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Los 1.500 presos franquistas que construyeron el Canal de Montijo

  • El pasado del "Canal de los presos" es una de las historias menos conocidas de Extremadura
  • En plena posguerra, en esta localidad pacense, se levantó una "Colonia Penitenciaria Militarizada"
El Canal de los presos de Montijo - 26/03/26
Julia Noriega / Elena Cerrato

A Montijo (Badajoz) se le conoce por sus naranjas, por las roscas de Santa Clara y por deportistas como Javier Cienfuegos. Pero hay una parte de su historia menos conocida: las "Colonias Penitenciarias Militarizadas". Por ellas pasaron cerca de 1.500 presos que, entre otras cosas, se encargaron de construir el Canal de Montijo, que hoy da riego a los campos de la zona. Es uno de los conjuntos de este tipo que mejor se conservan de España. La pena es que ya solo queda en pie la Casa del Comandante y varios barracones.

Franco creó estas colonias para castigar y para aprovechar la mano de obra barata, esclava, de los que habían defendido la República. Recuerda a los campos de concentración

Es un espacio que se encuentra en una propiedad privada y que pasa prácticamente desapercibido. Hoy no queda ninguna señalización ni cartel que informe de aquellas colonias. Sólo una pintada en un poste que dice "Canal de los presos". Quizá por eso, cuando preguntamos a los vecinos, la mayoría se encoge de hombros. Quien lo conoce al dedillo es Chema Álvarez, de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Extremadura (ARMHEX). "Es muy parecido a un campo de concentración. El gobierno de Franco crea las colonias nada más acabar la Guerra Civil, junto a otras cinco en toda España, aunque al final llegaron a ser ocho. El objetivo del régimen era castigar y, al mismo tiempo, aprovechar la mano de obra barata, esclava, de aquellos que habían defendido la República".

"Entre 1938 y 1939 se crea el Patronato Central para la Redención de Penas por el Trabajo. Obligaba a los presos que habían estado en el ejército republicano a reconstruir lo que se había destruido durante la Guerra Civil. También a realizar obras que ya tenían programadas para Extremadura y Andalucía, como infraestructuras para dar soporte a las zonas de regadío de los ríos Guadiana y Guadalquivir. Se levantan colonias para alojar a esa población reclusa, que funcionan entre 1941 y 1946".

Colonia Penitenciaria de Montijo

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  • Chozos del Egido de los Charcos, de la Colonia Penitenciaria de Montijo

    Chozos del Egido de los Charcos

    Chozos del Egido de los Charcos, de la Colonia Penitenciaria de Montijo, donde vivían las familias de los presos que se encargaron de la construcción del Canal de Montijo.
  • Estado actual de la Colonia Militarizada de Montijo

    Estado actual de la Colonia Militarizada de Montijo

    Estado actual de la Colonia Militarizada de Montijo.

Álvarez explica que la idea del canal de riego parte de un proyecto del Regeneracionismo de principios del siglo XX y que, después, se fue fraguando durante la República. "De hecho el régimen franquista se encontró con los planos hechos y utilizó la redención de penas de los presos para llevarlo a cabo". Muchos de esos presos vinieron a Extremadura de Cataluña, de Andalucía, aunque también hubo muchos extremeños.

¿Cómo era su día a día? ¿En qué condiciones vivían y trabajaban? "Las condiciones eran pésimas. Se les obligó a cavar un agujero, el surco que dará lugar a la canalización de agua desde Montijo hasta La Garrovilla. Y todo se hizo a base de pico y pala, sin ninguna maquina extractiva, cortando piedra y utilizando sólo la tracción humana, sin animales. La alimentación era escasa y pobre. También había una tremenda corrupción que surge cuando, a partir de 1943, se empieza a pagar un dinero que se desvía a los bolsillos de los jerarcas del régimen, también a empresas que acabarían convirtiéndose en empresas constructoras".

1.500 presos de distintos puntos de España acabaron en Montijo. Trabajaban con pico y pala, en un régimen de esclavitud, parecido al que usaron los nazis en la Segunda Guerra Mundial

A pesar del férreo control que tenían dentro del campo de concentración, los presos crearon sus propias formas de organización e incluso hubo algunos intentos de fuga. "Claro", enfatiza Chema Álvarez. "Como cualquier campo de concentración, éste también tuvo su resistencia. Había grupos organizados de socialistas, comunistas, anarquistas... que fueron duramente reprimidos. También hubo prensa libertaria que corría por el campo, mucha de ella venía de Portugal. Hubo fugas famosas, por ejemplo la de la familia de Elvira Quintana". A partir del año 43 los presos pueden salir de las colonias en un régimen de semilibertad. También se les deja afincarse en los alrededores, con la obligación de presentarse cada cierto tiempo ante las autoridades. "La pena incluía el destierro de sus pueblos de origen, donde no podían volver", recuerda Álvarez.

Para profundizar en el contexto histórico de estas colonias, hablamos con Candela Chaves, historiadora, natural de Montijo. "La construcción del Canal de los Presos la hicieron presos republicanos que tenían condenas superiores a 12 o 20 años, por adhesión a la rebelión, tal y como determinaban los tribunales militares castrenses franquistas. Los recluían para aprovechar esa mano de obra esclava, forzosa y gratuita en infraestructuras, tanto públicas como privadas".

No hay ni una mísera placa. Y sin embargo, el canal de Montijo hoy vertebra la vida económica de la localidad, pero también de Puebla de la Calzada, Lobón, La Garrovilla.

Chaves reconoce que, en los últimos, años, la apertura de archivos y la digitalización de fondos documentales ha ayudado mucho al estudio de estas colonias militarizadas. "Ahora se sabe que alrededor de la colonia se creó un poblado de chozos con las familias que acompañaban a los presos en su periplo penitenciario".

Para preservar el recuerdo, asociaciones como la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Extremadura reclaman que las colonias se declaren Bien de Interés Cultural por la Junta de Extremadura. También solicitan al Gobierno de España que las reconozca como "lugares protegidos", al amparo de la Ley de Memoria Histórica. "Es que no hay ni una mísera placa por parte de Confederación Hidrográfica del Guadiana, ni de los ayuntamientos, ni la Junta, nada", lamenta Chema Álvarez". Y sin embargo, el canal de Montijo hoy vertebra la vida económica de la localidad, y lleva años beneficiando a otros pueblos vecinos como Puebla de la Calzada, Lobón, La Garrovilla...

"Estaría bien que alguien se acordara de que lo hicieron posible presos republicanos esclavos, que al fin y al cabo acabaron allí por defender un régimen constitucional". Para salvaguardar su memoria, cada año ARMHEX organiza un par de marchas cerca del Canal de Montijo, para visibilizar lo que se esconde detrás del sencillo poste en el está escrito "canal de los presos".