Samantha Schweblin gana el Premio Aena de Narrativa Hispanoamericana con 'El buen mal'
- El galardón, dotado con un millón de euros, ha sido anunciado en una gala en el Museu Marítim de Barcelona
- Los cuatro autores finalistas obtienen 30.000 euros cada uno
La escritora argentina Samantha Schweblin ha obtenido el Premio Aena de Narrativa Hispanoamericana, en la primera edición del nuevo galardón, dotado con un millón de euros. La novela era una de las cinco finalistas junto a Ahora y en la hora, de Héctor Abad Faciolince (Colombia); Marciano, de Nona Fernández (Chile); El buen mal, de Samanta Schweblin (Argentina), Canon de cámara oscura, de Enrique Vila-Matas (España) y Los ilusionistas, de Marcos Giralt Torrente. Cada uno de los finalistas ha sido recompensado con 30.000 euros.
El anuncio ha tenido lugar en una gala celebrada en el Museu Marítim de Barcelona con la presencia del jurado presidido por Rosa Montero y compuesto por Pilar Adón, Luis Alberto de Cuenca, Jorge Fernández Díaz, Leila Guerriero, José Carlos Llop y Élmer Mendoza.
El jurado de este nuevo galardón a obra ya publicada ha destacado en el fallo la capacidad de la autora de "plasmar nuevos mundos" y transitar "la frontera entre lo posible y lo imposible" con una escritura "de belleza inquietante".
Al subir al escenario, Schweblin ha mostrado su agradecimiento a su familia, que le inculcó el amor por la lectura, así como a las tres mujeres que la "acompañan" como escritora, sus dos editoras española y argentina y agente literaria.
La argentina ha dicho entender el galardón igualmente como un reconocimiento a la "excepción" que representan los autores de cuentos en unos premios literarios que suelen fijarse de forma casi unánime en las novelas.
Schweblin no ha querido dejar de hacer mención al momento turbulento que vive en el mundo y ha reivindicado que la humanidad es "un buque flotando en el mar" y la literatura "un timón" que hace que lleguemos a un lugar o otro.
"Quizá la literatura no salve vidas ni dé de comer al famélico (....) pero ponerse a leer y escribir en este momento es mejor que no ponerse a ello justamente en estos momentos", ha enfatizado.
Schweblin ha publicado en Seix Barral su libro de cuentos El buen mal. Los personajes de sus relatos se encuentran en un punto de no retorno, encandilados por el fulgor de la inminente tragedia. Vulnerables y profundamente humanos, están atrapados en ese instante en que lo extraño asoma a sus vidas para transformarlas, dejando a algunos de pie frente al dolor, a otros dialogando con la culpa o la ternura y a todos atravesados por la incertidumbre.
La prosa de Schweblin combina tensión y verdad para construir un universo literario en el que los monstruos de la vida cotidiana nos miran desde tan cerca que casi podemos sentir su aliento. Su escritura provoca en el lector asombro e inquietud, un estado de alarma que al mismo tiempo lo transporta a un mundo hipnótico tan reconocible como extraño.
La vencedora del certamen ha confesado a los periodistas que "no sabe" qué hacer con tanto dinero y que, de hecho, su "sueño", toda la vida, ha sido "tener un sueldo todos los meses".
"No sé contar cuánto es un millón, es un número tan grande que me pierdo", ha señalado. Y ha añadido: "No sé cuántos ceros tiene. Es algo muy raro. No sé qué hacer con ello. En mi imaginario siempre, desde que dejé casa de mis padres, lo que toda la vida quise tener es un sueldo todos los meses. Este número lo asocio un poco con esa idea fantasiosa del sueldo para siempre".
Preguntada sobre qué se encontrarán en sus páginas los lectores, la escritora argentina ha dicho que se trata de un libro "fantasioso" que trata de las "fuerzas" que nos "comandan", sobre "momentos de cambio en los que darse cuenta de qué es importante".
Afincada en Alemania, Schweblin ha reconocido que los responsables del premio tardaron más de un día en dar con ella para comunicarle que era finalista del premio porque "nunca" coge el teléfono de casa dado que su alemán "aún no es tan bueno".
Finalista del International Booker Prize
Schweblin ha sido finalista del International Booker Prize en tres ocasiones, uno de los galardones en los que se fija el Premio Aena. Según sus organizadores, este galardón nace con vocación internacional y se dirige a la comunidad hispanohablante de más de 630 millones de personas y cuenta con la colaboración de la Fundación Gabo y la Cátedra Vargas Llosa, con el fin de promover la lectura y la escritura en los países donde ambas instituciones desarrollan su actividad.