Ansiedad: el mito sobre el denominado "mal del siglo XXI" ¿Podemos aprender algo de ella?
Cuando se habla de la ansiedad se tiende a definirla como el gran mal del siglo XXI, pero... ¿Por qué? ¿Acaso nuestros antepasados no la padecían? Molo Cebrián y Luis Muiño ponen en tela de juicio esta definición, pero siendo conscientes de que “todos estamos más ansiosos que nunca porque vivimos en una cultura con un montón de estímulos y que todo es incertidumbre”.
Palabras de Luis Muiño quien, no obstante, invita a pensar en cómo se vivía en la Edad Media, a leer Cumbres Borrascosas para darse cuenta del estado ansioso en el que viven los personajes de Emily Brontë, o a poner el foco en las sociedades agrícolas, cuyas cosechas dependen de las inclemencias del tiempo.
¿Qué es la ansiedad?
A grandes rasgos, según la define Molo Cebrián, la ansiedad es una alarma de nuestro organismo que “es útil un rato, pero que luego ya se convierte en algo perjudicial”. El motivo lo aporta Luis Muiño al afirmar que, de modo exacerbado, la ansiedad “lo único que está haciendo es ponerte muy nervioso y no te está permitiendo pensar”, a la par que recuerda que, dentro de los mamíferos, “el ser humano es el único que tiene úlceras”.
Para extraer los aprendizajes y enseñanzas que nos deja la ansiedad, los psicólogos de cabecera de Así Somos nos invitan a fijarnos en un período muy concreto de la historia: la Guerra Fría. Esas cuatro décadas largas donde las dos superpotencias hegemónicas —Estados Unidos y la URSS— estaban en una tensión permanente y donde cualquier movimiento podía desencadenar una Tercera Guerra Mundial que supusiera el fin de la humanidad. La ansiedad colectiva fue tal que lo que más se vendía en Estados Unidos era un búnker donde refugiarse y sobrevivir en caso del estallido de una guerra que pudiera destruir el planeta.
Prototipo de búnker construido durante la Guerra Fría EFE
Stanislav Petrov, el hombre que salvó al mundo
Enmarcado en este contexto, nos encontramos con el militar soviético Stanislav Petrov. Era el hombre encargado de pulsar el botón nuclear en caso de recibir señales de amenaza occidental, algo que ocurrió la noche del 25 de septiembre de 1983.
Stanislav Petrov recibió el Premio Dresden en el año 2013 OLIVER KILLIG (EFE/EPA)
Consciente de que la continuidad de la humanidad pesaba sobre sus hombros, contuvo la ansiedad y respondió con absoluta racionalidad. Mantuvo la calma, analizó la situación con la sangre fría necesaria y tomó una decisión contraria a las órdenes recibidas, plenamente consciente de las repercusiones que podría sufrir en carne propia. La razón se impuso, aunque el precio fuera su cargo.
Así somos, en RNE Audio y RTVE Play
Cada lunes, los psicólogos Molo Cebrián y Luis Muiño (Entiende Tu Mente) toman un ejemplo de la historia e, ilustrándolo con el archivo sonoro de RNE, realizan un viaje audiovisual a través de distintas emociones y sentimientos para descubrir, desde el punto de vista de la psicología, aquello que nos hace humanos.
En esta segunda temporada vamos a continuar realizando un ejercicio de autoexploración y autoconocimiento para entender cómo somos y empatizar con el resto de personas que nos rodean.
Así somos