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El Gobierno del nuevo primer ministro de Portugal esquiva dos mociones contra su primer programa legislativo

  • Las propuestas han sido presentadas por los partidos de extrema izquierda
  • El programa promete un presupuesto equilibrado y la reducción de la deuda pública portuguesa

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El Gobierno portugués evita dos mociones contra su primer programa legislativo
El ministro de Estado y de Asuntos Exteriores de Portugal, Paulo Rangel, habla en la segunda sesión plenara en el Parlamento para discutir el programa de gobierno EPA/JOSE SENA GOULAO

El parlamento de Portugal ha votado dos mociones presentadas por partidos de extrema izquierda contra el programa inaugural del período legislativo propuesta por el Gobierno minoritario de centroderecha de Luís Montenegro, el primer obstáculo que salva su Administración tras una semana en el poder.

El Partido Comunista y el Bloque de Izquierda, con apenas nueve escaños de 230 en el Parlamento de Portugal, habían presentado las mociones para rechazar el plan gubernamental, que promete mantener un presupuesto equilibrado y seguir reduciendo la deuda pública, y al mismo tiempo promover una reducción de impuestos para impulsar el crecimiento.

Montenegro había afirmado la víspera de la votación que, según él, esta "investidura parlamentaria" debería permitirle aplicar su programa y llegar al final de su mandato. Pero tanto la extrema derecha, que ha votado junto a los funcionarios electos del campo de Montenegro, como los socialistas, que se han abstenido, se han negado a garantizar la estabilidad del Gobierno.

"Estamos aquí para evitar un impasse. Pero si el Gobierno persiste en decir que esto representa algún tipo de apoyo duradero, no va a terminar bien", ha advertido el presidente del partido de extrema derecha Chega, André Ventura.

Con el 18% de los votos, Chega pasó de 12 a 50 diputados en las últimas legislativas y dijo estar dispuesto a sellar un "acuerdo de gobierno" que garantice la estabilidad del Ejecutivo. Sin embargo, Luis Montenegro pretende permanecer fiel a su compromiso electoral de no gobernar el país con el partido de Ventura.

El Partido Socialista acusa a Montenegro de "arrogante"

Por su parte, el secretario general del Partido Socialista (PS), Pedro Nuno Santos, ha acusado a Montenegro de “arrogancia” e intento de “chantaje”. Las palabras de Nuno Santos suponen una advertencia para el primer ministro, cuya próxima prueba para la supervivencia del Gobierno llegará en otoño, cuando deba negociar con los votos de Chega o del PS para aprobar los presupuestos generales de 2025.

Antes de la votación, el secretario general del PS ha insistido en que desde la campaña electoral asumieron el compromiso de que si no vencían los comicios o no lograban una mayoría parlamentaria que les permitiese formar un Gobierno estable, no se opondrían a la formación de un Gobierno de Alianza Democrática (AD), la coalición de Montenegro.

"Asumimos este compromiso porque no queríamos crear un bloqueo constitucional que impidiese después de las elecciones que el país tuviera un Gobierno en plenas funciones", ha remarcado Santos, al tiempo que ha indicado que quiere dejar esto "muy claro" para que no haya "malentendidos".

Santos también ha agregado que el papel del PS va ser en esta legislatura "liderar la oposición".

El ministro de Exteriores responde a las críticas de la oposición

Desde el Ejecutivo, el encargado de hablar en el Parlamento ha sido el ministro de Exteriores, Paulo Rangel, después de que lo hiciera el jueves Montenegro.

Rangel ha respondido a las críticas de otros partidos por no haber negociado el programa del Gobierno con ellos, algo que "que no se supone ni es deseable".

"Eso no cabe en la deriva de la lógica constitucional ni democrática", ha apuntado el jefe de la diplomacia lusa, quien, no obstante, ha señalado que, con la entrada en plenas funciones el Gobierno, sí que quiere tener las negociaciones como base de su gestión.

Asimismo, ha considerado "injustas" las críticas de otras fuerzas por la inclusión de 60 propuestas de otros partidos en el programa y ha destacado "con solemnidad" que se trata de "una señal de apertura".

No se esperaba la aprobación de las mociones de rechazo después de que el PS anticipara que se iba a abstener, ya que AD tiene 80 diputados en el Parlamento y el resto de partidos suman 72 asientos.

Pero, a pesar del éxito de la investidura, los analistas señalan que el Gobierno portugués será muy inestable, ya que requerirá de contantes y complejas negociaciones con la oposición para aprobar las leyes.