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La esperanza, la receta esencial de la existencia humana

  • Jane Goodall y otras personas que sufrieron adversidades revelan cómo la esperanza les hizo más fuertes
  • Hoy, preestreno de 'La ciencia de la esperanza', a las 20:00, en RtvePlay y, a las 00:00, en Documentos TV, en La2 de TVE
Jane Goodall, vestida con un chal azul turquesa, habla en un evento. Detrás, "HOPE" en un fondo nublado. El atril muestra "Jane GOODALL 90" y logos de "Jane Goodall Institut Deutschland" y "Dr. Hauschka".
Jane Woodall en una de sus últimas conferencias sobre la esperanza ©Autentic Studios
MILAGROS DE DIEGO CEREZO

En tiempos difíciles, aferrarnos a la esperanza puede parecer una locura, pero ¿alguna vez nos hemos preguntado qué seríamos sin esperanza? Este estado de ánimo provoca un impacto que inspira resiliencia y cambio en la vida de las personas.

Hoy, la ciencia lo avala y los diferentes protagonistas de este documental, que cuentan sus historias de transformación y superación, coinciden en que la esperanza ha sido el motor que lo ha movido todo.

Jane, la esperanza en acción

En 1960, Jane Goodall viajó sola a Tanzania. Fue la primera científica en hacerlo. Estudió el comportamiento de los chimpancés y descubrió que las emociones son un pilar de la evolución, tanto en los simios como en la especie humana. Cuando en 1986 supo de la peligrosa y gran deforestación de los bosques de África y de la disminución de chimpancés y otros animales por la pérdida de sus hábitats, se hizo activista. “Algo sucedió dentro de mí”, manifestaba la conservacionista, fallecida en octubre pasado.

Creo que la esperanza no es solo un deseo ilusorio, significa que hay que actuar

“Creo que la esperanza no es solo un deseo ilusorio, significa que hay que actuar”, declaraba en una de sus últimas conferencias . “Tenemos que arremangarnos, trepar, arrastrarnos, sortear todos los obstáculos… ¡y son muchos!”, describía, el difícil y comprometido camino que ella misma transitó a través de su trabajo.

Cada uno de nosotros puede crear un impacto en el día a día y podemos elegir el tipo de impacto que queremos causar

“Cada uno de nosotros puede crear un impacto en el día a día y podemos elegir el tipo de impacto que queremos causar”, insistía Goodall. Para ella, el poder de la esperanza residía en la acción.

Fotografía de Jane Goodall de joven mirando por unos prismáticos ©Autentic Studios

La esperanza o creer en el cambio

La neurociencia constata que el análisis de los cerebros de las personas desvela que entre ellos hay más semejanzas que diferencias. “Tenemos un sesgo de optimismo con respecto a nuestro futuro personal, pero podemos ser bastante pesimistas con respecto al mundo en general”, confirma la neurocientífica Tali Sharot.

Y esto es lo que experimentaba Wojtek Czyz, una joven promesa del fútbol alemán, hasta que, en 2001, un trágico accidente en un partido acabó con toda una carrera. “Cuando me desperté y me faltaba una pierna, pensé que la vida ya no tenía sentido”, recuerda Wojtek, años después. Sin embargo, lejos de caer en el pesimismo y la autocompasión, apostó por darle una oportunidad a la esperanza. Seis meses después de perder la pierna, con su prótesis de titanio, se convirtió en un atleta.

Para mí, la esperanza es sinónimo de creer en el cambio, la decisión de cambiar algo y de luchar por ello

Wojtek supo poner el foco en el crecimiento personal que le ofrecía su traumática experiencia. “Para mí, la esperanza es sinónimo de creer en el cambio, la decisión de cambiar algo y de luchar por ello”, asegura. Y, en 2004, en los Juegos Paralímpicos de Atenas, logró tres oros, en salto de longitud y en las carreras de 100 y 200 metros.

Wojtek Czyz en una de las carreras en las que obtuvo el oro en los Juegos Paralímpicos de Atenas ©Autentic Studios

Hoy, motiva y da esperanza a los niños de la calle de Papúa Nueva Guinea, enseñándoles y jugando al fútbol con ellos. “Por eso es tan urgente dar esperanza a las personas, involucrarlas y hacer que contribuyan para que cada día se produzca el cambio”, subraya Jane Goodall.

A punto con La 2 - A punto para vivir - Patricia Ramírez: Tener esperanza

La esperanza impacta

Nepal es uno de los países más vulnerables a desastres sísmicos debido a las placas tectónicas india y euroasiática que se unen para crear la cordillera del Himalaya.

Suman Thapa trata a un paciente de una de las aldeas nepalíes ©Autentic Studios

Entre continuas devastaciones, el oftalmólogo nepalí Suman Thapa, junto a otros compañeros, ha instalado un pequeño hospital donde dan cobertura médica y cirugía gratuita a la población del Valle Kalikot afectada por los terremotos. “Deberíamos intentar causar un impacto positivo en la vida de los demás porque en el fondo también lo estaremos recibiendo nosotros”, afirma convencido el oftalmólogo.

La razón para tener esperanza es porque en el fondo hay muchas cualidades buenas dentro de ti

“La razón para tener esperanza es porque en el fondo hay muchas cualidades buenas dentro de ti”, asegura el maestro budista Yongey Mingyub, considerado por la ciencia como el hombre más feliz del mundo, a tenor de lo que sugiere la imagen escaneada de su cerebro.

Yongey Mingyub Rinpoche ha dedicado su vida a explorar sus emociones a través de la meditación ©Autentic Studios

Los expertos revelan que la esperanza es tanto un sentimiento como una emoción. Cuando sentimos esperanza experimentamos optimismo y confianza para conseguir nuestras metas y persistir en ellas. La otra vertiente, el aspecto emocional de la esperanza tiene el potencial de mejorar el significado de la vida, también en momentos de adversidad y traumas. “Incluso cuando el cielo está encapotado, existe la esperanza de que se disipen las nubes”, refiere el monje Yongey Mingyub.

Incluso cuando el cielo está encapotado, existe la esperanza de que se disipen las nubes

Desde el lado de la neurociencia, Maren Urner explica por qué la esperanza es la receta básica de la existencia humana. “Es fundamental porque va de la mano de la convicción de que podemos sobrevivir y de que las cosas pueden mejorar”.