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Elecciones en Hungría

Víktor Orbán se impone en las elecciones legislativas en Hungría

  • Con el 92 % de los votos escrutados está camino de obtener 135 escaños en el Parlamento de 199 miembros
  • La coalición opositora fracasa en su intento de desalojarle del poder
  • El referéndum sobre la ley homófoba no sale adelante por falta de quórum

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Víktor Orbán se impone en las elecciones legislativas en Hungría

El primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, se ha declarado vencedor de las elecciones legislativas celebradas este domingo, en las que ha logrado su cuarto mandato consecutivo por una amplia ventaja.

"Hemos conseguido una enorme victoria", ha dicho Orbán ante miles de simpatizantes que coreaban su nombre. "Una victoria que quizá no se pueda ver desde la Luna, pero seguro que sí se ve desde Bruselas", ha añadido en una crítica a la Comisión Europea, que le abrió recientemente un expediente por la ley húngara que prohíbe hablar de homosexualidad a menores.

Las mañanas de RNE con Íñigo Alfonso - Viktor Orbán arrasa en las elecciones legislativas de Hungría - Escuchar ahora

Con el 92 % de los votos escrutados, el partido gobernante Fidesz está camino de obtener 135 escaños en el Parlamento de 199 miembros, mientras que la oposición sumaría 56 diputados.

Eso permitiría al Gobierno retener su mayoría absoluta de dos tercios que le ha permitido emprender en solitario cambios de rango constitucional los últimos doce años. Esa mayoría le ha garantizado controlar todas las estructuras del Estado -también el Tribunal Constitucional- y, además de los medios de comunicación estatales, domina a través de empresarios cercanos casi todas las cabeceras del país, lo que garantiza a Orbán una cobertura favorable.

La guerra en Ucrania habría beneficiado a Orbán

Estas elecciones han mostrado una vez más la capacidad de Orbán para leer de forma acertada la situación y sacar provecho a la invasión rusa de Ucrania que, en principio, le desfavorecía.

De acuerdo con los analistas, la guerra en la vecina Ucrania habría beneficiado a Orbán, que se ha presentado ante el electorado como el garante de la estabilidad en tiempos turbulentos. Los resultados confirman también las diferencias en el país, con Fidesz dominando las pequeñas localidades rurales y la oposición las ciudades.

La política conservadora, patriota ha ganado, y nuestro mensaje es que ésta no representa el pasado, sino el futuro

El primer ministro, quizá el político de la Unión Europea más cercano al presidente ruso, Vladímir Putin, ha interpretado bien el miedo de los electores al cambio en épocas de incertidumbre y modificó el lema de campaña a "Guerra o paz".

En el último mes, la intención de voto de Fidesz ha subido con el mensaje de que Orbán es un líder experimentado que garantiza la estabilidad, mientras que la oposición, de ganar, podría "arruinar" al país y llevarlo a involucrarse en el conflicto.

La solidaridad de la oposición con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, la ha descrito Orbán como un paso belicista y ha sostenido que iban a dañar la economía del país al unirse a un embargo del petróleo y el gas ruso. Hungría importa el 85 % de su gas y más del 60 % de su petróleo de Rusia y Orbán ha reafirmado que no dejará de comprarlo por el daño económico que causaría.

Una de las sorpresas de las elecciones ha sido el resultado del partido de extrema derecha Nuestra Patria, que ha superado el umbral del 5% y podría sumar al menos 5 escaños.

Orbán ha agradecido en su intervención a sus "amigos de EE. UU., Italia, Austria y España" el apoyo recibido en las elecciones. "La política conservadora, patriota, ha ganado, y nuestro mensaje es que esta no representa el pasado, sino el futuro".

Fracaso opositor

Uno de los símbolos del fracaso opositor ha sido que su candidato a primer ministro, Péter Márki-Zay, no ha sido capaz de vencer ni en su circunscripción electoral de Hódmezõvásárhely, ciudad de la que es alcalde desde 2018.

El candidato, un economista de 49 años, se ha quejado amargamente los últimos días de que solo le dieran los cinco minutos asignados por ley en la televisión pública durante toda la campaña, mientras que la presencia de Orbán es constante.

"No puedo ocultar mi desilusión", ha afirmado Márki-Zay en una aparición en solitario en la que no le ha arropado ninguno de los líderes de los seis partidos de distinta ideología que formaron la coalición "Unidos por Hungría".

Crítico de la inmigración, los derechos LGBTI y los "burócratas de la UE"

Orbán, de 58 años, ha gobernado Hungría los últimos 12 con una amplia mayoría absoluta que le ha permitido aprobar en solitario una nueva Carta Magna y enmiendas constitucionales con las que ha socavado la separación de poderes, según las críticas de la oposición y la Unión Europea (UE).

El primer ministro, un crítico feroz de la inmigración, los derechos LGBTI y los "burócratas de la UE", se ha ganado la admiración de los nacionalistas y la ultraderecha europea.

Orbán se presentó como garante de la estabilidad del país y acusó a la oposición de querer involucrar a Hungría en la guerra de Ucrania por solidarizarse con su presidente, Volodímir Zelenski.

Si bien tiene sintonía con el presidente ruso, Vladímir Putin, con el que comparte algunas políticas conservadoras, el primer ministro húngaro secunda las sanciones de la UE contra Moscú, pero se niega a entregar armas a Ucrania.

El referéndum sobre la ley homófoba no sale adelante 

El referéndum celebrado el domingo, coincidiendo con las elecciones, sobre la ley que prohíbe hablar de homosexualidad y cambio de género a menores ha fracasado al no alcanzar el quórum mínimo del 50 % de votos válidos.

Según la Oficina Nacional Electoral, el 44 % de los húngaros emitieron votos válidos a las cuatro preguntas que figuraban en las papeletas. El apoyo al "no", por el que hizo campaña el Gobierno, ha alcanzado más del 90 % en las papeletas escrutadas, pero el resultado no es válido. 

"El referéndum de propaganda excluyente ha sido inválido. Tenemos por delante un camino largo y difícil, pero juntos lo lograremos. Allí estaremos. Agradecemos a todos los votos inválidos", ha explicado Háttér, la organización de defensa de los derechos LGTB+ más importante de Hungría.