Muere el filósofo alemán Jürgen Habermas a los 96 años, impulsor del proyecto federal europeo
- Fue el intelectual alemán más influyente de la segunda generación de la Escuela de Fráncfort
- Entre sus aportaciones: la teoría de la acción comunicativa, la ética del discurso y la teoría de la democracia deliberativa
El filósofo alemán Jürgen Habermas ha muerto a los 96 años en Starnberg, en el sur de Alemania, según informa este sábado una portavoz de su editorial, Suhrkamp Verlag, basándose en informaciones facilitadas por la familia: "Puedo confirmarle que Jürgen Habermas ha muerto hoy. De esto ha informado la familia. Ha muerto en su casa".
Fue el intelectual alemán más influyente de la segunda generación de la Escuela de Fráncfort, implicado en todos los grandes debates de la posguerra. Habermas veía en Europa el único remedio, a su juicio, al auge de los nacionalismos. Dedicó sus últimos años a promover un proyecto federal europeo, para evitar que el Viejo Continente volviera a caer, como en el siglo XX, en las rivalidades nacionalistas.
A lo largo de su vida, Habermas vinculó filosofía y política, pensamiento y acción. Su autoridad moral le valió múltiples distinciones en todo el mundo. Tras haber sido el portavoz de la protesta estudiantil alemana en los años 60, Habermas se convirtió en su blanco treinta años más tarde, tras haber denunciado los riesgos de un "fascismo de izquierdas" para el Estado de derecho.
En 1989, criticó las modalidades de la reunificación alemana, guiada esencialmente por las exigencias del mercado, y que hacía "del marco alemán su estandarte". Entre sus mayores aportaciones destacan la construcción de la teoría de la acción comunicativa, la ética del discurso y la teoría de la democracia deliberativa.
El filósofo alemán Jürgen Habermas habla con los periodistas en un auditorio de la Escuela de Filosofía de Atenas el 6 de agosto de 2013 LOUISA GOULIAMAKI / AFP
Premio Príncipe de Asturias en 2003
Nacido el 18 de junio de 1929 en Düsseldorf, Jürgen Habermas se había alistado en las Juventudes Hitlerianas, pero era demasiado joven para haber participado activamente en la guerra. De adolescente, le marcó profundamente el colapso del nazismo.
Sus obras principales surgieron en Fráncfort, donde comenzó su carrera en la década de 1950 en el Instituto de Investigación Social junto a Theodor W. Adorno. En 1961 se doctoró en Marburgo con la obra La transformación estructural de la esfera pública.
Tras unos años en la Universidad de Heidelberg, en 1964 asumió la cátedra de Filosofía y Sociología de Max Horkheimer en la Universidad de Fráncfort. De su conferencia inaugural surgió en 1968 el libro Conocimiento e interés. Durante la revuelta estudiantil, Habermas fue percibido como un partidario del movimiento, aunque rechazó su radicalización.
En 1971 se trasladó a Starnberg, cerca de Múnich, donde dirigió hasta 1981 el Instituto Max Planck para la Investigación de las Condiciones de Vida del Mundo Científico-Técnico. En su último año publicó su obra principal, Teoría de la acción comunicativa. En 1983 regresó a Fráncfort, donde volvió a ocupar una cátedra de Filosofía hasta su jubilación en 1994.
En su vejez, que pasó a orillas del lago de Starnberg, se pronunció sobre cuestiones políticas, como la guerra de Kosovo, la investigación sobre el cerebro o los conflictos religiosos. Una característica de su discurso oral era la dificultad para hablar debido a una fisura palatina congénita.
En España fue reconocido con el Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales en 2003.