El Racing se dispara en la clasificación tras su victoria en Riazor contra el Deportivo de La Coruña
- Los verdiblancos se imponen a un rival directo y se aprovechan de los pinchazos de la mayor parte de sus perseguidores
- Los cántabros apuntalan el liderato de Segunda con 44 puntos
44 puntos y 50 goles. Son las apabullantes cifras que presenta el Racing con la segunda vuelta del campeonato recién comenzada. El conjunto cántabro tenía este mes dos pruebas muy exigentes, la Unión Deportiva Las Palmas y el Deportivo de La Coruña, y las afrontaba desde una derrota contra el Zaragoza en casa y arrastrando la mayor racha sin ganar de toda la temporada.
Los de José Alberto López han dado muestras de ser un equipo maduro y experimentado, que sabe adaptarse al rival y exigirse al máximo. Pese al contexto mencionado, encararon ambos choques sin dudas y totalmente confiados al planteamiento táctico ideado por el técnico asturiano. El resultado fue una victoria brillante contra los canarios (4-1) y otra de oficio este domingo en Riazor (0-1). Es obvio que resta mucha temporada por delante, pero ambos encuentros refuerzan la idea de un Racing que ha aprendido de los errores del pasado. Todos metidos. Todos a una. Sin relajaciones.
Peio Canales, autor del gol contra el Deportivo, se zafa de Mario Soriano REAL RACING CLUB
El Racing no se dejó intimidar
El duelo contra el Deportivo de La Coruña, lejos de lo futbolístico, estuvo marcado por la tensión. Desde la temporada del COVID, cuando ambos equipos se convirtieron en los gallos del corral de la recién nacida Primera RFEF, no han parado de picotearse. En cada duelo parecen dirimirse viejos agravios y el del pasado domingo no fue una excepción. Si a eso se le añaden declaraciones de entrenadores y artillería mediática, no es extraño que al primer minuto surjan los roces entre futbolistas.
El Racing supo manejarse bien en ese ambiente. No se alteró por la hostilidad de la grada, que alcanzaba su punto más elevado con el lanzamientos de objetos al campo. Alguno impactó en un jugador verdiblanco, según reflejó el árbitro en el acta. Todo ello, eso sí, durante los 90 minutos, porque cuando terminó el partido se cometieron excesos. El más sonado y reprobable el de Álvaro Mantilla, que vio la tarjeta roja tras dedicarle una peineta a los aficionados locales.
Los ecos de este partido cesarán pronto y lo que pervivirá será la victoria cántabra. Un triunfo que permite a los racinguistas escaparse al frente de la tabla, con cinco puntos de ventaja sobre el segundo, el Castellón, y seis sobre el tercero, el Málaga. Y es que la jornada acompañó con las tablas firmadas por los orellut en Zaragoza y las derrotas de Almería en Eibar y Las Palmas contra el Córdoba. "Aún no hemos conseguido nada", decía José Alberto López y tiene razón. La reciente historia verdiblanca lo confirma. No obstante, lo que está claro es que jornadas así muestran el camino a seguir.