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Las exmonjas de Belorado reposan su angustia en Toledo, mientras buscan vivienda tras el desahucio

  • Están alojadas en la Puebla de Montalbán, municipio donde se encuentra la casa de la familia de una de ellas
  • Su portavoz asegura que están ahogadas por las deudas y no saben cómo sostenerse económicamente
En la imagen se observa a cuatro mujeres vestidas con hábito religioso caminando por la calle
Cuatro de las siete exmonjas del monasterio de Belorado LUIS TEJIDO / EFE
Irene Sierra
Irene Sierra

Las exmonjas de Belorado han abandonado esta madrugada su residencia en Burgos para trasladarse a la localidad toledana de La Puebla de Montalbán. Allí se encuentra la casa familiar de una de las clarisas. Su portavoz, Francisco Cannals, asegura que han preferido viajar por la noche para preservar su intimidad. No quieren que su imagen se vincule a la orden de desahucio emitida contra ellas.

En búsqueda de un nuevo destino

Los abogados de las exreligiosas han entregado voluntariamente las llaves del convento, cumpliendo así con el desalojo sin necesidad de que la Guardia Civil tuviera que intervenir. Los letrados insisten en que se trata de una ejecución provisional de la sentencia que, el pasado 31 de julio, se resolvió a favor de la Iglesia en cuanto a la propiedad del convento y decretó su desalojo. Confían en que el Tribunal Supremo acabe dándoles la razón y puedan volver a Belorado.

Tras conocer la orden de desahucio, las exclarisas lanzaron la campaña "queremosunconvento.com" para buscar una nueva alternativa habitacional. A raíz de esta iniciativa, han comenzado a valorar tres o cuatro destinos. Sin embargo, todavía tienen que decidir si pueden residir en alguno de ellos: "Varias de las propiedades son fincas rústicas o viviendas que necesitan una reforma para poder ser habitadas, algo para lo que se necesita dinero y las monjas ahora mismo no lo tienen", explica su portavoz.

Precisamente por esta razón, el destino más probable es un municipio de la España vaciada, donde puedan asumir unos costes de vida más bajos.

Ahogadas por los procesos judiciales: "Son presuntas de todo y culpables de nada"

Los litigios derivados de este desahucio, así como de los relacionados con los conventos de Orduña o Derio, se acumulan en el historial de procesos a los que se enfrentan las religiosas. A los gastos de abogados deben sumar otros dos procedimientos, como el que las acusa de vender obras de arte de la Iglesia o el de presuntos malos tratos a compañeras de edad avanzada.

Una monja a las puertas del Monasterio de Santa Clara de Belorado SANTI OTERO / EFE

"Las siete monjas rebeldes son presuntas de todo y culpables de nada. Se trata de un desgaste en todos los sentidos que veremos si podrán finalmente aguantarlo. Por suerte, ellas son unas mujeres muy carismáticas que emanan fosforescencia en la oscuridad, y eso seguro las hará salir adelante", detalla su portavoz, Francisco Cannals y añade que estas adversidades han motivado que en cuestión de dos años, nueve religiosas hayan decidido abandonar la comunidad y seguir su vida de forma independiente.

Actualmente, las exclarisas no tienen un medio de subsistencia con el que salir adelante. El criadero de perros y el restaurante de clausura que tuvieron en Asturias ya no les aportan beneficios económicos y, junto a la búsqueda de una vivienda, tratan de encontrar la manera de volver a ganar dinero.