La tecnología española garantiza la supervivencia de los cuatro astronautas de Artemis II
- Airbus Crisa desarrolla la Unidad de Control Térmico, "el cerebro de la misión"
- Controlan la temperatura dentro de la nave Orion, que vuela en un entorno en el que se pueden alcanzar los -170 grados
Cuando uno entra en la sala auditorium del Space Kennedy Center en Florida se entremezclan un montón de idiomas. Aparte de inglés, uno escucha español, alemán, italiano…. Es decir, muchos de nuestro continente. Centenares de técnicos, ingenieros y físicos siguen con emoción la misión Artemis II, la primera misión que lleva a cuatro astronautas al entorno lunar, tras más de 50 años.
En ese viaje hay horas y horas de trabajo de todos ellos. También de un grupo de españoles. Airbus-Crisa, con sede en Tres Cantos, Madrid ha elaborado la Unidad de Control Térmico (TCU).
"Es un elemento crítico de la misión, el cerebro. Sin esto los astronautas no sobrevivirían", explica el director general de Airbus-Crisa, Fernando Gómez. "Es la primera vez que la NASA confía un sistema fundamental para una de las misiones tripuladas a una empresa no estadounidense", añade Jesús Ortiz, experto de Airbus-Crisa en sistemas electrónicos para el espacio.
¿Qué hace la Unidad de Control Térmico?
La principal función de la Unidad de Control Térmico es mantener con vida a los astronautas. Ahí arriba, en el espacio, donde no hay atmósfera, ni presión ni agua…donde el ser humano sin la tecnología moriría al instante, la Unidad de Control Térmico ofrece lo que se necesita para la vida.
Está conectada a más de 200 sensores. Controla la temperatura de la nave y regula el suministro de agua y aire para los astronautas (Christina Koch, Reid Wiseman, Victor Glover y Jeremy Hansen).
"La cápsula Orion va a viajar en el espacio a -270 grados, condiciones incompatibles con la vida. Reproducimos en ese pequeño habitáculo condiciones óptimas. "La tripulación va a estar en torno a unos 20 grados", sostiene Gómez.
Condiciones extremas
Para garantizar que la Unidad de Control Térmico resiste a todo, durante una semana esta tecnología ha sido sometida a condiciones extremas que replican las del espacio. "Condiciones de vacío, de temperatura de vibración. También se ha mirado la compatibilidad electromagnética", enumera Gómez. Controles exhaustivos para garantizar que todo está en orden. "En una misión donde hay vida humana, la tolerancia a fallos es cero", recuerda.
Ligeros de equipaje
La Unidad de Control Térmico se encuentra instalada en el Módulo de Servicio Europeo, una de las partes de la nave en la que la tripulación viaja a la Luna. Su construcción ha tenido lugar en Airbus Bremen bajo contrato de la Agencia Espacial Europea (ESA).
Está compuesto por 20.000 piezas y los ingenieros han seguido un estricto plan de montaje. Un trabajo milimétrico. Todo tiene que ocupar el menor espacio posible y pesar poco. Todos los expertos espaciales lo destacan: "Al espacio hay que viajar ligero de equipaje". Mayor peso implica mayor gasto de combustible y mayor coste. Aún así, el Módulo de Servicio Europeo pesa unas 13 toneladas.
Colaboración conjunta
La propia tripulación de Artemis II visitó las instalaciones de Airbus Bremen en septiembre de 2023 para seguir su montaje. Tres años después, justo antes de despegar, los cuatro astronautas destacaron de nuevo la importancia de la colaboración de las agencias espaciales mencionando el papel de la ESA en Artemis II:
"Hay muchos países que nos han ayudado y contribuido en la misión", dijo Victor Glover, tripulante de Artemis II. "Ir de la mano para responder a los desafíos de la humanidad es fundamental. El esfuerzo conjunto está desembocando en esta misión", añadía Christina Koch, astronauta y la primera mujer que va a viajar al entorno lunar.
"Yo creo que ahora el programa Artemis es muy distinto al programa Apolo. Ahora hay una colaboración internacional con muchos países, dice Jesús Ortiz, experto de Airbus-Crisa en sistemas electrónicos para el espacio. "Tener una vocación de permanencia en la Luna no está alcance de un único país y desde la NASA también lo están viendo así", afirma.