Salida voluntaria sí, expulsión no: el Tratado de la OTAN no prevé suspender a ningún país
Un correo interno del Pentágono plantea la expulsión de España de la OTAN como represalia por su negativa a colaborar con Estados Unidos en la guerra con Irán, según ha desvelado un funcionario estadounidense a la agencia Reuters. En octubre de 2025, Donald Trump ya lo sugirió por considerar insuficiente el gasto en defensa de España. Sin embargo, el Tratado del Atlántico Norte no contempla la expulsión de ningún Estado miembro. Un país solo podría abandonar la alianza mediante una renuncia voluntaria, como aclaran los expertos consultados por VerificaRTVE. Te lo explicamos.
El Tratado de 1949 no prevé la expulsión, solo la renuncia
El tratado fundacional de la OTAN de 1949 no incluye en sus 14 artículos ninguna fórmula para expulsar a un Estado miembro de la Alianza Atlántica. "No hay mecanismos pensados" para expulsar a ningún miembro, asegura Félix Arteaga, investigador principal para Seguridad y Defensa del Real Instituto Elcano.
Solo hay una vía para que un Estado abandone la OTAN y es la renuncia, como señala el artículo 13: "Pasados veinte años de vigencia del Tratado, cualquiera de las partes podrá dejar de serlo, un año después de haber notificado su renuncia ante el Gobiernos de los Estados Unidos de América, que informará a los Gobiernos de las otras partes". Un portavoz de la OTAN ha afirmado este viernes a RTVE que la Alianza "no prevé ningún artículo para la suspensión de la membresía o la expulsión".
Pablo Pareja, profesor de Relacionas Internacionales de la Universidad Pompeu Fabra, explica que "la OTAN se construyó con la voluntad de crear una comunidad de seguridad basada en la confianza y, por ello, el tratado no prevé un mecanismo formal para expulsar a países miembros". Para el investigador del CIDOB Pol Bargués, "el Tratado de Washington" valora "la voluntariedad de sus miembros de formar parte de la alianza o dejar de participar en ella cuando quiera".
Los mecanismos de presión para que un país renuncie
Los expertos coinciden en que un país sí puede presionar a otro "para que voluntariamente abandone la organización", según palabras de Pablo Pareja. Por ejemplo, mediante presiones económicas o la exclusión de los altos cargos de la organización o de ejercicios conjuntos.
Bargués advierte de que estamos "en un escenario nuevo, en el que hay mucha hostilidad entre Estados miembros". Y en ese escenario, Estados Unidos puede "ejercer presiones que incomoden o que fuercen a España a cambiar algunas de sus posiciones", añade este experto del CIDOB, provocando así que España renuncie voluntariamente. Considera que Estados Unidos "ha llegado a la conclusión de que esta Alianza es para la defensa de Europa, y esto ya no es una prioridad para ellos".
"Es muy complicado" que se pueda tomar una decisión como la salida de un miembro, según Félix Arteaga. Argumenta que "las presiones pueden tardar mucho tiempo, y la tendencia de la organización es hacia la estabilidad y la continuidad, y no crear precedentes".
No hay precedentes de países que salgan de la OTAN
Setenta y siete años después de la fundación de la OTAN, ningún Estado miembro ha abandonado esta alianza militar. "La OTAN siempre ha presumido de que es una alianza en la que todos quieren entrar y nadie nunca ha salido" y "tiene un poder de disuasión inmenso", dice Pol Bargués, "pero ahora está implosionando por dentro por las tensiones entre sus Estados miembros".
España se incorporó en 1982 y votó mediante referéndum en 1986 su permanencia en la alianza atlántica. Finlandia y Suecia han sido los últimos en unirse, en 2023 y 2024, respectivamente, elevando la cifra de integrantes hasta los 32.
Francia llegó a abandonar la estructura militar de la OTAN durante la Guerra Fría, sin dejar de ser miembro de la alianza, pero regresó en 2009, con Nicolas Sarkozy como presidente. "Dijo que se iba, que quería tener autonomía y tuvo un impacto en la organización", señala Arteaga, que también recuerda el caso de Grecia en los años 70: "Cuando Grecia tuvo el conflicto por Chipre con Turquía se quedó en una situación muy débil, pero no se la pudo expulsar. Entonces se autoexcluyó de la estructura militar integrada", dice este experto.
España ha negado a EE.UU. permiso para el uso de las bases de Morón y Rota para operaciones relacionadas con la guerra en Oriente Medio, y ha cerrado el uso de su espacio aéreo a los aviones de las Fuerzas Aéreas estadounidenses implicados. Esta posición ha provocado un choque con Donald Trump, que ha amenazado en varias ocasiones con tomar represalias contra quienes no apoyan su intervención militar en Irán. Suspender a España en Alianza tendría efectos militares limitados, pero un impacto simbólico, se dice en el documento interno del Pentágono al que ha tenido acceso la agencia Reuters, y que, sin embargo, no aclara cuál sería el mecanismo para hacerlo.
*Para la elaboración de este artículo ha colaborado Montserrat Rigall, redactora de VerificaRTVE.