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La corrupción empeora en el mundo y la tendencia es "preocupante" en las democracias

  • El país mejor posicionado vuelve a ser Dinamarca
  • España se ubica en el puesto 49 de 182 del ránking, la misma posición que Chipre y Fiji
Dos banderas, la de la Unión Europea y la de España, ondean en un balcón de un edificio con arquitectura clásica en Madrid.
Banderas de la Unión Europea y de España en un balcón de un edificio institucional en Madrid Getty

La lucha contra la corrupción se está debilitando de forma sostenida, según el Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) 2025 de Transparencia Internacional publicado este martes, que alerta de una tendencia "preocupante" en democracias consolidadas de Europa y Norteamérica. Este estudio, que clasifica a 182 países y territorios, da a Estados Unidos su puntuación más baja hasta la fecha y un punto menos a España respecto al año anterior, lo que la coloca en el puesto 49.

El promedio mundial del índice, medido a través de datos obtenidos de 13 fuentes expertas, ha caído por primera vez en más de una década hasta apenas 42 puntos sobre 100. Cero es la peor puntuación, es decir, altamente corrupto, y cien la mejor.

Por octavo año consecutivo, Dinamarca tiene la puntuación más alta (89), seguida de cerca por Finlandia (88) y Singapur (84). En el otro lado de la balanza, los países con las puntuaciones más bajas, que según la ONG "en su inmensa mayoría" tienen "sociedades civiles gravemente reprimidas y altos niveles de inestabilidad", son Sudán del Sur (9), Somalia (9) y Venezuela (10).

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Ausencia de un liderazgo firme

Según Transparencia Internacional, en la mayoría de los Estados de la Unión Europea (UE) se aprecia un "descenso general de la puntuación", lo que refleja un "preocupante estado de estancamiento" en la aplicación efectiva de los estándares anticorrupción y una "creciente erosión de los mecanismos de rendición de cuentas". Dinamarca y Finlandia, junto a Noruega, con 81 puntos, son los países con mejores puntuaciones, mientras que Hungría (40), Bulgaria (40) y Rumanía (45) obtienen las más bajas.

"Este retroceso se inserta en una tendencia global de debilitamiento de la lucha contra la corrupción, agravada por la pérdida de liderazgo internacional y por el deterioro del papel de Estados Unidos, cuya ausencia de compromiso en la aplicación de instrumentos clave contra el soborno transnacional socava la presión internacional para impulsar reformas efectivas", remarca Transparencia Internacional.

En concreto, 122 de las 182 naciones y territorios obtienen una puntuación inferior a 50. A la par, el número de países con puntuaciones superiores a 80 se ha reducido de 12 hace una década a solo cinco este año.

Según el estudio, existe una "tendencia preocupante" de las democracias que registran un empeoramiento en la percepción de la corrupción, desde EE. UU. (64), que ha alcanzado la puntuación más baja hasta la fecha, Canadá (75) y Nueva Zelanda (81), hasta diversas partes de Europa, como el Reino Unido (70), Francia (66) y Suecia (80).

En el país gobernado por Donald Trump se evidencia según el estudio un "debilitamiento sin precedentes" en la aplicación de la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero, uno de los instrumentos más efectivos contra el soborno transnacional, y se suman los recortes en la financiación de la sociedad civil en el exterior, particularmente en la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), lo que ha debilitado programas anticorrupción en múltiples países.

"La lucha contra la corrupción se enfrenta además a una polarización creciente en torno a un tema que debería ser innegociable. Esta pérdida de consenso ha debilitado la capacidad de los Estados y de la cooperación internacional para mantener estándares anticorrupción sólidos. Este retroceso, sumado al avance de leyes restrictivas, ataques a periodistas y persecución de denunciantes en diversas regiones deja un vacío que favorece abusos de poder, recortes de derechos y un cierre progresivo del espacio cívico en todo el mundo", asevera Transparencia Internacional.

Los que mejoran y los que empeoran

Y destaca que, desde 2012, 31 Estados han mejorado "significativamente" su puntuación, encabezados por Estonia (76), Corea del Sur (63) y Seychelles (68): "Las mejoras a largo plazo en países democráticos como estos reflejan el impulso sostenido de reformas, el fortalecimiento de las instituciones de supervisión y un amplio consenso político a favor de una gobernanza íntegra".

Un "éxito" que se ha atribuido a, entre otras cosas, la digitalización de los servicios públicos, la profesionalización de la función pública y la incorporación de estándares de gobernanza regionales y globales.

Asimismo, desde ese mismo año, 50 países han experimentado un "descenso significativo": entre los que más han bajado, están Turquía (31), Hungría (40) y Nicaragua (14). "Estos descensos reflejan una década de debilitamiento estructural de los mecanismos de integridad, alimentado por retrocesos democráticos, conflicto, fragilidad institucional y redes de clientelismo profundamente arraigadas", indica el informe.

"Estos declives son agudos, sostenidos y difíciles de revertir, ya que la corrupción se vuelve sistémica y profundamente arraigada tanto en las estructuras políticas como administrativas", agrega.

El presidente de Transparencia Internacional, François Valérian, se ha mostrado claro: "La corrupción no es inevitable. Nuestras investigaciones y nuestra experiencia como un movimiento global en la lucha contra la corrupción demuestran que existe una hoja de ruta clara para exigir rendición de cuentas al poder en favor del bien común, desde procesos democráticos y mecanismos de supervisión independiente hasta una sociedad civil libre y abierta".

Y va más allá: "En un momento en el que observamos un peligroso desprecio de las normas internacionales por parte de algunos Estados, hacemos un llamado a gobiernos y a sus líderes para que actúen con integridad y estén a la altura de sus responsabilidades para ofrecer un futuro mejor a las personas de todo el mundo".

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España cae y está detrás de Arabia Saudí o Ruanda

España cae por quinto año consecutivo en el índice de percepción de corrupción y se ubica en la posición 49 de 182 del ránking global. Desciende tres posiciones con respecto a 2024 al bajar un punto en la percepción: de 56 a 55, mismo dato que Chipre y Fiji. Y vuelve a situarse por debajo de países como Ruanda (58) o Arabia Saudí (57), que son regímenes autoritarios.

En el contexto europeo, España también desciende del puesto número 16 al 17 de los 27 Estados de la UE, y ha sido superada por Portugal (puntuación 56/100) y Eslovenia (58/100), pero está por encima de otros como Italia y Polonia (53) y Grecia (50).

La presidenta de Transparencia Internacional España, Silvina Bacigalupo, ha considerado que estos resultados "no pueden considerarse inesperados", ya que en ediciones anteriores han advertido de "manera reiterada" que esta tendencia persistiría en ausencia de "cambios estructurales".

"España debe aspirar a dotarse de una arquitectura institucional anticorrupción sólida, en la que los distintos mecanismos y órganos actúen de manera plenamente coordinada. En este sentido, venimos subrayando desde hace años la necesidad de adoptar una Estrategia Nacional Anticorrupción que articule de forma integral las políticas públicas en esta materia", agrega Bacigalupo, que advierte de que, si bien se han impulsado "reformas normativas importantes", estas carecen aún de la "dotación suficiente de recursos que garantice su efectiva implementación, especialmente en un contexto de ausencia de Presupuestos Generales del Estado".

Por ello, continúa, desde su organización apelan a las fuerzas políticas a "abandonar el uso de la corrupción como instrumento de confrontación partidista, una práctica que erosiona la calidad democrática y profundiza la desafección ciudadana". Y al Congreso de los Diputados le instan a asumir este desafío como una "auténtica política de Estado, basada en el consenso y el compromiso sostenido.