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La ONU concluye que Rusia ha cometido crímenes de guerra en Ucrania como violaciones y deportaciones de menores

  • Denuncia que las fuerzas rusas han llevado a cabo ataques "indiscriminados y desproporcionados" contra Ucrania
  • Asegura haber documentado "un pequeño número de violaciones" de los derechos humanos cometido por tropas ucranianas

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En las afueras de Izium, se encontraron fosas comunes con más de 400 cuerpos de civiles
En las afueras de Izium se encontraron fosas comunes con más de 400 cuerpos de civiles.

Rusia ha cometido crímenes de guerra en Ucrania, como asesinatos, violaciones, torturas y deportaciones de niños, según denuncia el organismo de investigación encargado por la ONU en un informe publicado este jueves, en el que asegura tener suficiente evidencia de las violaciones de derechos humanos cometidas por las tropas rusas.

La Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre Ucrania denuncia que las fuerzas rusas han llevado a cabo ataques "indiscriminados y desproporcionados" contra Ucrania, han recurrido a la tortura, matado a civiles fuera de combate y no han tomado las medidas necesarias para salvaguardar a la población ucraniana.

Los crímenes de guerra los habrían cometido las autoridades rusas en varias regiones no sólo de Ucrania, sino de la propia Rusia, señala la comisión internacional de la ONU.

Además, las fuerzas de combate rusas han perpetrado crímenes contra la humanidad en la ola de ataques iniciada en octubre de 2022 contra infraestructuras energéticas, como también lo han hecho los responsables políticos al validar el uso de la tortura.

"La comisión ha concluido que las fuerzas armadas de Rusia han perpetrado ataques con armas explosivas en áreas pobladas con aparente menosprecio del sufrimiento y daño a los civiles", afirma en el informe que expondrá la próxima semana al Consejo de Derechos Humanos de la ONU y que hoy ha presentado a la prensa.

Torturas y violaciones de las fuerzas rusas

Conforme las fuerzas rusas avanzaban en el territorio ucraniano los asesinatos de civiles que no tenían nada que ver con las hostilidades se fueron multiplicando, así como su detención y confinamiento en instalaciones levantadas con este fin tanto en la Ucrania ocupada, como en Rusia, según el documento.

En esos lugares los maltratos se convertían rápidamente en torturas por causas tan fútiles como "hablar ucraniano" o "no recordar la letra el himno ruso", mientras que fuera de ellos las redadas de los soldados rusos en domicilios privados daban lugar a violencia sexual o a la amenaza de utilizarla contra mujeres y hombres.

De los niños deportados a territorio ruso, los testigos entrevistados por la comisión han señalado que los más pequeños pueden haber perdido definitivamente contacto con sus familias.

Por otra parte, las indagaciones de la comisión también le han permitido establecer que la invasión y ataques de Rusia contra Ucrania pueden constituir un acto de agresión, que puede ser investigado y por el que puede abrir causa la Corte Penal Internacional.

En el curso de su investigación, los integrantes del grupo de la ONU (Erik Møse, de Noruega; Jasminka Džumhur, de Bosnia y Herzegovina; y Pablo de Greiff, de Colombia) viajaron ocho veces a Ucrania, visitaron 56 ciudades y entrevistaron a cerca de 600 personas, además de visitar lugares destruidos, centros de detención y tortura, y ser testigos de todos los restos de armas y explosivos que han quedado diseminados.

Un "pequeño número de violaciones" por parte de los ucranianos

La comisión ha investigado igualmente las violaciones de los derechos humanos y excesos cometidos por las fuerzas ucranianas, aunque en este caso encontraron "un pequeño número de violaciones", en particular dos incidentes en el que soldados rusos fueron heridos, torturados o se disparó contra ellos, "lo que califica como crímenes de guerra".

De sus entrevistas, los comisionados sacaron la conclusión de que el mayor anhelo de la población ucraniana y en particular de las víctimas de atrocidades es que se haga justicia y se lleve a los responsables -incluidos los intelectuales- a los tribunales, sean nacionales o internacionales.

"Lo que se pide es un enfoque de rendición de cuentas que incluya tanto la responsabilidad penal como el derecho de las víctimas a la verdad, reparación y no repetición", señala el informe.

La comisión especial de la ONU para Ucrania no ha encontrado sin embargo pruebas de genocidio en su investigación sobre las

violaciones de los derechos humanos en el conflicto con Rusia, según ha explicado su responsable.

"No hemos hallado que haya habido un genocidio dentro Ucrania", ha señalado Erik Møse, jefe de la comisión. Sí que existen en cambio "algunos aspectos que pueden suscitar interrogantes" sobre un posible genocidio", ha agregado.