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'Diez negritos' y otras nueve novelas de Agatha Christie que tienes que leer

  • Este lunes se cumplen 50 años de la muerte de la genial escritora inglesa
  • Agatha Christie es la novelista más vendida de la historia
'Diez negritos' y otras nueve novelas de Agatha Christie que tienes que leer
Memorial de Agatha Christie en Leicester Square en Londres. EFE/ Guillermo Garrido

Cincuenta años después de su muerte, nadie puede disputar a Agatha Christie su trono de reina del crimen. La escritora inglesa es la novelista más vendida de la historia, con unas cifras astronómicas de hasta 4.000 millones de libros.

Creadora prolífica, además del género negro, que le dio la inmortalidad, escribió teatro, relatos, poesía y cuentos infantiles. Lectora voraz, aprendió a leer con solo cuatro años y sus obras se han traducido a más de un centenar de idiomas.

De las 66 novelas negras que publicó, proponemos diez con algunos de los casos de sus famosos detectives Miss Marple y Hércules Poirot.

Asesinato en el Orient Express

Asesinato en el Orient Express

La novela más famosa de Agatha Christie es Asesinato en el Orient Express, cuya trama se desarrolla en el mítico tren de lujo en el que se encuentra el detective belga Hércules Poirot y una docena de sospechosos con motivos más que suficientes para matar al millonario Ratchett, una verdadera rata de alcantarilla como indica su nombre.

La autora viajó en el Orient Express en el otoño de 1928, lo que le sirvió para ambientar una historia adaptada al cine en dos ocasiones. La primera en 1974 por el director Sidney Lumet con un reparto de estrellas irrepetible: Lauren Bacall, Ingrid Bergman, Sean Connery, Anthony Perkins, Jacqueline Bisset, Vanessa Redgrave, John Gielgud, Michael York y Albert Finney como Poirot.

Los más jóvenes conocerán la versión de 2017, en la que Kenneth Branagh dirige y protagoniza un remake acompañado por Willem Dafoe, Michelle Pfeiffer, Johnny Depp, Judi Dench y Penélope Cruz, entre otros intérpretes.

Al final del libro, Poirot expone dos teorías sobre el caso, pero la policía solo conocerá una, la más simple, conveniente y alejada de la verdad.

Diez negritos (Y no quedó ninguno)

Diez negritos

La corrección política ha afectado a una emblemática novela de Christie. Diez negritos, cuyo título hace referencia a una canción infantil, se ha visto mutado en Y no quedó ninguno para no ofender a los afrodescendientes por la carga peyorativa de la palabra negro (nigger en inglés).

"Diez negritos se fueron a cenar;

uno se asfixió y quedaron nueve.

Nueve negritos estuvieron despiertos hasta muy tarde;

uno se quedó dormido y entonces quedaron ocho..."

La novela se publicó en 1939 en el Reino Unido y ya en Estados Unidos la primera edición salió con el segundo título (And Then There Were None).

Ocho personas son invitadas a pasar unas vacaciones en la isla del Negro (nombre expurgado): el juez Lawrence Wargrave, la institutriz Vera Claythorne, el aventurero Philip Lombard, el general retirado John MacArthur, la solterona Emily Brent, el playboy Anthony Marston, el doctor Edward Armstrong y el detective privado William Blore.

Una trama en la que muere hasta el apuntador, pero la magia de Christie es conseguir que no nos importe y que queramos saber cómo se produce cada misterioso asesinato.

Muerte en el Nilo

Muerte en el Nilo

Branagh le ha cogido el gusto a dejarse el bigote de Poirot y vuelve a la carga con la adaptación de Muerte en el Nilo en 2022, loable intento, pero es difícil superar la interpretación de Peter Ustinov del detective belga en la cinta de 1978 en la que le flanqueaban Bette Davis, Mia Farrow, David Niven, Angela Lansbury, Jean Birkin o Maggie Smith.

Christie lleva a Hércules a unas merecidas vacaciones en Egipto, pero un nuevo caso se cruzará en su camino. Linnet, una rica heredera en viaje de novios, teme por su vida, miedo que se materializa a bordo de un crucero por el Nilo.

Una pistola de pequeño calibre, un reguero de sangre, un pañuelo y una coartada dudosa son los mimbres con los que la dama del crimen pone a prueba las células grises de su famoso investigador.

La casa torcida

La casa torcida

Publicada en 1949, la novela policíaca La casa torcida demuestra que una mente criminal no tiene edad y que el amor puede ser el peor asesino.

El multimillonario griego, Arístides Leónides, vive en Inglaterra en la Casa Torcida, un curioso palacete que alberga a sus hijos, sobrinos y nietos. La novela arranca con la muerte por una sobredosis de eserina del patriarca de la familia y Sophie pide a su prometido, Charles, que investigue el suceso.

Una trama que aborda el deseo, la frustración, el poder, la venganza y que ejemplifica la sabiduría del proverbio chino que dice "no pises la cola del ratón, no sea que, a fuerza de pisotones, le crezcan colmillos".

Muerte en la vicaría

Muerte en la vicaría

La primera novela larga en la que debuta Miss Marple se publicó en 1930. Un personaje encantador, de aguda inteligencia, inspirado en la abuela de Agatha Christie, que había aparecido en relatos de revistas.

La historia está narrada en primera persona por el pastor Clement Leonard, que se encuentra en su despacho con el cadáver del coronel Protheroe, tras haberle deseado expresamente la muerte días antes en público.

Una anciana, vecina de St. Mary Mead, le ayudará a demostrar su inocencia, tras cotejar una nota de suicidio, el ruido de disparos escuchados por varios habitantes del pueblo y las coartadas de varios de los sospechosos, desde la esposa del coronel a su hija, un cazador furtivo, un joven pintor o una mujer misteriosa.

Matar es fácil

Matar es fácil

Agatha Christie es una fuente inagotable para la industria del entretenimiento, una de las últimas adaptaciones de su trabajo es la miniserie de la BBC de 2023 Matar es fácil. Novela publicada en 1939.

Luke Fitzwilliam se encuentra tras la pista de un asesino en serie tras conocer a la señorita Pinkerton en un tren a Londres, en el que le asegura que dos personas van a morir en su pueblo, entre ellas el doctor Humbleby. Al día siguiente, lee en el periódico el deceso del médico y el arrollamiento de la propia Pinkerton de camino a una comisaria. El investigador tiene que encontrar al asesino antes de que se derrame más sangre.

Como curiosidad, un joven Benedict Cumberbacht (consagrado por interpretar a Sherlock Holmes) encarnó a Fitzwilliam en una versión libre de 2009, que introducía a Miss Marple en esta historia (no sale en la novela original).

El misterio de la guía de ferrocarriles

El misterio de la guía de ferrocarriles

"Señor Hércules Poirot:

Usted se precia de esclarecer todos los misterios que son demasiado difíciles para nuestra estúpida policía británica, ¿verdad? Pues veamos, inteligente señor Poirot, lo listo que es usted. Quizá esta nuez que voy a ofrecerle le resulte demasiado difícil de cascar. Preste atención al 21 de este mes en Andover.

Suyo afectísimo, A.B.C."

Poirot recibe una carta que le desafía a solucionar un crimen inminente, cree que es una broma de mal gusto, pero el anónimo no se equivoca: Alice Ascher, una estanquera de Andover, es asesinada el día previsto. Después, el misterioso asesino amenaza a una segunda víctima en Bexhill y luego a una tercera, en Churston.

Al parecer, los asesinados no guardan relación entre sí y el criminal, que firma como A.B.C., elige a sus objetivos según un riguroso orden alfabético.

El detective belga, vanidoso confeso, admite que se tiñe el pelo y acompañado por su amigo, el capitán Arthur Hastings, hará todo lo posible para evitar que el misterioso asesino complete el abecedario.

Un cadáver en la biblioteca

Un cadáver en la biblioteca

El coronel Bantry disfruta de un apacible retiro en la localidad ficticia de St. Mary Mead, junto con su esposa Dorothy. Una mañana, su doncella les despierta a las siete de la mañana con una noticia insólita y escalofriante: "Señora, hay un cadáver en la biblioteca".

La muchacha muerta es una joven que ha sido estrangulada, lleva un vestido de noche y bastante maquillaje, que ahora embadurna sus mejillas, lo que apunta al mundo de la escena. Las habladurías crecen y la dueña de la casa pide ayuda a su amiga Miss Marple para que investigue y limpie el buen nombre de su marido.

No será la única mujer asesinada, otro cuerpo carbonizado aparecerá en una cantera. Christie publicó Un cadáver en la biblioteca en 1942, en plena Segunda Guerra Mundial, primero en Estados Unidos y luego en Reino Unido.

Telón

Telón

El último caso de Poirot es Telón, una novela escrita al principio de su carrera, pero que no se publicó hasta cuarenta años después, en 1975. En la trama, el detective belga está en una silla de ruedas, debido a la artritis, y necesita la ayuda de su ayudante Curtiss.

Como anécdota, The New York Times publicó en su primera página un obituario con la muerte de Poirot, el 6 de agosto de 1975, en el que aseguraba que tenía mal el corazón y había fallecido en una casa de reposo en Styles Court a una edad indeterminada.

Agatha Christie llegó a confesar en su diario que encontraba "insufrible" a Poirot y que era una "influencia egocéntrica". Pese a todo, fue el protagonista de la mitad de sus novelas policíacas (33 títulos).

En esta novela, Poirot cierra el círculo y vuelve al escenario de su primera investigación: El misterioso caso de Styles (publicado en 1920). Junto con Hastings intenta desenmascarar a un asesino en serie, que se había librado de sus crímenes anteriores y se cree más inteligente que nadie, algo que el belga no está dispuesto a consentir.

El asesinato de Roger Ackroyd

El asesinato de Roger Ackroyd

En El asesinato de Roger Ackroyd, Agatha Christie dinamita los fundamentos de la novela negra, que ayudó a construir con toda su obra, con una novela narrada en primera persona por el doctor Sheppard.

El libro apareció en 1926 y fue su primer gran éxito, no exento de controversia. Poirot, retirado en King's Abbott, es llamado para resolver un intrincado caso.

La señora Ferrars asesina a su marido y es extorsionada hasta que se suicida. Su amante, Roger Ackroyd, recibe una carta que le revela el nombre del chantajista, pero es eliminado antes de desvelar la identidad del extorsionador. Sin duda, uno de los finales más originales de la autora británica que rompe una norma no escrita del género.