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¿En qué te gastaste tu primer sueldo? Reflexionamos sobre su importancia

  • Las mejores anécdotas sobre primeros sueldos de expertos en economía
  • Analizamos su valor y utilidad con la especialista en educación financiera Sara Vicent
Cobrar nuestro primer sueldo, uno de los momentos vitales más deseados.
Cobrar nuestro primer sueldo, uno de los momentos vitales más deseados. ISTOCK
GABRIEL CABAÑAS MOYANO

Hay primeras veces que nunca se nos olvidan. Y una de ellas es nuestro primer sueldo. ¿Qué hicimos con él? ¿Tomamos la decisión correcta?

En este episodio de Economía de bolsillo, Lourdes Castro se lo pregunta a varios expertos en economía y analiza las respuestas con Sara Vicent, especialista en educación financiera y autora del libro Con el dinero no se juega.

Los expertos recuerdan

Pedro Rey Biel es experto en economía del comportamiento, pero también mago ilusionista. Y fue precisamente en una actuación de magia cuando ganó su primer sueldo. Lo hizo además en un programa de TVE llamado Cajón desastre. "Me acuerdo de que me lo gasté en una cadena de música [...] Me lo gasté en algo que me daba alegría, que es la música y el escuchar".

Viajar suele ser otra de las cosas en las que algunos invierten su primer sueldo. Es el caso de José Trecet, periodista económico: "Ahorré para pagar un viaje a Egipto con la que hoy es mi mujer".

Lourdes Castro le ha preguntado cómo ve esa decisión a día de hoy: "Excelente [...] En la vida, cuando eres joven, tanto importan el dinero como las experiencias". ¿El dinero que nos gastamos en experiencias suele darnos más alegrías que el que nos gastamos en cosas? Sara Vicent opina que depende. "Yo creo que aquí lo más importante es la reflexión y la conciencia y la intención que pongamos al gastar el dinero".

En casi todos estos primeros trabajos nos enfrentamos a sueldos bastante pequeños. ¿Tiene sentido ahorrar parte de un sueldo que es muy pequeño? Para Sara Vicent, como experta en educación financiera, "una salud financiera no depende tanto de la cantidad como de los hábitos financieros que realizamos con esas pequeñas cantidades".

Elisabet Ruiz Dotras, doctora en Ciencias Económicas y Empresariales, usó su primer sueldo para independizarse. Y a partir de ese momento tuvo que gestionar todo su dinero de forma autónoma y hacer presupuestos. Pero, ¿podemos empezar a hacer presupuestos cuando todavía no nos hemos independizado? "Lo más importante es el hecho de ser consciente de que necesito tener un presupuesto, es decir, practicar en pequeño lo que luego, cuando dentro de poco me independice, necesitaré hacer", afirma Sara Vicent.

Educando desde la infancia

Todos hemos dicho alguna vez la frase "papá/mamá, dame la paga". La gestión del dinero es algo que nuestros padres nos animan a trabajar desde pequeños, precisamente con el sistema de la paga. Si tenemos hijos y decidimos aplicarlo, ¿por qué es tan importante? ¿Hay un momento concreto para dejar de dársela?

Sara opina que "tiene que ser algo progresivo. Tenemos que transferir a nuestros hijos más responsabilidad a medida que van creciendo [...] Con esa responsabilidad van aumentando los gastos que ellos tienen que cubrir con ese dinero [...] Y poco a poco vamos a ir reduciendo ese importe, hasta que sean ellos los que sean autónomos y se hagan cargo por completo de sus finanzas".

La experta insiste en la importancia de no darles todo lo que quieran en todo momento a nuestros hijos, ya que "es también una manera de profundizar más en esa educación financiera". Sara Vicent recomienda animarles a tener su primer trabajo porque "alrededor de todo ello hay oportunidades de aprendizaje muy grandes". Aprender a formular sus propios objetivos y trazar un plan para conseguirlos, trabajar en equipo, seguir horarios y rutinas... todo suma.

José María Camarero, periodista especializado en economía, cuenta que su primer sueldo se lo gastó en un móvil, pero echando la vista atrás lo considera un error. Para Sara, dejar que nuestros hijos se equivoquen en esta gestión de su dinero es esencial: "Ese error nos está diciendo qué es lo que no es bueno para nosotros, qué es lo que pensamos que deberíamos mejorar y, por lo tanto, cuando cometemos un error estamos aprendiendo". Se trata de dejar que tomen sus propias decisiones, siempre acompañándoles sin imponer.

Después de repasar todos estos casos e historias, una cosa está clara: a la hora de gestionar nuestro dinero no hay una única manera de hacer las cosas bien. "Depende por completo de nuestras circunstancias, de nuestros valores, también de nuestro momento vital. Y está muy bien que haya esa reflexión acerca de dónde estoy, dónde quiero ir".