El rey pide a los nuevos jueces que sean ejemplo de "rectitud" para favorecer el "buen funcionamiento del sistema político"
- Felipe VI recalca la importancia de la legislación internacional: "siendo jueces españoles, sois también jueces europeos"
- La presidenta del Consejo General del Poder Judicial alerta del "grave déficit" de jueces en España
La promoción número 74 de juezas y jueces, compuesta por 121 nuevos magistrados (85 mujeres y 36 hombres) ha recibido hoy el diploma y los consejos de Felipe VI. En su discurso, el monarca les ha pedido que conduzcan su actividad "bajo los más estrictos parámetros éticos y ser ejemplo constante de rectitud", porque de ello depende, a su parecer, "el respeto debido" al poder judicial que encarnan, "condición esencial para el buen funcionamiento" del sistema político y constitucional español.
"Asumís hoy, con el ingreso en la carrera judicial, la tarea de contribuir a preservar el Estado social y democrático de Derecho", ha insistido el rey, que ha recordado a los nuevos jueces que sus decisiones "afectarán a los derechos y libertades de los ciudadanos, a sus bienes y a la adecuada resolución de sus conflictos". Felipe Vi se ha dirigido a estas las incorporaciones a la judicatura en presencia la presidenta del Consejo General del Poder Judicial. En su intervención, Isabel Perelló ha destacado del "grave déficit de jueces" que adolece el sistema judicial español.
Al acto, celebrado en Barcelona, también han asistido el ministro de Presidencia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, la fiscal general del Estado Teresa Peramato y varios consellers del Govern catalán.
Felipe VI resalta la importancia del derecho internacional y la perspectiva europea.
Desde el Auditorio Fórum del Centro de Convenciones Internacional de la ciudad condal, el monarca ha pronunciado unas palabras en catalán y ha recordado a los nuevos jueces que deberán recordar la importancia del derecho internacional en su labor y "el valor de obligado referente interpretativo" de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, la Carta de Naciones Unidas y los tratados y convenios en la materia de los que España es parte.
También les ha apelado a ejercer desde una "nítida perspectiva europea". "Siendo jueces españoles, sois también jueces europeos. El ejercicio de vuestra función no estaría completo sin el conocimiento y la aplicación de esa parte esencial de nuestro ordenamiento jurídico, que es el derecho de la Unión Europea", ha añadido.
El monarca ha señalado a los nuevos jueces que sus decisiones "afectarán a los derechos y libertades de los ciudadanos, a sus bienes y a la adecuada resolución de sus conflictos". "Asumís hoy, con el ingreso en la carrera judicial, la tarea de contribuir a preservar el estado social y democrático de Derecho", les ha dicho.
“El Rey, a los nuevos jueces de la LXXIV promoción de la Carrera Judicial
— Casa de S.M. el Rey (@CasaReal) February 3, 2026
🗨️ Habrá días duros, pero al cabo del camino están la serenidad del deber cumplido, el reconocimiento de los ciudadanos y la satisfacción de haber ayudado a levantar el gran edificio de nuestra convivencia. pic.twitter.com/qmjtpAPIRg“
Les ha advertido que a lo largo de su carrera pasarán por "días duros, decisiones difíciles". "Habrá renuncias personales y momentos de soledad", ha señalado. Para destacar, también que "la salvaguardia" de su independencia y "la necesaria inserción" de los jueces en la sociedad deberá regirse por "un equilibrio "que no siempre os será sencillo mantener", ha apuntado. Y ha seguido, "al cabo del camino, estad seguros, están la serenidad del deber cumplido, el reconocimiento de los ciudadanos y la satisfacción de haber ayudado a levantar, con vuestra palabra y vuestra labor, el gran edificio" de la convivencia.
Perelló da la bienvenida a los nuevos jueces y recuerda el déficit actual
"Sois muy bienvenidos porque sois muy necesarios", les ha dicho Isabel Perelló, presidenta del órgano de gobierno de los jueces, el Consejo General del Poder Judicial. También presidenta del Tribunal Supremo, Perelló ha alertado del "grave déficit de jueces" que sufre España, con una media de 11 profesionales por cada 100.000 habitantes. En los países miembros del Consejo de Europa esa cifra se eleva hasta 17, por lo que, según Perelló, el reciente proyecto de creación de nuevas plazas judiciales "no aborda ni resuelve el problema de fondo".
Ese déficit, ha afirmado la presidenta del Supremo, "provoca un sobreesfuerzo y sobrecarga de trabajo sobre los jueces actuales, así como retrasos y dilaciones en la respuesta judicial, que muchas veces son inasumibles para los profesionales del derecho y los ciudadanos". Ha recordado que en la actualidad, "ya existen 260 plazas judiciales más que jueces" y que si se crean plazas adicionales sin aumentar el número de jueces "las plazas vacantes seguirán creciendo y las dilaciones se irán incrementando".
"Esta situación evidencia que el verdadero desafío no es solo cuantitativo, también es estructural: es necesaria la convocatoria urgente de pruebas selectivas para cubrir tantas plazas vacantes", ha agregado. Según Perelló, el ingreso de nuevos jueces "es una necesidad actual que no se puede aplazar y que se sigue agravando día a día", pero "tampoco cabe reducir el nivel de exigencia ni la formación requerida, pues ello puede comprometer la calidad del sistema y, en definitiva, la efectividad de la tutela de los derechos de los ciudadanos que las leyes proclaman".
Por ello ha reclamado "una planificación realista, inversión, presupuestos y cooperación institucional", recordando que la Constitución encomienda al CGPJ el gobierno de los jueces, lo que supone, además de velar por su independencia, "ser un actor esencial en las reformas" que atañen a los jueces y a su función. "Y, por eso, el Consejo ha mostrado preocupación por los problemas que conlleva la implantación de la nueva ley de los tribunales de instancia", ha concluido.
"Los jueces y magistrados somos los primeros interesados en que la oficina judicial se modernice y sea eficiente, pues como profesionales, no nos satisface trabajar con continuos retrasos y dilaciones. Pero estas reformas han de hacerse de forma ordenada, organizada y con el tiempo necesario, contando con los profesionales de la Justicia. Y no pueden desconocer el papel principal del juez y su relación con los procedimientos", dijo Perelló, que aseguró que "preservar la centralidad que la Constitución atribuye a los Jueces, como titulares de la función jurisdiccional y garantes últimos de los derechos de los ciudadanos, es una exigencia estructural del Estado de derecho".
El rey Felipe VI, el ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes y la presidenta del Consejo General del Poder Judicial aplauden a la número uno de la promoción, Ángela Sanz Sanz EFE/Toni Albir
Más del doble de mujeres que hombres
Ángela Sanz ha sido la número 1 de una promoción en la que hay más del doble de mujeres que de hombres (85 juezas frente a 36 jueces). Algo que viene sucediendo desde 1997. Ante ella y sus compañeros, la presidenta del Consejo General del Poder Judicial ha destacado que el 40% de los nuevos integrantes de la carrera judicial proceden de familias sin estudios superiores y que ocho de cada diez no tienen a profesionales jurídicos entre sus allegados.
Esta circunstancia corrobora la radiografía hecha por el catedrático y sociólogo José Juan Toharia en el libro 'El juez español. Un análisis sociológico', en el que afirma que "no existe eso que llaman 'casta judicial'", ha destacado Perelló.
"Todo ello pone de manifiesto que la nuestra, la profesión de juez, está totalmente abierta a la sociedad y no distingue entre sexos, orígenes o ideologías. Y que los viejos estereotipos -como el del 'juez varón de familia de jueces'- han pasado a ser clichés desfasados, que no se corresponden con la realidad: la mayoría de los jueces somos mujeres, sin vínculos familiares previos con la Carrera Judicial y representativos de la sociedad de la que procedemos y a la que servimos", ha asegurado.
La presidenta del Tribunal Supremos y del CGPJ recordó a los miembros de la nueva promoción de la Carrera Judicial que a partir de hoy son miembros del Poder Judicial y asumen en exclusiva la función que la Constitución les atribuye: juzgar y hacer ejecutar lo juzgado, lo que implica "la alta responsabilidad de decir y aplicar el Derecho y de decidir sobre la libertad, los derechos y el patrimonio de los ciudadanos. Es decir, de proteger todos los derechos de todos y, en especial, los derechos fundamentales".
"La trascendencia de nuestra función en la sociedad hace que la Constitución nos reconozca como un verdadero Poder del Estado, un verdadero contrapeso de los demás poderes. Ello exige respeto a nuestras decisiones y a nuestra independencia, que no puede ser menoscabada mediante presiones ni injerencias, por muy sutiles que estas pretendan ser. Son bienvenidas las críticas razonables que nos ayudan a mejorar, pero no el intento de socavar la necesaria confianza de los ciudadanos en los tribunales, que todos los poderes públicos deben promover", agregó.
También señaló que la fortaleza o debilidad del Poder Judicial no depende solo de sus órganos de gobierno o de su arquitectura institucional, "sino de la actuación concreta, cotidiana y responsable de cada juez". "Esto es lo que la sociedad espera de nosotros: que seamos conscientes del poder que se nos ha confiado y que lo ejerzamos responsablemente, con independencia, con imparcialidad y con neutralidad", ha asegurado Perelló, para quien esa expectativa social descansa sobre una idea profundamente arraigada en las democracias constitucionales: que el juez "no es un actor político, ni un mero ejecutor de decisiones ajenas, sino un garante último de la legalidad y de los derechos de los ciudadanos".