Enlaces accesibilidad

La Junta de Extremadura invierte 450 mil euros en el Castro de Villasviejas del Tamuja

  • Se trata de uno de los poblados fortificados vetones que mejor se conserva en España.
  • La inversión permite un acceso más fácil de los visitantes al yacimiento
Actuaciones de revalorización turística del yacimiento de Villasviejas del Tamuja
Antonio Hidalgo - RTVE Extremadura

Victoria Bazaga, consejera de Turismo del Gobierno extremeño en funciones, ha explicado en una visita a Botija, localidad cacereña donde se encuentra el yacimiento, que la inversión ha permitido mejorar el sendero que conduce hasta los restos arqueológicos. Además, se ha añadido un conjunto de paneles que facilita la comprensión histórica de este enclave de siete hectáreas que nos acerca a la España prerromana. “El castro,” señala Bazaga, “nos sitúa en una etapa de nuestra historia que necesita seguir siendo investigada y Villasviejas para ello es un lugar privilegiado porque los científicos continúan apuntando a que este espacio alberga en su subsuelo mayores hallazgos que merecen ser desenterrados”.

El estudio del pasado abre las posibilidades de futuro de municipios que de otra manera estarían condenados a desaparecer

En su visita al lugar, la consejera ha estado acompañada por Victorino Mayoral, científico del Instituto de Arqueología de Mérida, que ha explicado que la puesta en valor de estas joyas arqueológicas favorece el atractivo de localidades como Botija, una localidad de apenas 180 habitantes, ejemplo de la España vaciada, que gracias a este enclave histórico cuenta con un potencial turístico que hará posible su continuidad y que no quede totalmente abandonada. “La sensibilidad de las administraciones con estos rincones de nuestra geografía,” ha explicado Mayoral, “debe ser una seña de identidad" porque en este caso el estudio del pasado abre las posibilidades de futuro de municipios que de otra manera estarían condenados a desaparecer.

Un yacimiento que arroja luz sobre la identidad de los vetones

El castro o poblado fortificado de Villasviejas del Tamuja estuvo habitado entre el año 400 antes de Cristo y el primer siglo antes de nuestra era. Su abandono se debió producir por el avance de las legiones romanas en Hispania. Villasviejas responde a las características de la cultura vetona, es decir, del conjunto de pueblos que se desarrolló al oeste de la península entre el Tajo y el Duero durante la II Edad del Hierro.

Las excavaciones en Villasviejas comenzaron en 1968 y se impulsaron a partir de 2016. El castro se localiza en la localidad cacereña de Botija, en concreto, en la Sierra de Montánchez. El Instituto Arqueológico de Mérida ha apuntado que los restos que se conservan pueden corresponder a la antigua ciudad de Tamusia, un asentamiento protohistórico que destaca porque tuvo una ceca, un taller artesanal que acuñó monedas celtíberas.

Los arqueólogos han trabajado fundamentalmente en dos áreas del recinto: la muralla y la zona funeraria del castro, denominada El Mercadillo. Y el trabajo ha consistido en documentar el acceso al yacimiento y describir las condiciones de la muralla. Esta llegó a tener un perímetro de 600 metros y una altura de tres, lo que demuestra la habilidad en ingeniería militar que desarrollaron sus pobladores.

Villasviejas es un ejemplo de cómo durante un tiempo los vetones convivieron con las centurias de los generales romanos

En la etapa de abandono de la fortificación se incorporaron construcciones que se superpusieron a la muralla, circunstancia que debió coincidir con la entrada de los romanos en el poblado. Los investigadores han llegado a descubrir proyectiles de hondas y ánforas romanas. Han fechado su uso hacia el año 80 antes de Cristo, en el momento de la Guerra de Sertorio. Durante este tiempo también se produjo el incendio y abandono de otro recinto histórico de singular importancia a 50 kilómetros de distancia: el campamento militar de Cáceres el Viejo, por lo que los historiadores coinciden en que Villasviejas tuvo que jugar un papel de cierta relevancia en la crisis que paulatinamente marcaría en Hispania el debilitamiento de la República romana. Quinto Sertorio desafió al Senado creando un estado independiente en la Península Ibérica y se enfrentó a Magno Pompeyo. Villasviejas probablemente acogió a una de las facciones en pugna y soldados romanos debieron convivir durante algún tiempo con las familias vetonas del poblado.

Habrá futuras campañas de excavaciones

Los 450 mil euros invertidos por la Junta de Extremadura han permitido consolidar y reforzar la muralla del castro dando paso a que en el futuro se puedan iniciar nuevas excavaciones en otros puntos de las siete hectáreas del yacimiento. El objetivo es ahondar en cómo pudieron ser las relaciones entre la población indígena y las tropas de Roma.

El Instituto de Arqueología de Mérida ya ha realizado la reconstrucción virtual en 3D de Villasviejas del Tamuja. Se puede visitar en la página web PAR Patrimonio y Arqueología Virtual, este trabajo ha hecho posible desvelar que el núcleo se dividía en dos partes: el “pueblo viejo” que corresponde a las casas que existían en el siglo IV antes de Cristo y el denominado “nuevo recinto”, relacionado probablemente con el asentamiento militar romano que se levantó coincidiendo con la insurrección de Quinto Sertorio. Sus viviendas mezclaban techos de cubierta vegetal con otros de teja romana y se disponían a una distancia prudencial de la muralla para que el movimiento de soldados y guerreros quedara expedito a fin de organizar rápidamente la defensa.