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Las cifras de la barbarie de ETA: más de 850 asesinatos, 2.600 heridos y casi 90 secuestrados

  • El atentado con más víctimas fue el de Hipercor en 1987, con 21 fallecidos
  • El funcionario de prisiones José Ortega Lara vivió el secuestro más largo, 532 días

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Diez años sin ETA: más de 850 asesinatos, 2.600 heridos y casi 90 secuestrados

Desde el guardia civil José Antonio Pardines, el primer asesinado por ETA el 7 de junio de 1968 en Villabona, en Gipuzkoa, hasta el gendarme francés Jean Serge-Nérin, la última de sus víctimas mortales, el 16 de marzo de 2010 en Dammarie-lès-Lys, cerca de París, la banda terrorista acabó con la vida 853 personas, según el Ministerio del Interior, que contabiliza las víctimas indemnizadas. Una cifra que la Fundación de Víctimas del Terrorismo eleva a 856 -entre ellas 20 menores de edad- y que el Informe Foronda, encargado por el Gobierno vasco, deja en 845. [Ver metodología al pie]

La época más sangrienta de ETA fueron los llamados "años de plomo", entre 1978 y 1980, cuando la banda asesinó a 244 personas. Solo en 1980 mató a 97 víctimas. Estos años concentran, además, la mayor parte de los crímenes de ETA que siguen sin resolverse, cuando se cumplen 10 años del anuncio del fin de la actividad armada.

En este mapa se puede ver la evolución cronológica de los atentados y su distribución geográfica y conocer el nombre de todas las víctimas. Las historias de cada una de ellas se pueden leer en el especial "Memoria de vida", una colaboración de La Fundación Víctimas del Terrorismo y la Universidad Rey Juan Carlos con RTVE.

Guipúzcoa, Vizcaya y Madrid, las provincias más castigadas

ETA asesinó en el País Vasco a 575 de sus víctimas. La provincia más castigada de España es Gipuzkoa, donde fueron asesinadas casi cuatro de cada diez víctimas, seguida de Bizkaia, Madrid, Barcelona y Araba/Álava. En total, ha habido 24 provincias con víctimas mortales, según los datos de la Fundación, la última de ellas Baleares, donde tuvo lugar el último atentado que la banda perpetró en suelo español, el de los guardias civiles Diego Salvá y Carlos Saenz de Tejada, en julio de 2009 en Mallorca. En Francia, ETA asesinó a otras 10 víctimas.

Además de los al menos 853 fallecidos, los atentados de ETA dejaron 2.597 heridos, según la cifra que recoge el libro Heridos y olvidados. Los supervivientes del terrorismo en España, fruto de la investigación de la profesora de la Universidad de Navarra María Jiménez y del periodista Javier Marrodán y publicado en 2019.

Hipercor, el atentado con más víctimas de ETA

El atentado más sangriento de ETA tuvo lugar el 19 de junio de 1987 cuando colocó un coche bomba en el parking del Hipercor de avenida Meridiana, en Barcelona. Fueron asesinadas 21 personas y otras 45 resultaron heridas.

Entre los diez atentados con más víctimas mortales hay varios contra la Guardia Civil, como el ataque con coche bomba contra un convoy del Instituto Armado en la plaza República Dominicana de Madrid, con 12 víctimas, o los perpetrados contra las casas cuartel de Zaragoza (11 fallecidos) y Vic, en Barcelona (9). En estas dos últimas acciones violentas fueron asesinados 11 niños que vivían en las instalaciones con sus familias.

Cerca de 500 miembros de las fuerzas de seguridad

Seis de cada diez víctimas mortales de ETA pertenecían o habían formado parte de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado o del Ejército. La mayoría de ellos era o había sido guardia civil (209, según los cálculos de la Fundación de Víctimas del Terrorismo) o policía nacional (149). Entre las víctimas de ETA hay también cerca de un centenar de miembros o exmiembros del Ejército, además de policías municipales y ertzaintzas.

Entre los civiles asesinados por ETA hay miembros de la judicatura como el expresidente del Tribunal Constitucional Francisco Tomás y Valiente, tiroteado en su despacho de la Universidad Autónoma de Madrid, o la fiscal de la Audiencia Nacional Carmen Tagle, una de las 59 mujeres asesinadas por la banda.

Entre los civiles, también destacan los cargos políticos. Según el informe Foronda, encargado por el Gobierno vasco, solo en democracia fueron asesinados 31 cargos políticos, en su mayoría concejales del Partido Popular y el PSOE. Fue a mediados de los 90 cuando la banda terrorista apostó por este tipo de acciones desde el asesinato del diputado vasco y concejal 'popular' de San Sebastián Gregorio Ordóñez, en 1995, hasta la muerte del socialista Isaías Carrasco, edil de Mondragón en 2008.

El secuestro de Ortega Lara, el más largo de la banda

Entre los políticos asesinados por ETA se encuentra también el concejal del PP de Ermua Miguel Ángel Blanco, secuestrado el 10 de julio de 1997 por la banda, que exigió al Gobierno central para su liberación el acercamiento de presos en 48 horas. Fue abandonado dos días después con varios tiros en la cabeza, que acabaron con su vida horas después en el hospital.

El secuestro de Blanco tuvo lugar apenas diez días después de que se produjera el rescate del funcionario de prisiones José Ortega Lara, que permaneció en un pequeño zulo de Mondragón 532 días.

El de Ortega Lara es el secuestro más largo de la historia de ETA, que raptó en toda su historia a 86 personas, según la investigación Los secuestros de ETA y sus organizaciones afines, 1970-1997: una base de datos, de Francisco J. Llera y Rafael Leonisio, de la Universidad del País Vasco, publicada en la Revista Española de Ciencia Política en 2015. Diez de estos secuestrados fueron asesinados.

Entre 1976 y 1985 tuvo lugar más del 80 % de los secuestros, según los cálculos de estos autores. Aunque en los primeros años hubo más acciones de este tipo, estos eran más cortos. La inmensa mayoría de los raptos que perpetró ETA (el 46,5 %) eran secuestros exprés de un día o menos de duración.

Cuatro secuestros de más de 200 días

A partir de mediados de los años 80 el número de secuestros se redujo considerablemente, pero a cambio su duración era mayor. Los cuatro más largos fueron el del funcionario de prisiones Ortega Lara (532 días) y el de los empresarios José María Aldaya (secuestrado en 1995 durante 342 días), Emiliano Revilla (249 días en 1988) y Cosme Delclaux (232 días en 1996).

El móvil de más de la mitad de los secuestros era económico. La banda exigía dinero para su liberación. Según los autores de la Universidad del País Vasco, los mayores rescates pagados fueron los de Revilla y Delclaux, 1.500 millones de pesetas cada uno.

Se estima que entre 10.000 y 15.000 personas fueron extorsionadas por la banda terrorista para que pagaran dinero, el mal llamado ‘impuesto revolucionario’, según el dato facilitado por Manuel Aguilar, documentalista de TVE.

Metodología

Existen varias fuentes distintas sobre el número de víctimas de ETA. En Datos RTVE hemos usado como fuente principal para elaborar esta información a la Fundación Víctimas del Terrorismo con la que ya se elaboró el especial "Memoria de Vida", publicado en RTVE.es junto con la Universidad Rey Juan Carlos, pero explicamos aquí las diferencias.

El Ministerio del Interior contabiliza 853 víctimas, aquellas cuyos familiares han sido indemnizados. Fuentes ministeriales reconocen que hay una víctima francesa asesinada por ETA que no figura en esta cifra oficial porque sus herederos no han solicitado la indemnización.

La Fundación Víctimas del Terrorismo eleva esta cifra a las 856 después de haber depurado su propia relación de víctimas que publicó en el libro Vidas rotas y que fue la base para el especial publicado en RTVE.es "Memoria de vida". En el libro aparecen como víctimas tres personas que la fundación ya no cuenta (Begoña Urroz, Alfredo Aristondo Trincado y Jeanine Pueyo) y faltan dos que ahora sí incluyen: María Francisca Erauncetamurguil y Jean Serge-Nérin.

El Informe Foronda. Los contextos históricos del terrorismo en el País Vasco y la consideración social de sus víctimas. 1968-2010, encargado por el Gobierno vasco y realizado por la Fundación Valentín de Foronda y la Universidad del País Vasco, cifra por su parte en 845 las víctimas de ETA y organizaciones afines. A su vez utiliza como fuente el libro Vidas rotas y la Fundación Juan March.

Para los datos de la profesión de las víctimas se han cotejado los datos de la Fundación con los del Informe Foronda. Para los datos de los secuestros se ha usado la investigación Los secuestros de ETA y sus organizaciones afines, 1970-1997: una base de datos, de Francisco J. Llera y Rafael Leonisio, de la Universidad del País Vasco, publicada en la Revista Española de Ciencia Política en 2015.

La información se ha elaborado también con la documentación facilitada por Manuel Aguilar, documentalista de TVE e investigador sobre las circunstancias del asesinato de la niña Begoña Urroz, atribuido erróneamente a ETA durante muchos años.

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