La Estrella Azul dibuja su última órbita entre escenarios y vinilos
- La estela tras la película de Javier Macipe ha sido alargada y se hizo música: más de 70 conciertos por España
- Entre el rock y las chacareras, el cineasta y el actor Pepe Lorente ofrecen ahora su gira final
Un viaje de más de una década, hasta de media vida, un hilo del que tirar. Cuando la madre de Mauricio Aznar, el rockero real de la película La Estrella Azul, le propuso al cineasta Javier Macipe (Zaragoza, 1987) hacer una película de su hijo, el director tenía 19 años. Y ahora, a sus 38, la estela del astro azulado menos fugaz llega a su fin con una gira de conciertos de despedida. Porque la cinta no acabó sólo en el cine ni las plataformas, que también, sino en las salas de conciertos, festivales y teatros. Apuesta por el rock and roll, vaya. Y por las chacareras, claro.
Hubo un viaje de viajes. En el “biopic aumentado” que tanto éxito cosechó el año pasado, el músico maño Mauricio Aznar, el líder de Más Birras, en plena crisis vital pero a la vez a punto de dar el gran salto con su grupo, lo deja todo para irse a Argentina en busca de la llama de Atahualpa Yupanqui y, a la postre, de la suya propia. La encontró a través del folclore de Santiago del Estero, que de vuelta a España canalizó a través de Almagato, su siguiente proyecto con el que trabajó géneros como las chacareras o las zambas. Comprendido o no, el artista eligió el arte. Suena a perogrullo pero sabemos muy bien que no es tan habitual…
Y, después, la aventura del propio Macipe. Porque en 2014, una vez que aceptó el reto cinematográfico, lo primero que hizo fue marcharse a Argentina para repetir exactamente el mismo viaje transformador de Aznar. Desde aquel entonces, hasta que la pudo estrenar, se andaron nueve años. Fue en el Festival de Cine de San Sebastián, en 2023, ganando dos premios. Y ahora, otros tres años después y Goyas mediante, estamos en estos conciertos finales. Y la pata musical en su LinkedIn se enreda en su propia metamorfosis: de músico a cineasta… a músico y a cineasta.
"Un sueño adolescente"
El Goya a Mejor Director Revelación en 2025 lo explica mejor: “Ha sido cumplir un sueño de adolescente que había abandonado para ser cineasta, y que me quita una sensación de frustración con la que vivía, de no haber podido vivir de músico. De hecho, me ha permitido vivir muy dignamente y he ganado más dinero como músico que haciendo la película. No porque haya ganado muchísimo como músico, sino porque tampoco he ganado tanto haciendo la película con todos los problemas que hubo con la pandemia”.
La Estrella Azul Live, en formato banda de rock, y con Mauricio Aznar de fondo RTVE.es
Van a ser 75 conciertos en total de largura el haz musical de la Estrella Azul, en directo desde grandes festivales como el Azkena, Inverfest, el Vive Latino a una gira por teatros, también iglesias, la esperada vuelta a la mítica Sala Galileo Galilei el próximo 26 de febrero. Y, finalmente, ya en abril, en Santander y, pocos días después, en Alcorisa, un pueblo de Teruel. Y así el trueno folk, tras el rayo que supuso la película, enmudecerá.
“Dimos un primer concierto en Zaragoza, y la recepción fue espectacular. Y nos empezaron a llamar. Al principio era en formato banda de rock y luego empezamos a hacer también teatros Pepe Lorente y yo, como en esta gira final. Ahora es más divulgativo, a través de canciones, un viaje por Argentina, en el que vamos contando anécdotas vividas porque yo he ido más de diez veces allí y he conocido a muchos paisanos, leyendas, historias de canciones que condensan sabiduría popular, humor del pueblo y vivencias emocionantes intercaladas con éxitos del folclore latinoamericano”.
Pepe Lorente y Javier Macipe Cisnito RTVE.es
Para Pepe Lorente (Zaragoza, 1980), el actor que revivió a Mauricio Aznar en la película y último Goya a Mejor Actor Revelación, estos conciertos han sido una experiencia insospechada de un proyecto en el que se embarcó hace siete años. No sabía ni tocar bien la guitarra ni tampoco, por supuesto, el bombo legüero. “Fue un trabajo muy profundo. Las escenas de la película eran con la música en directo lo que me obligaba a tener toda la autoridad posible con la guitarra. Tanto folclore como rock and roll. Así que, respondiendo, era impensable dar 70 conciertos. Suficiente tenía con las escenas y tocar delante de 500 personas en la película, o hacerlo delante de los integrantes auténticos de la familia de Carabajal, que es como tocar aquí para los Morente o los Flores”.
El canto del viento de Atahualpa Yupanqui y el vinilo
También creció una rama literaria. Con Atahualpa Yupanqui, y su libro El canto del viento, que Aznar va leyendo en sus andanzas argentinas durante el filme. Una poética obra iluminada de sapiencia que están vendiendo como churros al final de sus shows. “Lo de la venta del libro Atahualpa ha sido una de las cosas más bonitas e insólitas. Hemos vendido cerca de mil ejemplares. Esto ocurrió porque una pareja de amigos había comprado los derechos hace años y los había intentado distribuir con muy poco éxito, de hecho los tenían todos almacenados en su casa. Y me escribieron al ver que este libro era como la biblia que va guiando a Mauricio por su viaje. Todo el mensaje de La Estrella Azul está contenido en ese libro”.
Y el vinilo, como guinda y final del cuento. “Ha sido un marketing terrible, normalmente saldría a la vez que la película. Y vamos a sacarlo ahora cuando ya todo ha pasado, cuando no haya casi conciertos para venderlo. Pero queríamos desquitarnos. Incluye canciones de la banda sonora y otras del folclore argentino con instrumentos de allí y aire de rock and roll, sobre todo cantadas por Pepe Lorente y por Cuti Carabajal. Es una fusión que Mauricio no llegó a hacer nunca, con colaboraciones de amigos y músicos santiagueños en un doble vinilo editado por Madmua Records. Y vamos a perder dinero aun vendiéndose todos”, explica Macipe, que también canta alguna, entre risas.
Futuro y retrospectiva
¿Y después qué? Tras tantísimos años alunizados en La Estrella Azul, la vida se abre paso hacia nuevos desfiladeros. En el caso del cineasta, está terminando un guión por encargo y luego se centrará en su siguiente proyecto, una película que se va a desarrollar en México, “que tiene un componente entre científico y espiritual. Me voy a investigar esa historia por esos mundos mágicos latinoamericanos de nuevo. Pero ya no centrado en la música sino en un viaje a través de los límites de la conciencia”.
Y el actor, que después ha participado en El Inmortal o en La Frontera (en RTVE, sobre la etapa más dura de ETA) acaba de hacer una película también como protagonista junto a Iván Marcos, que se llama A morte nos teus ollos (La muerte en tus ojos, en gallego), que es la ópera prima de Guillermo Oliveira. “Y ahora mismo estoy en Tenerife rodando una serie, Trazos Ocultos, junto a Tony Acosta, Rodolfo Sancho… gente buenísima. Estoy disfrutando mucho de este thriller”.
La estela de La Estrella Azul va llegando a su fin Claudia Andres Rancano RTVE.es
Un largo viaje, la palabra más repetida en este reportaje, con mucha calzada interior. “A nivel profesional, el hacer un personaje con tanto riesgo y que ha calado, ha cambiado mi lugar en la profesión. Antes, digamos, tenía que esforzarme mucho más para que me dieran una oportunidad. Y el haber hecho un papel técnicamente tan complejo apostando por la autenticidad en su máxima expresión ha cambiado mi propia percepción de mí mismo. Saber que puedo hacer cosas complejas y llevar mucha presión sobre mis hombros”, reflexiona Lorente.
Y sobre el “regalo” que recibió en 2007 de la madre de Mauricio Aznar, su director resume lo irreductible del impacto: “Es muy difícil de explicar porque es la mitad de mi vida soñando con esto. No lo puedo separar de mi propia vida. Así como hay proyectos que simplemente te dedicas a ellos pero tu vida es otra cosa, mi vida es La Estrella Azul”.