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Victoria Vera recibe la Biznaga Ciudad del Paraíso del Festival de Málaga: "Me siento muy feliz y agradecida"

  • “Yo no pertenezco al cine del destape, sino al de la transición”, asegura
  • "Me siento orgullosa de haberme empeñado en elegir el teatro en lugar del cine"
Una mujer con sombrero y traje posa frente a una imagen en blanco y negro de un rostro femenino, con un primer plano de un ojo. La mujer tiene el pelo rizado y pendientes de aro.
Victoria Vera recibe la Biznaga Ciudad del Paraíso del Festival de Málaga (Europa Press) Europa Press
Laura G. Torres / Jesús Jiménez

Considerada una de las grandes musas del cine de la transición, Victoria Vera (Madrid, 1962), tiene una larga carrera en el cine, el teatro y la televisión, habiendo participado en grandes títulos como Asignatura aprobada (José Luis Garcí, 1987), que fue nominada a los Oscar, o producciones internacionales junto a Anthony Quinn, Peter Fonda, Omar Sharif o Alice Cooper.

Este lunes recibe la Biznaga Ciudad del Paraíso del 29 Festival de Cine de Málaga: “Recibir este premio ha sido una sorpresa maravillosa. Además, la idea de un paraíso siempre es algo que te estimula bastante. Por eso me siento muy feliz, contenta, agradecida y estimulada. Para mí, recibir esta Biznaga es un momento muy bonito de mi carrera”.

Prácticamente retirada del cine desde hace dos décadas, Victoria buscó refugio en el teatro. “En el cine no acabo de encontrar personajes que me gusten -nos confiesa-. Y los personajes que hago en el teatro son tan interesantes, tan profundos… Disfruto tanto con ellos que me reconfortan”.

“Me ofrecen muchos personajes de víctimas”

En cuanto a por qué no coge los papeles que le llegan para el cine, Victoria nos comenta: “Me ofrecen muchos personajes de mujeres que son víctimas –añade-. Y no los acepto porque creo que ha llegado el momento de dejar de lado esa imagen victimista de la mujer”.

“Hay que empezar a empoderar-añade-, pero no en el sentido de vanidad y de soberbia, sino en el sentido de normalidad. Porque las mujeres también hacemos muchas cosas y muy importantes. Comprendo todo lo que sucede y hay que atajarlo, pero eso es una cuestión que tienen que hacer también los gobernantes. Hay que proteger a las mujeres que lo necesitan. Pero no victimizándonos, y creándonos ese sentimiento de perdedoras. Me parece algo muy fuerte, que no es bueno para nosotras”.

Su último gran papel continuado en el teatro fue Salomé, en 2016. “Después perdí a mi madre y no tenía ganas de hacer nada –nos confiesa la actriz—. Entonces me trasladé a Estados Unidos una temporada y cuando volví me encontré con la pandemia. Y ahora es cuando realmente estoy pensando en lo que quiero hacer. De momento me lo estoy pensando tranquilamente”.

“Fuera de España me han dado papeles interesantes”

Preguntamos a Victoria qué ve cuando echa la vista atrás: “Veo a una chica que entró con 14 años en una escuela de teatro. Luego formé parte de un grupo independiente y, de repente, al cumplir los quince años, un productor me llamó y me dijo que tenía que hacer Ana Frank”.

“Así que me fui a estrenarla al Teatro Romea de Barcelona. Luego hice Niebla, de Unamuno, y empecé con una carrera de teatro de muchos años. Durante los que he podido hacer cosas de las que me sentía orgullosa porque los textos eran muy bonitos”.

“En mi primera época iba intercalando el teatro con el cine –añade-. El que más he disfrutado, aparte de la película de José Luis Garci, ha sido el que he hecho fuera, con grandes actores como Anthony King, Omar Sharif, Peter Fonda… Cuando he trabajado fuera de España me han dado unos personajes muy interesantes”.

Atención obras - Victoria Vera es 'Salomé'

“Yo no pertenezco al cine del destape”

Y aunque su carrera en el cine coincidió con el destape y Victoria fue una de las pioneras en desnudarse en el teatro, ella asegura que: “Yo no pertenezco al cine del destape, porque el destape es una fórmula franquista que hacían en el cine cuando yo estaba en la escuela de teatro. Muchas veces esas actrices venían a la escuela y nos contaban que estaban deprimidas porque tenían que hacer dos versiones, una vestidas para España y otra desnudas para cruzar los Pirineos”.

Yo pertenezco al cine de la Transición, cuando se acaba con esta historia a niveles importantes. Tan importantes que yo era muy atacada, me mandaban cartas explosivas, me insultaban, me decían de todo. Pero es época no es el destape”.

“A mí me daba igual todo ese tema –continúa la actriz-. Lo que sí me importaba es que había un señor al final del patio de butacas con una luz roja que se llamaba Censura. Eso sí me preocupaba. Porque decía: “¿cómo es posible?”, en ese aspecto de rebeldía y de no estar con los temas convencionales ahí puestos. Hay una equivocación muy grande con el término destape. A mí me pertenece la Transición española, a la cual todos debemos todo, aunque la quieran degradar ahora, pero le debemos todo”.

En cuanto a con qué papel se quedaría, Victoria Vera asegura: “No lo sé porque he hecho papeles muy bonitos. He hecho Lisístrata en el Teatro Romano de Mérida, He interpretado Fedra, Antígona, Tristana, Lulú, Las amargas lágrimas de Petra Von Kant…”.

Me siento orgullosa de haberme empeñado en elegir el teatro en lugar del cine, en un momento determinado en que el cine era solamente un negocio. Hay películas que me hubiera gustado hacer pero que no pude, porque tenía dos funciones de teatro todos los días. Entonces era muy complicado. Pero sí, me siento orgullosa de haber elegido el teatro”.