Siete obras arquitectónicas de Smiljan Radic, el nuevo ganador del premio Pritzker
- El arquitecto chileno se caracteriza por la innovación y los juegos de luz en sus trabajos
- Su carrera se define desde la construcción manual de una casa en los Andes hasta el diseño de jardines de piedra y agua
La trayectoria de Smiljan Radić Clarke, ganador del Premio Pritzker 2026, está marcada por la exploración de los materiales y la sensibilidad hacia el entorno.
Nacido en 1965 en Santiago de Chile, Radić se formó en la Pontificia Universidad Católica de Chile y en el Istituto Universitario di Architettura de Venecia. Durante sus años universitarios conoció a la escultora Marcela Correa, con quien se casó y junto a quien diseñó su primera obra: la Casa Chica, un edificio de 24 metros cuadrados construido a mano en la cordillera de los Andes. Este inicio marcó una trayectoria definida por la colaboración artística y una profunda sensibilidad por los materiales.
Estas son las siete obras clave que han consolidado su prestigio internacional:
Casa del Poema del Ángulo Recto (2013, Vilches, Chile)
Este refugio ubicado en pleno bosque utiliza una combinación de hormigón y madera para favorecer la reflexión. El diseño transforma el acto de habitar en uno de observación, introspección y quietud, produciendo un espacio protector. Su interior, decorado con madera de bosque, cuenta con numerosos tragaluces que permiten el paso de la luz natural, integrando el entorno con el espacio habitable.
'La Casa para el poema del ángulo recto' de Smiljan Radić PRITZKER SMILJAN RADIC
Serpentine Gallery Pavilion (2014, Londres, Reino Unido)
Esta estructura efímera consistió en una carcasa translúcida de fibra de vidrio que parecía flotar sobre el césped de los Jardines de Kensington. La obra descansaba sobre una serie de inmensas piedras locales dispuestas en forma de anillo. Inspirado en un cuento de Oscar Wilde, el pabellón lograba una apariencia simultáneamente frágil y robusta, vinculando lo antiguo con lo moderno.
Serpentine Gallery Pavilion de Smiljan Radić PRITZKER IWAN BAAN
Teatro Biobío (2018, Concepción, Chile)
Emplazado junto a la ribera del río Biobío, el edificio destaca por su fachada de revestimiento de policarbonato semitranslúcido blanco, que modula la luz y mejora el rendimiento acústico. Durante el día filtra la luz para minimizar el deslumbramiento y por la noche irradia un resplandor luminoso. La obra evidencia cómo la arquitectura pública puede lograr presencia sin monumentalidad y luminosidad sin ostentación.
Teatro Regional del Biobío PRITZKER IWAN BAAN
Ampliación del Museo Chileno de Arte Precolombino (2013, Santiago)
Radić ejecutó una intervención invisible que ocurre principalmente bajo la superficie. Diseñó una nueva galería subterránea bajo un patio, donde la luz se filtra desde arriba y la circulación sigue un descenso controlado. La arquitectura no compite con los artefactos, sino que apoya la relación entre pasado y presente de la muestra utilizando la sección, el volumen y la sombra.
Ampliación y remodelación Museo Chileno de Arte Precolombino PRITZKER CRISOBAL PALMA
Bodega Viña Vik (2013, Millahue, Chile)
Situado a los pies de la Cordillera de los Andes, el edificio consigue disolverse en la escala del valle. Construida en hormigón, la cubierta está ideada para aprovechar la luz natural. La entrada presenta una imponente pasarela rodeada de agua y piedras que evoca un jardín japonés, un espacio creado junto a su mujer, la escultora Marcela Correa.
Bodega Viña Vik en Chile PRITZKER CRISTOBAL PALMA
Escenario inflable (2023, Santiago, Chile)
Diseñado para la XXII Bienal de Arquitectura junto a Nicolás Schmidt, se trata de una estructura neumática plateada con forma de gran bolsa o almohada. Instalado en la Plaza de la Cultura, el interior crea una atmósfera de caverna moderna que desconecta al visitante del ruido exterior. El proyecto explora lo efímero y permite una interacción táctil con los transeúntes en el espacio público.
Guatero, Pabellón para la XXII Bienal de Chile de Smiljan Radic PRITZER SMILJAN RADIC
NAVE (2015, Santiago, Chile)
Este centro de creación y residencia artística se ubica en el Barrio Yungay, en una casona patrimonial de 1907 que fue recuperada por Radić tras haber sufrido graves daños por incendios y terremotos. El arquitecto propuso vaciar el interior para albergar espacios de experimentación en artes vivas como la danza, manteniendo únicamente la fachada original. El proyecto destaca por su azotea, donde se instaló una carpa de circo que conecta el edificio con la comunidad y el paisaje urbano de Santiago.