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La jungla de la vivienda: ¿Se ha convertido en un bien de lujo?

  • El alquiler ha subido un 94% en España y los salarios un 20% en la última década
  • Este martes se ha estrenado 'En portada' a las 22:15 horas en RTVE Play y en La 2
En portada - Vivienda: ¿derecho o negocio?
FÁTIMA HERNÁNDEZ

“Lo de la vivienda es una jungla”, afirma María Carballo, presidenta de la asociación Jóvenes Unidos por la Vivienda Pública. María asegura que los jóvenes lo tienen cada vez más difícil porque “ya no es que no podamos plantearnos comprar una vivienda, sino que ni siquiera tenemos la opción de alquilar un piso solos”.

Esta es solo una de la diferentes voces que ha recogido el equipo de En Portada para el documental 'Vivienda ¿derecho o negocio?'. En este trabajo, que se estrena este martes, se analiza el problema del acceso a la vivienda, uno de los asuntos que más preocupa a la sociedad española.

Sin poder plantearse planes de futuro

Los jóvenes son uno de los grupos más afectados por esta problemática. Trabajos precarios y bajos sueldos condenan los planes de futuro de miles de ellos porque se han desbocado los precios de la vivienda. Sólo les queda compartir casa por habitaciones, como en la época de estudiante, aunque cada vez es más habitual que esa forma de vivir no sólo sea para jóvenes, también para adultos e incluso familias.

María se siente estafada. Tiene un doble grado, Ciencias Políticas y Gestión Pública con Económicas, y cree que los de su generación han estudiado “hasta el final”, pero parece que no les sirve para tener una vida y un trabajo mejor. “Lo habitual es que te hagan contratos por horas, aunque luego tengas que hacer más, pero no te las pagan. Para la mayoría de nosotros, hasta compartir piso es complicado”.

“Casi 9 de cada 10 jóvenes que se independizan tienen que compartir piso”

En España, la mayoría de los jóvenes se independizan, de media, a los 30 años, uno de los cinco peores datos por país de la Unión Europea, según la Oficina Europea de Estadística (Eurostat). La media de emancipación en la UE es sobre los 26 años. Por detrás de España, se sitúan Italia (30,01), Grecia (30,07), Eslovaquia (30,09) y Croacia (31,3).

El primer país donde se independizan del hogar paterno es Finlandia a los 21,4 años, seguido por Dinamarca (21,7), Suecia (21,9), Países Bajos (23,2) y Alemania (23,9).

Según el Consejo de la Juventud de España, el 70% se emancipan a través del alquiler. El 87% de ellos comparte vivienda con otras personas, un 35% tiene ingresos inferiores a 1.000 euros netos al mes y casi 4 de cada 10 deben destinar más del 40% de su salario al alquiler.

En los últimos diez años, según Fotocasa, el arrendamiento ha subido un 94%, la venta de vivienda un 47% y los salarios solo un 20%.

Los inquilinos denuncian que sufren acoso inmobiliario

“La justicia nos ha escuchado y ha visto indicios de delito”, asegura Cristina Gómez, guionista cómica y una de las inquilinas que resiste la presión del Fondo Elix para que abandone su piso de alquiler en la calle del Tribulete, 7, de Lavapiés (Madrid). Otro de los inquilinos, Jaime Oteiza, arquitecto, se muestra esperanzado desde que se tramita la querella por acoso inmobiliario que presentaron unas 10 familias contra el Fondo de Inversión que “ha quebrado sus vidas”, en palabras de Jesús Bueno, relaciones públicas de la tienda de cómic “El Coleccionista”, afectada también por este desalojo.

Los vecinos aseguran que viven una pesadilla desde que empezaron unas obras en el edificio. “Convivir con ruidos, humedades y los peligros que supone una obra de esta envergadura no ha sido fácil”, señala Oteiza. “De los 54 vecinos que había, permanecen en el edificio unas 20 familias”.

“Estás en tu casa viviendo y te llega un comunicado que dice que la propiedad ha vendido y que estás en la calle”, nos cuenta Jesús Bueno. “Ese shock se prolonga porque en Lavapiés y en prácticamente la mayoría de barrios de Madrid, no hay viviendas para alquilar”.

Aunque la tensión inmobiliaria se nota más en grandes ciudades como Madrid y Barcelona, los expertos aseguran que es una práctica que se repite por todo el país. Se compra un edificio, se vacía de inquilinos, se transforma en pequeños apartamentos y se destinan a alquiler temporal. Las ganancias se multiplican: donde había 50 viviendas, después serán 100 o más. La rentabilidad está más que asegurada.

La Ley de la Vivienda de 2025 topa los precios de alquiler de la vivienda habitual en zonas tensionadas, aunque su aplicación depende de cada comunidad autónoma. Ya se ha establecido en Cataluña, País Vasco, Galicia y Navarra.

El tope de precios no afecta al alquiler temporal que, en España, tiene una duración habitual de 1 a 11 meses.

España, el destino más atractivo de Europa para la inversión inmobiliaria

Invertir en vivienda es hoy uno de los negocios más rentables en la actualidad, según los expertos. Algunos fondos de inversión internacionales, incluso sin conocer España, meten grandes cantidades de dinero en el mercado inmobiliario. “Hay más demanda que oferta y la situación es idónea para hacerlo, a corto y largo plazo”, según el jurista Pablo Feu, que ha redactado un informe para el Plan Estratégico Metropolitano de Barcelona donde se analiza si es necesario poner límites a la compra y al alquiler de las viviendas en las zonas tensionadas.

La vivienda se ha convertido en un bien de lujo. Se han encarecido los precios y para la mayoría es imposible optar a un alquiler asequible.

¿Habría que regular los usos de las viviendas? ¿Habría que limitar el alquiler temporal y por habitaciones? Son preguntas que están sobre la mesa y juristas, economistas, sociólogos reflexionan sobre posibles soluciones a la voracidad del mercado inmobiliario.

Según Feu, “lo ideal sería que el mercado inmobiliario tuviera la madurez suficiente como para saber dónde está su límite. Pero eso no va a ocurrir. Es demasiado lucrativo y, por tanto, la esperanza económica que tiene puesto el mercado inmobiliario va a dificultar que esto se pare si no se interviene”.

Sergio Iranzo, CEO de Invernomics, que ofrece oportunidades inmobiliarias a través de un canal de Telegram con más de 16.000 seguidores, considera que no tiene sentido poner límites en el precio de la venta o alquiler de la vivienda. Y argumenta que “criarse en un barrio, no tiene por qué garantizar vivir siempre en él, el barrio es de quien lo pueda comprar”. “La mayoría de mis inversores tienen buenos empleos, son ahorradores y sus edades oscilan entre 27 y 50 años”.

La regulación de los precios de la vivienda sería, a juicio de Javier García Mateo, de EY España, un error: “Lo que la teoría económica de la oferta y la demanda te demuestra, es que con la intervención de los precios se reduce la oferta en el medio plazo y, en mercados donde hay tensión de vivienda, si encima pones mecanismos que provocan una reducción de la oferta, estamos yendo a favor del problema”.

Los máximos históricos de los precios de la vivienda han generado múltiples empresas de inversión inmobiliaria que, en la mayoría de los casos, se anuncian en las redes sociales. Pablo Gil Brusola, CEO de PropHero España, considera que hay que asesorarse bien antes de tomar la decisión de a quién dejas tu dinero, y que invertir no está exento de riesgo.

Jaime Gil Rescalvo, de PropHero España, asegura que el momento es propicio porque “si yo invierto 100.000 €, voy a recibir 500 o 600 € al mes netos, lo cual me va a dar un 5% o un 6% de rentabilidad. Y a largo plazo, hasta doce puntos cada año”.

Ciudades sin esencia

Boris Oleart es informático. Vive de alquiler en un edificio de Barcelona que ha comprado el fondo Vandor, para hacer un coliving.

Su pareja, Erika, es abogada. Tienen dos hijos y, aunque han buscado otro piso de alquiler por la zona, no encuentran nada que puedan pagar. Hay pocos pisos que se alquilen para larga temporada y los pocos que hay rondan los 1800 euros.

Boris y Erika se entristecen al ver cómo se están transformando los centros de las ciudades. Creen que a este paso serán iguales en toda Europa. “Borran lo que los hace especiales, su esencia”. Cierran bares, ferreterías, la tienda de alimentación de toda la vida y en su lugar aparecen esos de establecimientos idénticos que, como setas, arrasan por todos sitios. El vecino de toda la vida pierde su barrio y aumentan los coliving o apartamentos de alquiler temporales, que se dirigen a nómadas digitales y a turistas que llenan las aceras de maletas.

Se han cumplido dos años de las medidas de regulación de los precios de alquiler aprobadas en Barcelona para rebajar el coste de los arrendamientos y aumentar la oferta de vivienda y no han tenido los resultados esperados. El precio del metro cuadrado de alquiler, en esta ciudad, ha subido un 7%.