Enlaces accesibilidad
Coronavirus

Biden obliga a todos los empleados federales a vacunarse

Por
Vacunación de soldados de EE.UU. en Fort Knox, Kentucky. Jon Cherry/Getty Images/AFP
Vacunación de soldados de EE.UU. en Fort Knox, Kentucky. 

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ha ordenado la vacunación obligatoria contra la COVID-19 de todos los empleados del gobierno federal para "garantizar la salud y seguridad". La medida afecta a los trabajadores del Ejecutivo (incluyendo la Casa Blanca), agencias federales y fuerzas armadas: más de cuatro millones de personas.

También se requerirá la vacunación de empresas que tienen contratos con el gobierno, como el personal de las clínicas que colaboran con los programas de sanidad públicos, Medicare y Medicaid. Esto podría afectar a 17 millones de personas.

Además, ha anunciado que el Departamento de Trabajo publicará una norma de emergencia que obligará a todas las compañías que tengan 100 o más empleados a asegurar que están vacunados con la pauta completa o muestran un resultado de test negativo al menos una vez a la semana. Si no lo hacen, se expondrán a multas de hasta 14.000 dólares (casi 12.000 euros).

Según ha señalado, sus nuevos mandatos afectarán a 100 millones de trabajadores, dos tercios de la fuerza laboral del país.

Biden también prometió plantar cara a los gobernadores y políticos republicanos que han intentado prohibir los mandatos de mascarillas o vacunas en las escuelas,  al afirmar que se encargará de "apartarlos del camino" si se niegan a cooperar con su estrategia.

En Estados Unidos, el 52,5% de la población ha recibido la pauta completa, y el 61,7% al menos una dosis (cifras del 7 de septiembre). La población desconfía de las vacunas y de la administración, y las autoridades hacen todo lo posible para incentivar la vacunación. Las muertes y hospitalizaciones han aumentado en el país por la difusión de la variante Delta.

Objetivo: reducir el número de los no vacunados

De este modo, Biden se contradice la norma anterior decretada por el Gobierno de Estados Unidos que permitía que los empleados públicos no se vacunasen si utilizaban las medidas de protección adecuadas y presentaban pruebas negativas de detección del virus

"Es esencial que los empleados federales tomen todas las medidas disponibles para protegerse y evitar transmitir COVID-19 a sus compañeros de trabajo y miembros del público. He determinado que, para promover la salud y seguridad de la fuerza laboral federal y la eficiencia del servicio civil, es necesario exigir la vacuna COVID-19 para todos los empleados federales", ha aseverado el presidente estadounidense.

Asimismo, ha matizado que cada agencia del Gobierno implementará "en la medida que sea compatible con la Ley" un programa de vacunación para sus empleados antes de los próximos siete días a la publicación de esta orden.

Con esta medida, la Administración del presidente Biden pretende hacer frente a la pandemia e impulsar el ritmo de vacunación contra una enfermedad que mata a una media de 1.500 estadounidenses al día y que, además, está poniendo en peligro el proceso de recuperación económica del país.

Test o vacunación para entrar en espectáculos

También será necesario mostrar una prueba de haber sido vacunado o de haber dado negativo en un tests de coronavirus para poder acceder a grandes salas de eventos y espectáculos.

Una medida similar aplicada en Francia ha provocado numerosas protestas.

Las Mañanas de RNE - El certificado COVID entra en vigor en Francia: "No sabemos si la vacunación es una herramienta de salud pública o de orden público" - Escuchar ahora

El plan prevé extender los tests gratuitos en farmacias y que Amazon y grandes comercios como Wallmart los ofrezcan a precio de coste durante los próximos tres meses.

Biden dice a los no vacunados que su paciencia "se está agotando"

Joe Biden se ha mostrado "frustrado" con los 80 millones de personas del país que no se han vacunado contra la COVID-19,  y ha advertido a ese grupo que su paciencia "se está agotando".

"Muchos de nosotros estamos frustrados con los casi 80 millones de estadounidenses que todavía no se han vacunado", ha afirmado el mandatario.

Añadió que, aunque los no vacunados equivalen a aproximadamente el 25 % de los estadounidenses que cumplen los requisitos para inocularse contra la COVID-19,  en un país "tan grande" como EE.UU., una minoría como esa "puede causar mucho daño", y lo está haciendo.

Biden preguntó directamente a quienes se niegan a vacunarse "qué más necesitan ver" para confiar en que las vacunas son seguras,  y lamentó que su reticencia esté multiplicando las hospitalizaciones y muertes por la variante delta del coronavirus en el país.

"Hemos sido pacientes, pero nuestra paciencia se está agotando, y su negativa (a vacunarse) ha tenido costes para todos", sentenció.