Una marcha recorre Lyon bajo tensión en homenaje del joven ultraderechista fallecido tras recibir una paliza
- El joven murió tras un enfrentamiento hace una semana con miembros de un grupúsculo de extrema izquierda
- Se ha desplegado un dispositivo de seguridad para prevenir posibles enfrentamientos tras la marcha
Una manifestación de miles de personas (tres mil según la policía) ha recorrido este sábado Lyon bajo fuertes medidas de seguridad y en medio de una gran tensión en homenaje al joven ultra que murió hace una semana por la paliza que recibió en un enfrentamiento con activistas de extrema izquierda.
Entre los asistentes a esta marcha, que ha partido de la plaza Jean Jaurès convocada por una asociación antiabortista ultracatólica, había jóvenes vestidos de negro, algunos con la cara tapada, pero también personas mayores.
Algunas personas han repartido pegatinas con la imagen del joven muerto en las que se podía leer "Quentin, asesinado por la milicia de (Jean-Luc) Mélenchon", en alusión al líder de La Francia Insumisa (LFI), y haciendo referencia a los vínculos más o menos directos de algunos de los inculpados con el partido de la izquierda radical.
La organizadora, Aliette Espieux, ha pedido que la manifestación se desarrollara sin violencia y ha subrayado que si había personas con pasamontañas o encapuchadas se corría el riesgo de que la manifestación se detuviera.
El desfile ha discurrido por un recorrido de alrededor de 1,5 kilómetros, hasta las proximidades del lugar en el que Quentin Deranque recibió la paliza el pasado día 12 que le provocó la muerte dos días después en el hospital en el que fue ingresado.
Enfrentamiento entre extremos
Deranque había acudido poco antes a una protesta en la facultad de Sciences Po de Lyon contra una conferencia de la eurodiputada de LFI Rima Hassan y a partir de ahí se produjo un enfrentamiento con miembros de la Joven Guardia, un grupúsculo de extrema izquierda disuelto el pasado mes de junio por su acción violenta.
La responsable de la Prefectura de Lyon, Fabienne Buccio, ha advertido antes de la manifestación de que las fuerzas del orden no iban a tolerar "el menor incidente" ni antes, ni durante, ni después de la marcha, y por eso se ha desplegado "un dispositivo muy adaptado a la situación" sobre el que no ha querido dar el número total de agentes implicados.
Buccio también ha autorizado que dos drones estén vigilando la ciudad de Lyon desde el aire durante todo el fin de semana porque, más allá del recorrido de la manifestación, el riesgo puede venir después de la disolución en otros puntos de la ciudad.
La familia del joven fallecido se ha desmarcado de esta manifestación, que algunos políticos habían pedido al Gobierno que prohibiera por la posibilidad de que degenerara en disturbios, como el alcalde de Lyon, el ecologista Grégory Doucet, que insistió en que no quería "que Lyon sea la capital de la ultraderecha".
Jordan Bardella, el presidente del gran partido de la extrema derecha, la Agrupación Nacional (RN), también ha querido desmarcarse de esta convocatoria y ha afirmado esta mañana que su formación no tiene "ningún vínculo de cerca o de lejos con organizaciones de ultraderecha".
El presidente francés, Emmanuel Macron, ha hecho esta mañana un llamamiento "a todo el mundo a la calma" e insistió en que en democracia "ninguna violencia es legítima" y contra ella "hay que ser totalmente intratables".