La OMS eleva por encima de 22 milllones la cifra de muertes por covid, tres veces más que el recuento oficial
- La pandemia implicó también un drástico retroceso en la esperanza de vida a nivel global
- El descenso de los contagios por VIH o en el consumo de alcohol y tabaco, hitos de la última década
La pandemia de COVID-19 causó entre los años 2020 y 2023 alrededor de 22,1 millones de muertes en todo el mundo, según una nueva estimación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que eleva en más de tres veces las estadísticas oficiales sobre fallecimientos atribuidos por los distintos países al coronavirus, situados en unos siete millones en términos globales.
La agencia internacional, que este martes ha publicado su informe estadístico anual, advierte de que este nuevo recuento evidencia la verdadera magnitud de una pandemia que sólo en 2021 habría causado hasta 10,4 millones de muertes adicionales, teniendo en cuenta no sólo los fallecimientos atribuidos directamente al coronavirus sino también otros casos derivados de la presión del sistema sanitario, los problemas económicos o sociales.
En términos de esperanza de vida, la pandemia supuso un claro retroceso en una tendencia alcista. Si la población mundial pasó de vivir 67 años de media en el 2000 a 73 en 2019, apenas dos años después este dato ya se había desplomado a 71, el mismo nivel que una década antes. También retrocedió, de 63 a 61 años, la denominada esperanza de vida saludable, si bien en los años posteriores ambos valores se han recuperado.
Avances y retrocesos
La mejora sanitaria global forma parte de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), que incluyen una batería de metas a alcanzar antes del año 2030. En algunos frentes se han logrado avances que la OMS describe como "notables", incluidas una reducción del 40% en las infecciones de VIH entre los años 2010 y 2024 -de un 70% en el caso de África- o un descenso generalizado en el consumo de alcohol y tabaco, mientras que la cobertura de servicios básicos crece en términos generales.
Entre 2015 y 2024, 961 millones de personas consolidaron su acceso al agua potable, 1.200 millones al saneamiento, 1.600 millones a medidas de higiene básica y 1.400 millones a formas salubres de cocinar.
En el lado contrario, el de los retos pendientes, se sitúan enfermedades como la malaria, que ha crecido un 8,5%, o problemas teóricamente prevenibles como la anemia, que sigue afectando a casi una de cada tres mujeres en edad fértil. La OMS pone el foco además en la violencia machista, de la que son víctimas una de cada cuatro mujeres en todo el mundo, y en la obesidad infantil, un problema que ya afectaba en 2024 al 5,5% de los niños menores de cinco años.
Para el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, este informe "cuenta una historia de progresos y de desigualdad", por lo que ha llamado a no bajar la guardia para construir sistemas sanitarios más fuertes y accesibles.
La importancia de los datos
Para un correcto análisis, la organización entiende como fundamental la recogida de datos, pero a finales de 2025 apenas una cuarta de los gobiernos había notificado a la OMS los datos relativos a la mortalidad durante el último año y alrededor de una tercera parte no habían trasladado nunca estadísticas relativas a la causa del fallecimiento. De hecho, de los 61 millones de muertos notificados en todo el mundo, apenas un tercio incluía la causa del deceso.
Estas carencias "limitan drásticamente la capacidad de seguir en tiempo real las tendencias sanitarias", lamenta el director del departamento de estadísticas de la OMS, Alain Labrique. Por ello, emplaza a todos los países a mejorar la recogida de información con vistas también a adoptar, en última distancia, "mejores decisiones" que repercutan en la salud de los ciudadanos y en su esperanza de vida.