arquitecto recibía a niños y curiosos que visitaban las obras y saludaba a todos sus empleados por su nombre. 

Para la arquitecta e historiadora Chiara Curti esto es “un detalle que manifiesta grandiosidad” y que contrasta con la lógica industrial predominante: “Llamarte por tu nombre y hacerte partícipe transforma completamente la idea del trabajo en aquel momento; es mirarte como persona para darte una responsabilidad, exactamente lo contrario de lo que ocurría en las fábricas”.

“¿Cómo es que en el siglo XXI se construye una catedral?”

La Sagrada Familia sufrió el rechazo a las demostraciones públicas de fe que se impusieron en Barcelona tras los incidentes de la Semana Trágica de 1909. El taller y partes de las obras fueron atacados en los primeros días de la Guerra Civil. Con las maquetas de Gaudí destrozadas, la construcción no pudo continuarse hasta la posguerra; y fue gracias al trabajo del Centro de Documentación del templo. “Los arquitectos que trabajaron con él empezaron a recopilar otra vez toda la documentación para poder seguir con la obra” y, “con los trozos de las maquetas que quedaron y con algunas fotos que se habían publicado, empezar a trabajar”, cuenta la responsable del archivo, Laia Vinaixa.

Desde entonces, las obras han avanzado a ritmos distintos, con parones como el provocado por la pandemia de coronavirus de 2020. Los plazos se han ido retrasando, pero las torres principales se han completado en poco más de una década y León XIV se encargará de bendecir la recién terminada torre de Jesús este junio. Será una celebración “totalmente popular”, afirma el presidente delegado de la Junta Constructora del templo, Esteve Camps.

Esta será la tercera visita papal a la Sagrada Familia. Camps ya estuvo presente en la anterior, en 2010, cuando Benedicto XVI otorgó a la Sagrada Familia el título de basílica menor. Un momento del que tiene grabada la pregunta que le hizo el papa: “¿Cómo es que en el siglo XXI se construye una catedral?”.

León XIV será, por tanto, el tercer pontífice que visita la basílica. Y tras los viajes de Juan Pablo II, en 1982, y el de Benedicto XVI, el de este año puede suponer un paso más en la aspiración de canonizar a Gaudí. El proceso comenzó en los años 90 y avanzó en 2025, cuando Francisco lo declaró venerable.  

El papa viene ahora a bendecir el edificio más alto de la cristiandad, que además satisface el deseo de Gaudí de que la obra humana no superara la altura de la montaña de Montjuïc. “Hemos cumplido a pies juntillas toda la voluntad de Antoni Gaudí”, se enorgullece Camps.

Fuente:

  1. Sagrada Familia (Barcelona, 2026) · Modernismo - 172,5 metros
  2. Iglesia mayor de Ulm (Alemania, 1890) · Gótico - 161,53 metros
  3. Basílica de NS de la Paz de Yamusukro (C. de Marfil, 1989) · Neorrenacimiento - 158 metros
  4. Iglesia de San Nicolás (Hamburgo, Alemania, 1874) · Neogótico - 147 metros
  5. Basílica de NS de Lichen (Stary Lichen, Polonia, 2000) · Neoclasicismo - 141,5 metros
  6. Basílica de San Pedro (Roma, Italia, 1626) · Renacimiento - 132,1 metros
  7. Catedral de Maringá (Brasil, 1972) · Modernismo - 124 metros
  8. Catedral de San Pedro y San Pablo (San Petersburgo, Rusia, 1733) · Barroco - 123 metros
  9. Iglesia de Riverside (Nueva York, EE.UU., 1930) · Neogótico - 119,8 metros
  10. Basílica del Voto Nacional (Quito, Ecuador, 1988) · Neogótico - 115 metros
  11. Catedral de Santa María del Fiore (Florencia, Italia, 1434) · Gótico - 114,5 metros
  12. Catedral Basílica de Nuestra Señora del Rosario (Manizales, Colombia, 1939) · Neogótico - 113 metros
  13. Catedral de La Plata (Argentina, 2000) · Neogótico - 112 metros
  14. Catedral de San Pablo (Londres, Reino Unido, 1710) · Barroco - 111 metros
  15. Catedral de Notre-Dame de París (París, Francia, 1345) · Gótico - 96 metros

Gaudí y la religión

El arquitecto Cèsar Martinell, contemporáneo de Gaudí, consideraba que el artífice de la Sagrada Familia “caminó de la filantropía laicista a la caridad cristiana”. No obstante, como recuerda el historiador e hispanista Gijs Van Hensbergen, un joven Gaudí ya recurrió a la interpretación de la Biblia para diseñar la puerta de un cementerio en uno de sus primeros proyectos como estudiante. Así comienza una búsqueda del templo cristiano perfecto en la que fue adquiriendo un sólido conocimiento religioso que se refleja en cada uno de los espacios del templo barcelonés: desde el misterio de la Trinidad, que ordena la comprensión global del edificio, a los temas de las fachadas, que resumen un relato teológico completo.

La Sagrada Familia se ordena como una pirámide que apunta al cielo, y Gaudí la concibe como un puente entre lo terrenal y lo celestial. “Hizo lo que Goya y el Greco antes que él: ilustrar de forma precisa la realidad plástica del mundo espiritual”, resume Val Hensbergen. En su biografía sobre el arquitecto, reeditada para el centenario de su muerte, describe a Gaudí como un cristiano que no era ni “mudo ni obediente”. 

Gaudí eligió los 7,5 metros como medida base para las proporciones del templo. Un número entre el siete, vinculado en el acervo cristiano a la obra de la creación y el ideal terrenal de la humanidad, y el ocho, que remite a lo divino, al más allá y a Jesús en la Resurrección.

El 7,5 ordena el templo tanto en planta como en altura. La torre de Jesucristo, la más alta de la basílica, alcanza 172,5 metros, es decir, 23 veces 7,5; y el recorrido desde el ábside hasta la entrada mide 90 metros, que dividido entre 12 vuelve a dar 7,5. Esa lógica se repite en las grandes cotas del interior: 45 metros en la nave principal, 60 metros en el transepto y 75 metros en el ábside.

Fuente:

Van Hensbergen define el trabajo de Gaudí como una forma de oración en sí mismo. El discípulo del arquitecto catalán Domènec Sugrañes explicó que entendía el Evangelio “como una farmacia” donde abastecerse de “sustancias curativas”. No obstante, los expertos recuerdan que en la obra de Gaudí la estética es consecuencia de la estructura. La forma nace directamente de la fuerza, con la naturaleza como método de cálculo. Esto le sitúa como precursor de la arquitectura orgánica, la ingeniería biomimética y el diseño paramétrico contemporáneo.

El umbral de la “Nueva Jerusalén”

Cuenta Chiara Curti que Gaudí elegía a las personas de su círculo íntimo “por el corazón”, que “tenía amigos mucho más jóvenes que él” y que dedicaba mucho tiempo a explicar la Sagrada Familia. “Quien no conoce algo no lo puede amar”, aseguraba el arquitecto, en una filosofía que para la historiadora pretende crear una comunidad de “personas que amaran la Sagrada Familia” y que “pudieran un día defenderla”.

De alguna manera, el claustro de la Sagrada Familia representa el umbral que da acceso a esa comunidad. Una solución revolucionaria que rompe con la concepción clásica de este espacio que venía situándose a un lado del templo desde la Edad Media. Gaudí imaginó un claustro que abrazara al templo, que lo aislase del ruido y que lo alejase de la calle para garantizar el ambiente íntimo, tranquilo y silencioso de los monasterios.

En esta concepción de zona de transición entre el mundo terrenal de Barcelona y el espiritual del interior de la basílica, Gaudí pensó que el claustro serviría para celebrar procesiones. Por eso lo adornó con rosas, ramos de olivo y hojas de palma, que rememoran la entrada de Jesús en Jerusalén.

Fuente:

El acceso al claustro se hace desde cuatro portales, situados en ambos extremos del crucero. Desde la fachada del Nacimiento, se atraviesan los consagrados a las vírgenes del Rosario y de Montserrat. Lo dos portales junto a la fachada de la Pasión están dedicados a la Merced y la virgen de los Dolores. 

Consciente de que no podría ver los cuatro portales terminados, Gaudí se esforzó por completar el del Rosario, cuyas esculturas originales fueron destruidas en los asaltos anticlericales ocurridos durante los primeros días de la guerra civil.

En los cuatro ángulos del cuadrado que forma el claustro, Gaudí sitúa dos sacristías, el baptisterio y la capilla de la Penitencia. Además, coloca otra capilla tras el ábside, que dedica a la Virgen de la Asunción.

La naturaleza como lenguaje de la creación

La naturaleza es un factor constante en la obra de Gaudí que también aparece en la Sagrada Familia. Lo hace de dos formas: como elemento estructural y como ornamento. Rompe así con las costumbres del arte religioso del siglo XIX.

La creación divina impregna toda la estética del templo, que está pensado como un organismo. El interior de las naves está concebido como un bosque y la fachada del Nacimiento está llena de animales, flores y plantas. Un repertorio de conchas, gallinas, pájaros, águilas, rosas, almendros, cerezos, lirios o pasionarias que celebran el nacimiento de Cristo como explosión de vida.

Gaudí convierte la botánica en teología visual. Los remates de las torres y otros elementos decorativos incorporan frutas, racimos de uva y espigas de trigo. Son formas naturales, pero también símbolos cristianos que aluden a la abundancia, a la fecundidad y a la eucaristía.

El color, la luz y las bóvedas

Para Gaudí, la arquitectura debía estar viva, y usaba el color como expresión de esa vitalidad. “Comprendía lo bien que color y símbolo funcionaban juntos, expresando su significado más allá del alcance de lo racional”, comenta Van Hensbergen. En este sentido, la luz no es solo un recurso decorativo, sino teológico, y la arquitectura está diseñada para captarla, modularla y transformarla en un mensaje. 

El sol de levante ilumina la fachada del Nacimiento para reforzar la alegría de la vida y el de poniente se usa para endurecer las figuras de la fachada de la Pasión. La Gloria, tema de la entrada principal del edificio, se asocia a la luz cenital del mediodía.

“Yo creo que la esencia de la Sagrada Familia es que nos da la posibilidad de volver a asombrarnos de la realidad”, resume Chiara Curti. Esa narrativa de la luz se aprecia especialmente dentro del templo. Las vidrieras diseñadas por Joan Vila-Grau en la primera década de este siglo no buscan solo belleza cromática, sino una atmósfera casi mística, convirtiendo la iluminación interior en una experiencia espiritual.

Fuente:

Además de por las vidrieras, la luz se filtra en las naves a través de las aperturas entre las "copas" de las columnas arbóreas, creando un efecto lumínico que invita a la meditación y el recogimiento. Para Gaudí, la luz no solo debía iluminar el espacio, sino también colorearlo, porque, como él decía, "el sol es el mejor pintor".

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Créditos

Coordinación
Jaime Gutiérrez, Paula Guisado, Estefanía de Antonio
Redacción
Jaime Gutiérrez, Carlos del Amor, Cristina Villanueva, Beatriz Gálvez Garcés, Isabel Ojeda

Vídeo
Realización:
Antonio Casado
Imagen: Ignacio Cañizares, Estevan Bañuelos, Ramón Dorado, Pablo Echeita
Sonido e iluminación: Álvaro Escolar, Pablo Velázquez, Sergio Antón, José Muñoz
Montaje y grafismo: Rodrigo G. Morano, Óscar Ortiz, Raúl Pérez, Narciso de la Torre-Velver
Sonorización: Isabel García Leal

Infografía y maquetación (Hiberus)
Dirección de arte: 
Pedro Jiménez
Infografía: Pedro Jiménez, Víctor M. Meneses, Jorge Moreno Aranda
Maquetación: José Javier Ramos, Sonia San José
Desarrollo: Nacho Díaz, Nicolás Schmidt

Lab RTVE
Coordinación: César Peña
Desarrollo: Alejandro Matutano, Nacho Rodríguez, Gonzalo López, María Somoza, Alejandro Torres
Diseño: Joel Silva, Bárbara López, Boris Guzmán

Traducciones
Catalán: Carme Cifuentes
Inglés: Traducciones Tridiom

Archivo y documentación
Sonsoles Martín

Producción
Lucía Valderrama, Lydia Alonso

Accesibilidad
Francisco Javier González Bartolomé, Laura Feyto Álvarez

SEO (Hiberus)
Luis Álvarez

Fuentes
Vídeo: construcción de la torre de Jesucristo y la cruz e imágenes de dron del interior y exterior de la basílica cedidas por la Fundació Junta Constructora del Temple Expiatori de la Sagrada Família.

Fotografías:
EFE: Andreu Dalmau, Andrés Ballesteros, Pedro Puente Hoyos, Cati Caldera, Julián Martín, Lluis Gené, Toni Garriga, Enric Fontcuberta, SVB
GettyImages: Margarethe Wichert, Aylin Mercana, Matthew Horwood
Otras: Pep Daudé (Fundació Junta Constructora del Temple Expiatori de la Sagrada Família), Fondos del Centro Cartográfico y Fotográfico del Ejército del Aire y del Espacio, Ayuntamiento de Mataró, Esteban Bañuelos (RTVE)

Bibliografía: 
Centelles, F. (2025). Objectiu Sagrada Família. Betevé
Curti, C. (2025). Mi Gaudí: la biografía escrita por sus amigos. Triangle Books
National Geographic. (2025). Gaudí: La vida y las obras maestras del gran genio de la arquitectura. RBA Revistas
National Geographic. (2026). La Sagrada Familia toca el cielo. RBA Revistas
Rius Santamaria, C. (2012). Gaudí i la quinta potència. Publicacions i Edicions de la Universitat de Barcelona
Van Hensvergen, G. (2026). Antoni Gaudí: una biografía. Taurus
Varios. (2023). Sagrada Familia. Dosde
Varios. (2023). Gaudí, obra completa definitiva. Dosde

Agradecimientos
Laura Bertran y Alexia Paris; Fundació Junta Constructora del Temple Expiatori de la Sagrada Família; Ana Romero, Gema Sánchez y Diego Ceberio (RTVE Noticias); Virginia Capellas (Penguin Randmhouse); Paula Pérez y Jordi Sopena (Universitat de Barcelona), Elena Hernández, subteniente José Luis García Alcolea y brigada Fernando López García (Ejército del Aire y del Espacio); NH Collection Madrid Palacio de Teapa, Sercotel Hotel Rosellón