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La izquierda de la primera ministra gana las elecciones danesas pero tendrá que pactar

  • Los partidos de izquierda superan al bloque de derechas, pero la gobernabilidad dependerá de un pequeño partido de centro
  • Frederiksen adelantó los comicios tras las amenazas de Trump de hacerse con Groenlandia
Mette Frederiksen, con abrigo rojo y pendientes dorados, sonríe en un entorno urbano. Se observa a personas desenfocadas detrás de ella.
La primera ministra danesa y líder de los socialdemócratas, Mette Frederiksen, llega a una manifestación de apoyo en Copenhague, Dinamarca, este martes durante las elecciones generales Sergei Grits AP/Sergei Grits
RTVE.es

El bloque de izquierda que lidera la primera ministra, Mette Frederiksen, ha ganado las elecciones de Dinamarca de este martes, aunque sin mayoría suficiente para gobernar por sí sola. Ha conseguido un 48,2% de las papeletas, frente a un 44,1% de las derechas, con el 100% del voto escrutado.

El centrista Los Moderados, con el 7,7%, tendrá el papel de árbitro. Esta formación es ya en la actualidad uno de los partidos que integran el Ejecutivo danés.

Frederiksen está al frente del Gobierno desde 2019 y adelantó unos meses los comicios tras las amenazas de Donald Trump de hacerse con Groenlandia.

El Partido Socialdemócrata ha sido el más votado, con un 21,9%, aunque ha registrado su peor resultado en un siglo. Le siguen el Partido Socialista Popular, con un 11,5%, y el Partido Liberal, con un 10,2%, ambos alcanzando las cifras más bajas de su historia. La Alianza Liberal se situaría en cuarta posición con un 9,4%, seguida por el ultraderechista Partido Popular Danés, con un 9,1%, y Los Moderados, con un 7,7%.

La posición por bloques

Frederiksen ya había encabezado un Ejecutivo en minoría entre 2019 y 2022. Y desde hace cuatro años gobierna en una coalición con el Partido Liberal y el centrista Los Moderados. Los comicios parlamentarios debían celebrarse como muy tarde el 31 de octubre, aunque los rumores sobre un adelanto electoral habían aumentado hasta que hace un mes convocó los comicios celebrados este martes.

Por escaños, el sondeo de DR otorgaba a la izquierda 83 asientos parlamentarios por 78 de la derecha y 14 de Los Moderados, mientras que otra encuesta a pie de urna del canal semipúblico TV2 ampliaba la ventaja de la izquierda a seis puntos porcentuales (49 % frente a 43,1 %) y once mandatos (86 contra 75), aunque seguiría necesitando el apoyo de los centristas.

Las cifras de los sondeos apuntan a un descenso de las tres fuerzas que gobernaron juntas la pasada legislatura: socialdemócratas, Partido Liberal y centristas. El ultraderechista Partido Popular Danés, precursor hace dos décadas de una línea dura en inmigración en Dinamarca y el resto de Escandinavia, recuperaría peso en la política danesa tras la debacle de 2022, triplicando sus votos hasta el 7,5 %.

Los cuatro diputados que se reparten a partes iguales entre los dos territorios autónomos de las Islas Feroe y Groenlandia pueden ser también decisivos a la hora de decidir la mayoría.

Trump y la OTAN llegan a un principio de acuerdo sobre Groenlandia

En los últimos meses, la política danesa ha estado marcada por la crisis en la relación con Estados Unidos, por el reiterado interés del presidente Donald Trump en hacerse con el territorio autónomo danés de Groenlandia apelando a motivos de seguridad.

La tensión descendió tras el anuncio a finales de enero de un preacuerdo con la OTAN para reforzar la seguridad en el Ártico, lo que disipó, al menos por ahora, las intenciones anexionistas del republicano.

Al convocar las elecciones, Frederiksen no descartó ninguna posible fórmula de gobierno si su partido resultaba el más votado, incluido formar una coalición con el resto de fuerzas de izquierda. "No excluyo nada de antemano, porque en el tiempo en el que vivimos no voy a plantear exigencias extremas", dijo entonces.

Los comicios llegan también con otros asuntos sobre la mesa, como el recorte de la ayuda al desarrollo del 0,7 al 0,5% del PIB, la reforma de las pensiones, un impuesto a las grandes fortunas o medidas para combatir la inmigración.