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Los 27 aprueban el mandato que permitirá iniciar las negociaciones con Reino Unido sobre Gibraltar

  • Los ministros de la Unión Europea ratificarán el tratado en la reunión del próximo martes en Luxemburgo
  • España y el Reino Unido ya lograron un principio de acuerdo sobre el Peñón, pero se han anunciado cambios

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Imagen del peñón de Gibraltar
Imagen del peñón de Gibraltar

Los embajadores de la Unión Europea (UE) han aprobado este viernes el mandato para negociar el convenio sobre Gibraltar. Un acuerdo que la Comisión Europea (CE) y el Reino Unido deben pactar a consecuencia del Brexit. Sin embargo, las negociaciones sobre la situación en la que quedará el Peñón solo podrán comenzar una vez que los ministros de la UE hayan ratificado de manera formal el texto.

Según fuentes comunitarias, el visto bueno definitivo se dará por parte de los ministros de Economía y Finanzas en la reunión que celebrarán el próximo martes en Luxemburgo.

Habrá cambios en el acuerdo de diciembre con España

El pasado 31 de diciembre, España y el Reino Unido lograron un principio de acuerdo sobre el Peñón, pero depende del tratado que puedan alcanzar la UE y los británicos. No obstante, ya se ha anunciado que se han introducido cambios en el proyecto, aunque se ha asegurado que no son “sustanciales”. Las conversaciones empezarán posiblemente en octubre y durarán “poco, meses”.

El documento planteaba soluciones para eliminar las comprobaciones y controles físicos de personas y mercancías en la frontera terrestre entre España y Gibraltar. Además, garantizaba a la vez la integridad del espacio Schengen y del mercado único. Las propuestas incluían también normas que establecían la responsabilidad en materia de asilo, retornos, visados, permisos de residencia, cooperación policial operativa e intercambio de información.

Por otra parte, contemplaban medidas en diferentes ámbitos, como el transporte terrestre y aéreo, los derechos de los trabajadores transfronterizos, el medio ambiente, el apoyo financiero y el establecimiento de unas condiciones de competencia equitativas. Igualmente, preveían un mecanismo de gobernanza que incluía una revisión de la aplicación del acuerdo al cabo de cuatro años, la posibilidad de que ambas partes rescindieran el acuerdo en cualquier momento y la opción de suspender unilateralmente la aplicación del acuerdo en determinadas circunstancias.

Reino Unido y Gibraltar se opusieron al proyecto

Tras la publicación de la propuesta de Bruselas en verano, el Reino Unido consideró que ese documento socavaba "la soberanía británica del Peñón" y entraba "en conflicto con el acuerdo marco alcanzado con España" en Nochevieja. Gibraltar también manifestó su oposición al entender que el proyecto de mandato dejaba el control de sus fronteras en puerto y aeropuerto en manos de España.

Efectivamente, el mandato señalaba que el control y la vigilancia de las fronteras exteriores se realizarían en el puerto, el aeropuerto y las aguas de Gibraltar "y correrían a cargo de España". El proyecto del Ejecutivo comunitario no mencionaba a los agentes europeos de Frontex, pero el comunicado que Bruselas divulgó cuando publicó en julio su propuesta sí precisaba que, en circunstancias en las que fuese necesario un mayor apoyo técnico y operativo, cualquier Estado miembro podría solicitar la asistencia de la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas.