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Empieza la PAU en Euskadi, con 13.066 estudiantes en busca de una nota para alcanzar sus objetivos

  • En el País Vasco se enfrentan a la PAU algo más de 12.000 estudiantes de Bachillerato y casi mil de FP Superior
  • Tres cuartas partes del alumnado hará en euskera las pruebas, que tienen lugar en la Euskal Herriko Unibertsitatea
Estudiantes vascos a punto de empezar la PAU en Bilbao
Estudiantes vascos a punto de empezar la PAU en Bilbao. Miguel Toña, EFE
VERÓNICA ELORZA (RTVE País Vasco)

La meteorología se ha aliado con los algo más de 13.000 jóvenes vascos que comienzan la Prueba de Acceso a la Universidad: tiempo fresco, algo lluvioso a ratos. Mucho mejor, sin duda, que el calor de la semana pasada. Lo que no cambia es la aglomeración a la hora de entrar a las aulas de la Euskal Herriko Unibertsitatea donde tienen lugar las pruebas. Un millar de docentes universitarios participa en la realización de estos exámenes, repartidos en 41 tribunales.

La mitad de los estudiantes hacen la PAU en el Campus de Bizkaia. Casi 5.000 en el de Gipuzkoa y 1.800 en el de Álava. La inmensa mayoría, 12.000, llegan del Bachillerato. Casi mil han completado un Ciclo Formativo de Grado Superior. Y medio millar de alumnos de cursos anteriores se presentan de nuevo para subir nota. Tres cuartas partes del alumnado va a realizar las pruebas en euskera, y el 24 por ciento en castellano.

Primera prueba, euskera

El primer examen ha sido el de Lengua Vasca y Literatura. Los estudiantes han tenido que comentar un texto, publicado en la revista Elhuyar Zientzia, sobre la importancia de que el personal médico atienda a los pacientes en su lengua materna. Después tocaba Filosofía. La tarde de esta primera jornada se dedica a asignaturas como Biología, Química o Dibujo artístico. El segundo día, Lengua Castellana y Literatura por la mañana, seguida de Matemáticas, Física, Latín o Griego. Para terminar, Historia de España, Inglés, Francés o Alemán.

Entre quienes se enfrentan a la PAU, el estado de ánimo va desde el nerviosismo total hasta el que intenta controlarlo. No faltan las típicas "porras" sobre los autores que pueden caer en el examen de Filosofía, o los temas de Historia. En general reconocen que no les incomodan los sistemas de vigilancia que se han implantado para evitar que se copie, porque ya los han tenido en sus centros. Lo que sí es una preocupación casi generalizada es conseguir la nota de corte necesaria para acceder a los estudios deseados.

Necesidades especiales

La PAU es una situación aún más complicada para los estudiantes con necesidades especiales. Este año se ha incrementado su número un 17,6 por ciento, son 946 en total. Han solicitado adaptaciones de las pruebas de acceso, a través del Servicio de Atención a Personas con Discapacidades de la EHU. Los tribunales conocen previamente estas solicitudes y cuentan con una guía de buenas prácticas.

Las adaptaciones son diversas, dependiendo de si se trata de personas con discapacidad auditiva, visual, motriz, dificultades específicas del aprendizaje, TDAH, Trastorno del Espectro Autista o trastornos psíquicos. Incluyen en todos los casos una ampliación del tiempo de examen de 15 minutos, reservas de asiento, mobiliario adaptado, textos con tipos de letra más grandes o en braille, o intérprete de lengua de signos. También se les avisa cuando faltan 15 o 30 minutos para que finalice su tiempo extra, pueden abandonar el aula si es necesario o pueden tomar medicamentos. El objetivo es garantizar la igualdad de oportunidades de todo el alumnado.