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'El Diablo y Coral', el apasionante duelo entre el Demonio y una niña judía en la Praga ocupada por los nazis

  • El dibujante Josep Homs debuta como autor completo con este imprescindible álbum
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En la portada de un cómic, una joven rubia con rastas y ojos amarillos se enfrenta a una figura demoníaca en un entorno boscoso. La joven, con expresión de temor, viste ropa casual, mientras que el demonio luce una armadura oscura y una sonrisa siniestra.
Detalle de la portada de 'El Diablo y Coral' (Norma) 5

1938. Mientras Hitler entra en Praga, Coral, una joven judía que trabaja como tarotista en un circo, mantiene una relación tóxica con el diablo que ambos quieren romper sin conseguirlo. Ese es el punto de partida de El Diablo y Coral (Norma Editorial), el debut como autor completo de Josep Homs (Shi, El Angelus, Millennium), uno de los mejores dibujantes europeos.

Una original vuelta de tuerca al mito de Fausto, como nos cuenta el propio Homs: “En todas las historias ese pacto con el diablo siempre ha sido consentido por ambas partes. Generalmente una persona necesita algo y, para conseguirlo, y decide sellar ese trato. Pero yo quería partir de la base de que ninguna de las dos partes está de acuerdo con un pacto que en este caso ha sido obligado. Eso me ha permitido mostrar ese duelo entre dos personajes que lo único que buscan es deshacerse el uno del otro. Cada uno con sus normas”.

Páginas de 'El Diablo y Coral' (Norma)

Para terminar de complicar la historia, ese duelo transcurre en una Praga ocupada por los nazis, con Hitler a la cabeza. “Tenía claro a los dos protagonistas, esa chica que está obligada a convivir con ese demonio. Y a partir de ahí, quería jugar con esa relación entre el bien y mal. Cuando ese bien y mal están en los extremos, todos sabemos distinguirlos. Pero a medida que vamos buscando la frontera entre una cosa y la otra es como más subjetivo. Uno puede poner la frontera más aquí o más allá, Y me divertía jugar con eso”.

“Y ahí surgió Praga, que es una ciudad muy de cuento -continúa-. Yo quería darle al cómic un rollo como de fábula, de cuento oscuro. Además, Praga tiene mucho vínculo con la figura del diablo, con mitos como el Gólem o la leyenda sobre la construcción del puente de Carlos, que he metido en el cómic”.

“Y al buscar un momento histórico para para situar la acción –concluye-, pensé que, si iba a hablar del demonio y el infierno, era interesante buscar un momento de la historia en que todo el mundo estuviera enloquecido, como que hay una influencia del diablo simplemente por respirar el mismo aire que nosotros. Así que enseguida apareció la Segunda Guerra Mundial, los nazis el Gólem, una protagonista judía y esa atmósfera extraña y enrarecida de Praga, una ciudad que tiene mucho que ver con el diablo”.

Página de 'El Diablo y Coral' (Norma)

“Mis referencias se me clavaron a fuego de joven”

En el libro encontraréis referencias a películas y novelas, como una viñeta que homenajea al cartel de El exorcista (William Friedkin, 1973) “Al comenzar a trabajar, dónde fuí en primer lugar fue a los recuerdos que tenía yo de joven. Esa época en la que las cosas nos impresionan de verdad y se nos quedan grabadas a fuego. Prácticamente todas las referencias que salen son de esa época. Quería intentar ofrecer esa sensación de maravilla que teníamos cuando salíamos de ver una peli de Spielberg que mezclaba como mucho ritmo, mucha acción y fantasía”.

“Son pequeños homenajes –añade-, que tienen que funcionar también para los que no hayan visto las películas, porque no quiero privar de información al lector más joven. Hay otros homenajes que tienen más que ver con el diseño de alguno de los personajes. Por ejemplo, la capucha del diablo es como la capucha de la Muerte en la película El séptimo sello (Ingmar Bergman, 1957), que también me impactó mucho”.

“También encontraréis homenajes al Bosco en mi visión del Infierno –concluye-. Al final, he seleccionado las cosas que me encajaban y he descartado muchas otras”.

Página de 'El Diablo y Coral' (Norma)

“No quería dibujar un diablo excesivamente terrible”

Volviendo al personaje de Satanás, Homs nos comenta: “No quería dibujar un diablo excesivamente terrible, sino más bien una especie de sátiro. Lo primero porque si el diablo era excesivamente temible, no iba a resultar creíble este juego que llevan los dos de engañarse mutuamente, porque tú necesitas parecer cercano para lograr engañar a alguien. Sería muy difícil que ella bajase la guardia. Buscaba esa imagen de que “El diablo es el mayor tramposo de la historia”. Por eso no me servía un diablo violento, terrible, malvado al 100%. Necesitaba esa zona gris entre el bien y el mal para que ella pudiera evitar caer en su trampa”.

“Por otro lado –añade-, también me divertía jugar con el lector y no ponerle las cosas fáciles en el sentido de que empatizara con Coral porque el diablo es muy malo. Quería que al final de la obra sintiera simpatía por los dos y no supiera por quién decantarse”.

En cuanto a su aspecto, además de lo que comentaba de la capucha, la armadura está inspirada en un escorpión negro, que es algo que tiene mucho que ver con la historia. Son cosas que también me sirven para tomar decisiones de por dónde llevar la historia”.

Viñeta de 'El diablo y Coral'

“Coral busca dar esperanza a la gente”

En contraste con ese diablo que acecha en las sombras, el personaje de Coral parece desprender luz. “Si, para ella buscaba evidentemente eso –asegura Homs-, pero también quería que tuviera una imagen muy reconocible. Es decir, hay aspectos que uno podría decir que son anacrónicos, como sus rastras. Pero me documenté, y vi que Pippi Långstrump es de la época. Y es un personaje como despeinado, que también lleva unas medias rotas y unas botas enormes. Por tanto, no era un aspecto lógico, pero sí posible”.

Meterla en el mundo del círco también me permitía darle ese rollo de saltimbanqui –añade-, además de que me servía para muchas cosas. Cuando ella huye de su casa quería representar a esos adolescentes que salen por primera vez del hogar para trabajar o ir a la universidad y empiezan a convivir con otra gente con la que conectan. El circo me servía para eso y además sin tener que dar demasiadas explicaciones y crear como un vínculo familiar”.

“Y el que ella sea tarotista –concluye-, me sirve como contrapunto al demonio. El diablo utiliza la manipulación para generar odio, mientras que ella también usa la manipulación con la gente a la que echa las cartas. Pero ella, al contrario que el demonio, busca darles esperanza. Busco el máximo contraste entre ambos para hacerlos lo más antagónicos posible”.

Página de 'El Diablo y Coral' (Norma)

Praga es otra de las protagonistas del cómic

La ciudad de Praga es otra de las protagonistas del cómic. “Investigué sobre las leyendas de Praga y la relación de la ciudad con el diablo –nos comenta Homs-. Y aunque he metido leyendas como la del puente de Carlos, me daría para una segunda parte. La Torre del reloj, por ejemplo, tiene una leyenda muy chula. Sobre todo, me he centrado en el barrio antiguo”.

“Y he metido en el guion lugares que quería retratar, como el cementerio judío, que gráficamente es muy chulo. Uso la ciudad como decorado. Por ejemplo, hay una escena en la que Coral y el Diablo charlan en lo alto de una de las torres de la iglesia. Podían hablar en el banco de un parque, pero los sitúo allí porque así tengo excusa para mostrar una panorámica espectacular de la ciudad. Es un poco utilizar la ciudad para embellecer la historia”.

Viñeta de 'El Diablo y Coral' (Norma)

"Siendo autor completo tienes más responsabilidad”

Este debut como autor completo de Josep Homs ha sido posible porque Zidrou, su guionista habitual, ha necesitado más tiempo para el último ciclo de Shi. “Siendo autor completo tienes más responsabilidad. Porque tener a un guionista como Zidrou te da mucha tranquilidad. Y aunque Zidrou es muy generoso y me deja participar en los guiones, es la primera vez que escribía una historia tan larga”.

“Como dibujante –continúa Homs-, he notado que hay que hacer una especie de traducción cuanto te llega el guion de otra persona. Tienes que interpretarlo en imágenes. Y esa es una etapa que te saltas cuando tú eres el propio guionista. Por eso creo que en este caso la narración es más directa. Porque cuando dibujo con Zidrou intento lucirme más, impresionarle. Porque como solo soy el dibujante parece que tengo que poner más detalles de los necesarios para contar la historia. Pero al dibujar mi propia historia el lenguaje es mucho más directo. Aunque cada forma de trabajo tiene sus cosas buenas y sus cosas malas. Disfruto con las dos y me gustaría seguir dibujando guiones de otros”.

“Además –apunta- en este cómic me apetecía explorar un poco, aunque sin hacer una cosa excesivamente experimental. Jugar con aspectos de la narrativa. Al principio quería hacer algo de fantasía épica, de espada y brujería. Pero cuando tuve a los dos personajes, meter al diablo en un mundo fantástico pierde fuerza porque todo es fantástico. Por eso me decidí por un entorno realista, incluso histórico, y desquitarme un poco con las escenas del infierno. Ahí, es donde me he desatado con el dibujo”.

Viñeta de 'El Diablo y Coral' (Norma)

Homs consigue que cada personaje tenga su propia voz: “Uno de los trucos es que los bocadillos y la tipografía de los diálogos del Gólem o del Diablo es distinta a la de los humanos. Eso es muy útil para cuando Coral está poseída por el diablo, porque siempre sabemos quién habla. Además, cuando ella está poseída también tiene los ojos amarillos. Son pequeños trucos muy útiles para la narración”.

Una de las cosas más complicadas han sido los diálogos -nos confiesa- Yo no les daba la importancia que tenían hasta que me he dado cuenta de lo importantes que son para que la historia fluya y adquiera el ritmo necesario. Hay que trabajarlos mucho, depurándolos y puliéndolos mucho para que la lectura sea lo más fluida posible y que la gente se acabe enganchando a esos diálogos”.

“Porque como guionista –asegura-, quería que los lectores se engancharan desde el principio y ya no pudieran dejar de leer, como lo que comentaba de las películas de Spielberg: ese ritmo frenético que te obliga a seguir. Por eso reduje los capítulos que había planteado inicialmente y lo reduje todo a lo esencial. Y nosotros vamos recibiendo la información al mismo tiempo que la protagonista, que Coral”.

Lo que busca Coral es la libertad y este viaje le sirve para encontrarla y también para conocer realmente a su padre –concluye Homs-. La historia siempre estuvo planteada como autoconclusiva, pero a los lectores les está gustando y la editorial también, por lo que me han sugerido la posibilidad de una segunda parte. Actualmente tengo muchos proyectos en marcha… pero nunca se sabe”.

Portada de 'El Diablo y Coral' (Norma) 5