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Las víctimas de Adamuz denuncian "falta de coordinación y asistencia" tras el accidente y la Junta lo niega

  • Denuncian que el 061 gestionó la emergencia "con papel y lápiz" por un bloqueo informático
  • El gobierno andaluz niega el caos en las llamadas que atendió Emergencias durante la tragedia
Operativo de rescate de la Guardia Civil y servicios de emergencia 061 junto a un tren descarrilado en Adamuz, Córdoba.
Los servicios de emergencia trabajaron durante horas en el lugar del siniestro, en una jornada marcada por los fallos de coordinación denunciados ahora por las víctimas. ROCÍO RUZ
SANTIAGO RIESCO PÉREZ

La Asociación Víctimas Descarrilamiento Adamuz ha elevado una denuncia formal ante el presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno Bonilla, para alertar sobre la "gravísima" gestión de los servicios de emergencia durante el accidente ferroviario del pasado 18 de enero.

Según el escrito registrado por el bufete Administrativando Abogados, el personal del Centro Coordinador de Emergencias Sanitarias 061 de Córdoba se vio obligado a gestionar la catástrofe "con papel y lápiz" debido a un bloqueo total del sistema informático en el momento crítico del rescate.

El abogado de la asociación, Antonio Benítez Ostos, ha solicitado una investigación exhaustiva y la depuración de responsabilidades políticas y jurídicas al considerar que se ha producido una responsabilidad patrimonial por un funcionamiento anormal de la Administración Pública. Esta denuncia se ha extendido de forma simultánea al Defensor del Pueblo Andaluz, a la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) y al juzgado de instrucción de Montoro.

Bloqueo del sistema y uso de móviles particulares

El comunicado de la asociación de víctimas detalla que los gestores de emergencias tuvieron que utilizar sus propios teléfonos particulares para coordinar la asistencia, al carecer de contacto con el centro 112 por el fallo técnico. Desde el colectivo se subraya que el operativo pudo salir adelante únicamente gracias a la experiencia de los profesionales, quienes califican lo sucedido como un "caos" desde el punto de vista técnico.

Además, la defensa de las víctimas señala que estos problemas no son aislados, sino que los técnicos y coordinadores médicos de las provincias andaluzas sufren "múltiples carencias" desde la implantación del sistema actual de gestión. Para la asociación, esta falta de asistencia inmediata podría haber provocado presuntamente que el número de víctimas y la gravedad de los heridos fueran mayores.

43 minutos de desconcierto entre dos trenes

La falta de fluidez en la información también afectó a la comunicación entre la Agencia de Seguridad y Gestión de Emergencias de Andalucía (ASEMA) y la Guardia Civil. Según fuentes del operativo, no se cumplieron los protocolos básicos para identificar el número de focos del siniestro, lo que provocó que los datos sobre el estado de los pasajeros del tren Alvia no se conocieran hasta que los agentes llegaron físicamente al convoy, 43 minutos después del accidente.

Este retraso coincide con las conclusiones de un informe preliminar de la Guardia Civil que describe una "importante confusión inicial". Debido al gran volumen de llamadas simultáneas, los operadores vincularon inicialmente todas las alertas al tren Iryo, interpretando que el aviso sobre el Alvia era un incidente menor o una información duplicada del primer tren.

Cruce de versiones sobre la localización

Fuentes del Ministerio de Transportes han vinculado los retrasos a que el servicio 112 de Andalucía no informó correctamente de la ubicación del Alvia, a pesar de que el sistema Advanced Mobile Location (AML) de los teléfonos móviles permite geolocalizar las llamadas de emergencia de forma automática. Según estas fuentes, un minuto después de la colisión ya se conocía la gravedad del choque y, apenas 15 segundos después, el 112 recibió datos sobre heridos en un segundo tren.

Pese a ello, las comunicaciones entre los jefes de sala de los centros 112 de Madrid y Andalucía concluyeron que la presencia de dos trenes era una "confusión", sin llegar a verificar las ubicaciones de las llamadas entrantes. No fue hasta que el Centro de Protección y Seguridad de ADIF dio el aviso oficial cuando se confirmó que el Alvia 2384 había realizado un frenazo de emergencia tras encontrar al primer tren en la vía.

La Junta niega el caos en las llamadas

El Gobierno de la Junta de Andalucía, presidido por Juan Manuel Moreno Bonilla, ha negado categóricamente que se produjera un caos en la gestión de las llamadas atendidas por los servicios de emergencias durante la tragedia de Adamuz.

Según informa RNE, estas declaraciones surgen como respuesta al escrito presentado ante la administración autonómica por la Asociación de Víctimas del Accidente. El consejero de la Presidencia, Antonio Sanz, ha asegurado que durante la noche del suceso se reforzó el operativo duplicando el número de efectivos tanto en el servicio 061 como en el 112, rechazando así las acusaciones sobre una supuesta falta de efectividad.

Por otro lado, Antonio Sanz ha defendido firmemente la labor de los profesionales de emergencias y ha arremetido contra el ministro Óscar Puente, a quien ha acusado de mentir para ocultar su propia irresponsabilidad. "En ningún caso se cayó la sala del 061; todo lo contrario", ha subrayado el consejero en los micrófonos de RNE instando al titular del Ministerio a no intentar "tapar las causas y el origen de la catástrofe" mediante lo que ha calificado como demagogia y falsedades contra el sistema de coordinación andaluz.