Inflación, el ladrón invisible que se come tus ahorros: dale esquinazo
- Carmen Sánchez Carretero, experta del Banco de España, ofrece un truco para que tu ahorro no pierda capacidad de compra
- Economía de bolsillo, cada domingo a las 7 de la mañana en Radio Nacional y, cuando quieras, en RNE Audio
Si llenar el carrito del súper cuesta ahora lo mismo que carrito y medio hace siete años, la culpa no es ni del boogie ni del chachachá. Bromas viejunas aparte, esta sensación se debe al efecto de la inflación, que no es otra cosa que el aumento general de precios.
En este nuevo episodio de Economía de bolsillo, Carmen Sánchez Carretero, de la división de Educación Económica y Financiera del Banco de España, explica en qué consiste este fenómeno y ofrece algunos trucos para proteger nuestra capacidad de ahorro.
La mayoría de consumidores estaríamos encantados de que los precios bajasen continuamente, pero según advierte Sánchez, eso no es tan buena idea. Lo que se conoce como deflación supone, entre otras cosas, que "no habría innovaciones tecnológicas" y que muchas empresas retrasarían sus decisiones de compra en espera de que los precios cayesen todavía más, con la consecuente pérdida de empleo.
Por eso, los expertos suelen estar de acuerdo en que un aumento de precios "saludable" resulta positivo. Eso sí, sin pasarse. Ellos lo cifran en el entorno del 2%, para que la economía siga creciendo sin que los hogares se vean asfixiados.
Porque como es obvio, si los precios de todos los bienes y servicios crecen, la capacidad de compra de un salario que no aumente en la misma proporción será cada vez menor. Solo hay que comparar lo que daban de sí 30 euros hace 20 años y lo que permiten hacer ahora. No hay color.
Una cesta imaginaria
Cuestión distinta es cómo estimamos esa subida. Aparece aquí el temido IPC (Índice de Precios de Consumo), que mide la evolución de los precios de "una cesta de la compra representativa de los hogares españoles". Incluye muy distintos artículos (alimentos, ropa, ocio, transportes, vivienda…), a los que otorga un peso diferente y con los que se obtiene un indicador común.
Entre sus muchas utilidades, sirve para calcular cuánto han de subir las pensiones o para negociar convenios colectivos. Ahora bien, no deja de ser una estimación estadística (un dato medio), con lo que siempre habrá personas y grupos a los que el aumento perjudique de forma especial.
Algunos consejos
Otro matiz a considerar es que los precios, así en general, no suelen bajar. Cuando los medios hablan de que la inflación cae, muchas veces se refieren a que el aumento ha ido a menos. Es decir, quieren informar de que, tras meses de subidas preocupantes, el incremento por fin se ha moderado. Lo contrario se llama deflación y, como hemos visto, los economistas no la desean.
Quienes sí podrían estar a favor serían aquellas personas que han ahorrado dinero y que llevan años sin hacer nada con él. Ya sea porque lo tienen escondido debajo de una baldosa en casa o porque está en una cuenta corriente (que apenas da rentabilidad). Este dinero "estancado" pierde capacidad de compra con el tiempo. Por eso, Sánchez Carretero recomienda invertirlo en productos que ofrezcan cierta rentabilidad. Por lo menos, que garanticen un retorno igual a la famosa inflación. Para que así, este ladrón invisible no se coma el poder adquisitivo del dinero que tanto nos costó conseguir y ahorrar.
Economía de bolsillo, los domingos en RNE y RNE Audio
Cada domingo, de 7.00 a 7.30 de la mañana, Lourdes Castro traza una hoja de ruta para entender nuestra relación con el dinero y tomar mejores decisiones financieras.
Aborda problemas cotidianos y les da respuesta junto a los mejores expertos, que nos acercan la economía de una forma didáctica y con ejemplos prácticos, fáciles de aplicar y al alcance de todas las manos (y bolsillos).
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