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Primer avistamiento de un chacal dorado en España: ¿qué supone para el ecosistema?

  • Esta especie de cánido proviene de Asia y desde hace una década ha entrado en Europa
  • El cambio climático es un factor clave en su desplazamiento

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Se avista por primera vez en España un chacal dorado

Como muchos otros días, Adrián Royo, naturalista de Zaragoza, salió en la noche del 24 de febrero de 2024 con su cámara de fototrampeo con la intención de filmar la fauna del salto del Ebro. Capturó jabalíes, nutrias, corzos y también un mamífero que le resultó desconocido. No era ni un zorro, ni un lobo, ni un perro. Estaba ante el primer avistamiento de un chacal dorado vivo en España.

El canis aureus es una especie de cánido originario de Asia que, desde la última década, se encuentra en proceso de expansión en Europa, con presencia ya en 33 países del continente y con poblaciones permanentes al menos en 20 de ellos. El biólogo y miembro de la Sociedad Española para la Conservación y Estudio de los Mamíferos (SECEM), Francisco José García, participó en el reconocimiento de este ejemplar y explica que “por ahora no podemos decir si es una buena o una mala noticia, pero sí que es algo muy importante para evaluar, sobre todo, en el tema de conservación de especies”.

Su reciente aparición en el territorio europeo supone que los datos disponibles hasta el momento no son determinantes. Los investigadores todavía están estudiando su presencia, y por eso, García dice a RTVE.es que “a priori lo que sabemos es que es una especie nueva, capaz de colonizar nuevos territorios, pero es algo desconocido en España y no sabemos lo que puede generar”.

¿Cuántos chacales dorados puede haber en España?

En enero de 2023 se detectó por primera vez su presencia en la península Ibérica cuando un chacal dorado apareció atropellado en una carretera nacional de Álava. El avistamiento del pasado 24 de febrero es la segunda presencia detectada, pero la primera viva.

García opina que estas apariciones se deben a “casualidades” y lo que se sabe hasta el momento es que “son muy pocos y todavía no se puede estimar una cifra”. Lo deduce porque ninguna de las redes de seguimiento instaladas en diferentes puntos del norte del país han detectado, hasta el momento, ningún otro ejemplar.

Gran capacidad de desplazamiento

El territorio que han ido conquistando es gracias a su gran capacidad de desplazamiento, ya que “todas estas especies [de cánidos] recorren largas distancias, normalmente de noche, evitando a los humanos”, explica García.

Para entenderlo, expone el viaje de 1.240 kilómetros que hizo un lobo desde Nordhorn (Alemania) hasta Vilaller (Lleida). Este es uno de los movimientos de dispersión más largos hecho por un canis lupus, según informó la Universidad Autónoma de Barcelona, y ejemplifica la capacidad de expansión de esta familia de mamíferos.

La posible dispersión del chacal dorado al sur de los Pirineos depende, en parte, de la caza y cómo esta obstaculice su llegada. Países como Alemania han impulsado medidas para proteger a la especie, pero otros, como Croacia, permiten sus capturas. “Si en Francia lo cazaran, tardaría más en llegar y asentarse en España”, apunta el biólogo.

Una de las causas de este desplazamiento es el cambio climático y la búsqueda de un ecosistema similar al originario. Así lo defienden los investigadores alemanes Sarah Cunze y Sven Klimpel, autores del estudio Range expansion of the golden jackal. “La intensificación de la agricultura y los cambios en el uso y la cubierta del suelo que provocan pérdidas de hábitat son algunos de los factores. Además, el comercio mundial y el turismo han provocado la disolución de las fronteras biogeográficas, facilitando la migración de especies a regiones antes inaccesibles”, sostienen.

Una especie colonizadora

En el territorio asiático, sí se conoce su comportamiento con el entorno. Por norma general, se relacionan en grupos familiares y se alimentan gracias a la carroña, a los animales que ellos mismos cazan o a la fruta que puedan encontrar en su camino. En algunos casos atacan al ganado doméstico o a mascotas, siguiendo el comportamiento de la mayoría de depredadores.

El resto, todavía son incógnitas, y plantea varios interrogantes sobre cómo podría afectar a la fauna autóctona. “Sin duda el chacal dorado es una especie colonizadora que supondrá un nuevo reto para los responsables de la gestión de la biodiversidad en todos los países de Europa continental en un futuro no demasiado lejano, y también en España”, concluyen Royo y García.