Las instituciones vascas dudan sobre la conveniencia de que San Mamés y Anoeta acojan partidos del Mundial 2030
- Sobre la mesa están las exigentes condiciones que impone la FIFA, el esfuerzo económico y las restricciones para los vecinos de Bilbao y San Sebastián
- El Gobierno Vasco entiende que los ayuntamientos y las diputaciones estén en una fase de reflexión y valoración
¿Habrá finalmente partidos del Mundial 2030 en Euskadi? Primero fue el alcalde de San Sebastián el que expresó sus dudas la semana pasada. Días después, la Diputación Foral de Bizkaia. Los estadios de Donostia y Bilbao han ido superando etapas en el filtro de la FIFA.
San Mamés y Anoeta cumplen con creces las exigencias técnicas para acoger partidos del Mundial 2030. Incluso por capacidad, el estadio bilbaíno podría albergar hasta eliminatorias de cuartos de final. Las dos ciudades apenas necesitan invertir en infraestructuras, pero son otras exigencias de la FIFA las que generan dudas.
Las condiciones de FIFA
El problema, al parecer, es la letra pequeña que se va conociendo a medida que avanza el proceso. Por ejemplo, la FIFA exige exenciones fiscales y ello podría colisionar con algunas normas forales. Preocupa también la seguridad, que paga la candidatura. La brigada móvil de la Ertzaintza tiene apenas 400 efectivos. Y se teme la posible llegada de selecciones con ultras.
El coste estimado para hacer frente a los requerimientos de ser sede del Mundial de fútbol ronda los 50 millones de euros, dependiendo de cada ciudad. Aspectos como la seguridad, la sanidad, el transporte terrestre y aéreo, la gestión del tráfico o los alojamientos se contemplan de forma minuciosa por parte de la FIFA.
Este organismo obliga a ceder en exclusiva algunos espacios públicos y a evitar cualquier otro evento de cualquier tipo desde dos semanas antes del primer partido hasta una semana después del último encuentro disputado.
Insausti: “Esto va de rigor”
El alcalde de San Sebastián, Jon Insausti, ha vuelto a hablar sobre todo ello este martes. Ha asegurado que “ esto no va de dudas, esto va de rigor”. Lo que hace el ayuntamiento, ha dicho, es recoger información económica, legal, de viabilidad, de impacto social. Hay que analizar toda la letra pequeña para no llevarse sorpresas después, ha añadido.
Asegura Insausti que tiene toda la ambición. Que hasta el mes de diciembre se puede decidir si San Sebastián continúa o no. Y si al final la respuesta es sí, ha remarcado, que sea con certezas.
El Gobierno Vasco entiende las dudas
La portavoz del Gobierno Vasco, María Ubarretxena, ha señalado que una decisión de esta trascendencia no puede despacharse con un sí o con un no. El ejecutivo entiende que los ayuntamientos y las diputaciones estén en una fase de reflexión y valoración. Hay que hacer, ha dicho Ubarretxena, muchas consideraciones económicas, logísticas, técnicas o de seguridad.
Tanto en San Sebastián como en Bilbao, los grupos municipales del PSE-EE, socios de gobierno del PNV, han criticado que se den pasos atrás y defienden las candidaturas. El PP vasco lo califica de incomprensible.
En contraste con estas dudas, Bilbao será este fin de semana la capital europea del rugby. San Mamés va a acoger las finales de la EPCR Challenge Cup y la Investec Champions Cup, los máximos títulos continentales.