Bilbao espera 80.000 visitantes por las finales europeas de rugby este fin de semana
- Bilbao vuelve a convertirse este fin de semana en capital europea del rugby. San Mamés acogerá el viernes y el sábado las finales continentales por clubes,
- Es una cita que traerá a la ciudad a miles de aficionados, especialmente de Irlanda y Francia, y que tendrá impacto en hoteles, hostelería, comercio, transporte y movilidad urbana.
Bilbao vuelve a mirar a San Mamés con una gran cita internacional. Este fin de semana, el estadio acoge las finales europeas de rugby por clubes, ocho años después de que la ciudad celebrara por primera vez este evento en 2018.
Aquel precedente dejó cifras muy relevantes para la ciudad y para el conjunto de Euskadi. Las finales de rugby de 2018 generaron más de 37 millones de euros de impacto económico directo en Euskadi y reunieron a más de 84.000 espectadores entre las dos finales disputadas en San Mamés.
Ahora, la capital vizcaína espera repetir parte de aquel efecto. Las previsiones apuntan a la llegada de cerca de 80.000 visitantes durante el fin de semana. Buena parte de ellos serán aficionados irlandeses y franceses, procedentes de las ciudades de los clubes finalistas.
Vuelos especiales y hoteles disparados
La llegada de seguidores ya se nota en el aeropuerto de Bilbao. Loiu operará 31 vuelos especiales con motivo de las finales, la mayoría con origen o destino en Dublín, aunque también hay conexiones previstas con Belfast, Londres, Burdeos y Montpellier.
El impacto también se ha trasladado al alojamiento. Los precios hoteleros se han disparado en Bilbao para este fin de semana, con tarifas muy superiores a las habituales y una elevada ocupación en hoteles, hostales y alojamientos turísticos.
Para la hostelería, el comercio y el transporte, este tipo de eventos supone una importante oportunidad económica. La llegada de miles de visitantes durante pocos días concentra el gasto en bares, restaurantes, tiendas, taxis, transporte público y servicios turísticos.
La otra cara: tráfico y aparcamiento
Pero las finales también tendrán afecciones importantes en la ciudad. El dispositivo especial de movilidad afectará sobre todo al entorno de San Mamés y del parque de Doña Casilda, donde se instalará la zona de aficionados.
Habrá cortes de tráfico, restricciones de aparcamiento y cambios en el transporte público tanto el viernes como el sábado. Las instituciones recomiendan evitar el vehículo privado y utilizar metro, tren y otros medios de transporte público para desplazarse por la ciudad.
Bilbao afronta así un nuevo fin de semana de alta ocupación y gran proyección exterior. El reto será repetir el éxito económico y organizativo de 2018, pero minimizando las molestias para vecinos y desplazamientos habituales.