"Vamos a acabar diagnosticando a toda una generación por no escucharla": cómo afrontar la crisis de salud mental juvenil
- La comisionada de salud mental critica el abuso de psicofármacos y que se reduzca el sufrimiento a etiquetas clínicas
- García-Page anuncia la implantación de siete unidades móviles de apoyo a la salud mental infanto-juvenil
¿Estamos escuchando a los jóvenes o simplemente diagnosticándolos? Esta ha sido una de las grandes pregunta del "I Foro crecer con bienestar: la salud mental en la infancia y la adolescencia", organizado por Unicef y las Cortes de Castilla-La Mancha. En un escenario donde el 41% de los adolescentes confiesa haber sufrido problemas de salud mental en el último año, el evento ha servido para denunciar la falta de recursos y alertar contra la "patologización" del malestar juvenil.
Belén González, comisionada de salud mental en el Ministerio de Sanidad, ha criticado el uso excesivo de psicofármacos en adolescentes. Considera que el mayor problema que tiene la salud mental en la adolescencia es que "está siendo sistemáticamente patologizada”. Y advierte: "Vamos a acabar diagnosticando a toda una generación por el hecho de no escucharles”.
Le preocupa que el problema se termine reduciendo a "etiquetas, diagnósticos, datos y porcentajes”, cuando en realidad el malestar juvenil tiene causas más profundas que, en muchas ocasiones, no se están abordando. Detrás de algunos síntomas, hay una falta de expectativas: “Nos están pidiendo que escuchemos que no tienen futuro". Según indica, los jóvenes están pidiendo “la posibilidad de tener un futuro que valga la pena vivir” y un acompañamiento real por parte de los adultos.
El 41% de jóvenes manifiesta haber tenido o creer haber tenido un problema de salud mental en el último año, según el Barómetro de Opinión de la Infancia y la Adolescencia de Unicef. De estos, más de uno de cada tres no ha hablado con nadie sobre dichos problemas y el 51,4% no ha pedido ayuda.
A González le preocupa que se reduzca la complejidad del sufrimiento humano a diagnósticos cerrados o intervenciones exclusivamente clínicas. Frente a ello, propone un cambio de enfoque: los adultos deben detenerse, pensar con los jóvenes, escucharlos y hacerse responsables de su sufrimiento.
Para ella, es fundamental actuar tras reflexionar. “Hemos decidido no actuar rápido", ha explicado la experta, que destaca la importancia de escuchar a los jóvenes antes de tomar medidas. Insiste en que "escuchar no significa obedecer" y diferencia entre lo que los jóvenes piden y lo que realmente necesitan, que es en lo que deben enfocarse las políticas: “La demanda no es lo mismo que la necesidad”.
El acceso a la atención de salud mental es "un privilegio"
En el foro también ha participado la presidenta de Unicef en España, María Ángeles Espinosa. Ha alertado de que el acceso a la atención de salud mental de la población infantil y adolescente "sigue siendo un privilegio reservado a solo unos pocos". "En España hay aproximadamente seis psicólogos clínicos por cada 100.000 habitantes, una proporción claramente insuficiente para dar respuesta a las demandas", ha afirmado.
Además, ha insistido en la importancia de la prevención, la educación y el diálogo: “Hablar de ello es el mejor antídoto”. Y ha señalado el impacto de la era digital en el día a día de los adolescentes. "La transformación digital ha modificado profundamente los entornos", ha explicado.
Sobre el discurso de odio en redes sociales ha reflexionado el presidente de las Cortes de Castilla-La Mancha, Pablo Bellido. Ha advertido del daño que puede generar, especialmente en jóvenes. Tras contar un caso personal, se ha preguntado "qué sentiría un chaval de 15 o 16 años al recibir ese tipo de insultos”.
Castilla-La Mancha pondrá en marcha unidades móviles de salud mental infanto-juvenil
En esas jornadas, el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha anunciado la puesta en marcha siete unidades móviles con profesionales de diferentes disciplinas de apoyo a la salud mental infanto-juvenil. Estarán operativas en las siete áreas de salud de la región para atender a niños de cero a siete años. Según ha indicado, este servicio se licitará en mayo, y las unidades móviles se irán incorporando "progresivamente".
Para él, este es un problema urgente, al que "se llega tarde". Ha subrayado la dificultad de actuar ante un problema tan complejo: “No sé si tenemos un abanico cerrado de las causas", ha indicado. En este sentido, ha abogado por políticas a medio y largo plazo frente al cortoplacismo.