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Análisis | Guerra en Ucrania

La incursión de Belgorod, una "distracción" para Rusia antes de la anunciada contraofensiva ucraniana

  • Dos grupos formados por "patriotas" rusos que operan en Ucrania han reivindicado la incursión
  • Algunos expertos creen que estos ataques van dirigidos a desestabilizar a la sociedad rusa
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El fundador del Cuerpo de Voluntarios Rusos rodeado por combatientes camuflados
El fundador del Cuerpo de Voluntarios Rusos rodeado por combatientes camuflados

La incursión transfronteriza en Belgorod desde Ucrania esta semana ha sido el mayor ataque de este tipo desde que Rusia invadiera el país vecino hace más de 15 meses. Se desconoce si el ataque fue coordinado con el Ejército de Kiev, que se prepara para una gran contraofensiva, anunciada hace tiempo.

Ucrania niega cualquier papel en la incursión y asegura que el ataque ha sido llevado a cabo por ciudadanos rusos, a la vez que Rusia culpa a grupos armados ucranianos e incluso ha abierto una investigación sobre esta operación, a la que califica como "terrorista".

Pero los analistas consultados por RTVE.es difieren. "Todo en esta guerra es muy difuso. Lo que se intenta es que Ucrania no aparezca como la que organiza este tipo de incursiones, pero el hecho cierto es que estos grupos están integrados en el Ejército ucraniano", asegura en declaraciones a RTVE.es la profesora de Relaciones Internacionales de la Universidad Complutense de Madrid, Ruth Ferrero, sobre las organizaciones que han reivindicado la incursión de hace unos días.

"Lo que buscan es desestabilizar psicológicamente al Kremlin de cara al potencial lanzamiento de la contraofensiva. No es parte de la contraofensiva, pero sí son elementos de dispersión realizados por parte de los ucranianos", añade.

El profesor de Historia Contemporánea de la Universidad Autónoma de Barcelona, Josep Puigsech, asegura que "en una guerra es fundamental generar incertidumbre hacia el adversario". "Si aceptamos que son sectores ucranianos o rusos críticos con Putin, están evidenciando una debilidad de Rusia, pero si aceptamos que son fuerzas rusas, mostraría una solidez del Estado ruso", opina.

¿Fuerzas ucranianas o paramilitares rusos apoyados por Ucrania?

El ataque en Belgorod ha sido reivindicado por dos grupos que operan en Ucrania, los Cuerpo de Voluntarios Rusos y Legión Libertad para Rusia. Están conformados por "patriotas" rusos cuyo fin es acabar con el "régimen" de Vladímir Putin y que, desde la invasión de Ucrania, han atraído a combatientes para luchar contra su propio país desde territorio ucraniano.

El Cuerpo de Voluntarios Rusos fue fundado por un ciudadano ruso de extrema derecha en agosto de 2022 y ha estado activo en la frontera en territorio ruso. Por su parte, la Legión Libertad para Rusia afirma que se formó en la primavera de 2022 "por el deseo de los rusos de luchar en las filas de las Fuerzas Armadas de Ucrania contra las tropas de Putin".

"Es interesante ver la naturaleza de esos grupos paramilitares, ya que son fuerzas de ultraderecha que llevan colaborando con fuerzas hermanas en Ucrania desde hace tiempo. Algunos miembros de estas fuerzas llevan en Ucrania desde 2014", explica Ferrero.

La profesora de la UCM señala que las dos organizaciones son "grupos paramilitares rusos en contra del régimen de Putin, pero que están integrados en las estructuras militares ucranianas, en las que también hay bielorrusos y de otras nacionalidades". "Una vez cruzan la frontera, ya no dependen de la estructura militar ucraniana, pero es sabido que forman parte de la estructura militar ucraniana. De hecho, son los que les están proveyendo de todo el armamento", añade.

Moscú publicó fotografías de vehículos estadounidenses destruidos supuestamente en el lugar de los combates en la región de Belgorod. Sin embargo, el líder del Cuerpo de Voluntarios Rusos, Denis Kapustin, -quien ha afirmado que habrá más incursiones de este tipo- ha negado que sus combatientes estén usando armas proporcionadas por los países occidentales a Ucrania.

El profesor de Historia Contemporánea de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), Isidro Sepúlveda, asegura que "por la propia dinámica de la guerra, perfectamente pueden ser tropas ucranianas que están haciendo labores de preparación de la gran ofensiva tan cacareada". "Esto de que son tropas rusas rebeldes que están en contra de la guerra, como propaganda para los ucranianos está bien, pero es difícil de creer", opina.

La incursión en Belgorod, elemento de distracción

Ucrania lleva meses planeando llevar a cabo una gran contraofensiva para recuperar el territorio ocupado por Rusia y las tropas de Moscú han ido construyendo fortificaciones a lo largo del este y el sur de Ucrania para protegerse.

La incursión en Belgorod se ha producido cuando las fuerzas rusas celebran su primera victoria relevante en 10 meses con la proclamada toma de Bajmut, pero este ataque en territorio ruso podría obligar al Kremlin a desviar tropas del frente mientras Kiev prepara su contraofensiva. Ucrania, en cambio, niega que hayan perdido Bajmut.

Tanto Ferrero como Sepúlveda coinciden en que la incursión en Belgorod "posiblemente sea maniobra de distracción para que los grandes movimientos de tropas de la contraofensiva en preparación pasen desapercibidos". "De lo que ya está claramente dando muestras es de la enorme debilidad militar rusa -que esto se ve desde el principio-, pero también del nerviosismo en la cúpula militar y política del régimen de Putin", opina Sepúlveda.

Ferrero explica que "el primer objetivo es quitar el foco de la conquista de Bajmut y ponerlo en la vulnerabilidad de las fronteras rusas". "De esta forma, el Kremlin se ha puesto muy nervioso, se ha visto que esas fronteras son muy vulnerables y no pueden vender la victoria en Bajmut de ninguna manera", subraya la profesora de la UCM.

"Esto hace que la dispersión de las fuerzas militares rusas tenga que ampliarse a unas fronteras mucho más amplias, que no se limitan a las líneas del frente en Ucrania, y hace que tenga que destinar fuerzas militares a otros lugares, en donde no van a estar en la primera línea del frente, que es donde -con la contraofensiva- deberían estar para protegerla", añade.

Para Puigsech el objetivo de esta incursión, en el caso de que haya sido perpetrada por "grupos contrarios a la invasión rusa de Ucrania, es demostrar los flancos débiles que tiene la estructura militar rusa y que se sumarían a la necesidad de utilizar a los miembros del operativo Wagner para las intervenciones militares en Ucrania".

"Por otro lado, tenemos que pensar en la perspectiva inversa, que sean ataques con falsa bandera y que en realidad lo que quiera presentar el Gobierno ruso es la capacidad que tiene el Estado ruso para hacer frente a acciones militares contra su territorio y que inicialmente ha tenido una capacidad de éxito bastante limitada", recalca.

La vulnerabilidad de la frontera rusa

Tanto los residentes en la zona atacada como las autoridades de Belgorod han criticado al Kremlin por no garantizar la seguridad de sus fronteras. El gobernador de la región, Viacheslav Gladkov, ha asegurado que tiene "reclamaciones" que hacerle al Ministerio de Defensa después de que estos grupos entraran con tanta facilidad en territorio ruso.

Para Ferrero, esta incursión muestra "claramente" la debilidad de Rusia en la frontera. "Ha habido una desatención. Se han sentido lo suficientemente seguros para que una incursión de este tipo haya tenido lugar en su territorio", indica. "Esto demuestra esa debilidad de la Inteligencia rusa, que ya la habíamos visto en otros momentos de la guerra, al principio", añade.

Puigsech coincide en que "episodios como este desestabilizan la imagen militar del Estado ruso, como también la presencia de drones en Moscú o las acciones militares que se llevaron a cabo en Crimea". "Ahí indiscutiblemente lo que termina transmitiendo es esa imagen de incertidumbre con respecto a la capacidad rusa para mantener en un período medio y largo el control de estas zonas que ha ocupado militarmente en Ucrania", señala el profesor de la UAB.

Pero este experto subraya que "más que la debilidad de Rusia en la vigilancia de sus fronteras", lo que evidencia esta incursión "es una realidad incontestable". "Ningún Estado a nivel mundial ha tenido una capacidad de controlar al 100% su territorio fronterizo. Considerar una debilidad la incapacidad rusa para controlar kilómetro a kilómetro sus fronteras con Ucrania es deformar la realidad", opina.

La posible desestabilización de otras regiones rusas

Esta semana, el líder del grupo mercenario Wagner, Yevgeny Prigozhin, ha advertido de que Rusia puede enfrentarse a una revolución similar a las de 1917 y ser derrotada en el conflicto en Ucrania a menos que la élite de Moscú se tome en serio la guerra.

Si la sociedad rusa continúa recuperando a sus hijos en ataúdes mientras los hijos de la élite "sacuden sus traseros" al sol, Rusia puede enfrentarse a una agitación similar a la revolución de 1917, según ha recalcado Prigozhin. A juicio de Ferrero, incursiones como la de Belgorod pueden desestabilizar a la sociedad rusa.

"Lo que persiguen es que se vea debilidad por parte del Gobierno y por lo tanto, los ciudadanos rusos sientan esa indefensión. Si estas incursiones proliferan más pueden llegar a ser un modelo para otro tipo de movimientos en la Federación Rusa, que genere inestabilidad no solo en la frontera con Ucrania, sino en otros lugares", afirma.

Los habitantes de Belgorod temen que la guerra llegue a territorio ruso después de dos días de ataques

En este sentido, Sepúlveda cree que "puede multiplicar exponencialmente el número de opositores y puede hacer bascular definitivamente las simpatías públicas contra Putin", pero opina que "estamos muy lejos" de que se produzca un enfrentamiento civil. "Fundamentalmente porque el régimen está endureciendo más el control social y esto impide que haya una organización de la oposición", añade.

Por su parte, el profesor de la UAB opina sobre el efecto de este tipo de incursiones que "a la sociedad rusa ni la pueden desestabilizar ni se va a desestabilizar". "La prueba es que después de prácticamente un año y medio de guerra, la sociedad rusa no se ha desestabilizado. Ha habido elementos de presión, como la cuestión del reclutamiento forzoso, que ha provocado exilios y malestar entre sectores de la población rusa, pero no hay una capacidad de esa sociedad de fracturar el modelo existente", asevera.