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De tal palo, tal astilla... versión Anaitasuna

  • Ander, Aitor y Martín son jugadores del Anaitasuna de 2021 e hijos de Nacho, Santos y Chuchi, jugadores del Anaitasuna de 1985
  • Un excepcional cruce generacional en un club que siempre mima la cantera

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De tal palo, tal astilla... versión Anaitasuna

Tres jugadores del primer equipo del Helvetia Anaitasuna de la Liga Asobal son hijos de tres jugadores de la primera plantilla del equipo navarro en 1985. Un extraordinario relevo generaciónal protagonizado por Nacho y Ander Izquierdo, Santos y Aitor García y Chuchi y Martín Ganuza. "De tal palo", gritan Chuchi, Santos y Nacho... "Tal astilla", responden sonrientes Martín, Aitor y Ander. Estos tres jovenes jugadores del Helvetia Anaitasuna son las astillas de Chuchi, Santos y Nacho, los tres palos que jugaron en los ochenta en el primer equipo del Anaita, en segunda división nacional.

La estética ochentera divierte a los hijos

Los hijos no pudieron ver a sus padres en directo. "Nos retirábamos pronto, con 25 o 26 años. Había que buscar trabajo y el balonmano era solo una afición", comenta Santos García. Eso sí, confiesan que les han puesto videos de la época. Videos que a los chavales les hace mucha gracia ver. "Ja, ja, ja.... Se ríe Aitor mientras comenta "era muy difernete. El juego era mucho más pausado, más lento. Se corría menos".  La verdad es que el juego y la estética han cambiado bastante. 

Recuerdo jugar al pilla pilla durante los partidos

Los tres padres dejaron de jugar al balonmano pero no de ir cada fin de semana a "la catedral" (asi se llama en Pamplona a la cancha del Anaitasuna). Iban con los pequeños. "Hacíamos poco caso al partido. Más bien jugábamos al pilla pilla o a lo que fuera por los pasillos y las gradas, pero ya teníamos el gusanillo del balonmano", comenta Ander Izquierdo, el primera linea navarro que incluso ya ha debutado con la selección española absoluta de balonmano, con los hispanos. 

Me apuntó sin preguntar

Aunque el balonmano siempre estuvo en sus vidas, Ander y Martín empezaron jugando al fútbol... "y eran buenos", comentan sus padres. Ganuza nos explica que un día su padre, Pedro, apodado "Chuchi" en el mundillo, le apuntó a unas clases de verano de balonmano. "Me apuntó sin ni siquiera preguntarme. Me dijo: Tú los lunes vas a ir a jugar al balonmano. Y le dijo pero ¿yo? Si yo no te he pedido nada", comenta entre risas Martín mientras su padre se defiende, también sonriente: "Yo le apunté a una escuela para que probara".

Los tres le deben parte del éxito a sus orgullosos padres a los que se les cae la baba. Nacho ha visto a Andar jugar en la selección. "Yo estoy muy muy orgulloso. Increiblemente orgulloso. Ha llegado a unos límites como jugador que yo jamás alcancé" Santos García, el padre de Aitor reconoce que es "aluciante que comparta la misma pasión que tú por el mismo deporte y en el mismo club".

¿Y si un día juegan los nietos?

Alucinante, extraordinario y precioso. Un cruce generacional muy muy especial que ojalá siga. Tendremos que estar atentos dentro de unos 35 años a ver si algún hijo de Ander, Aitor o Martín siguen también los pasos de sus padres y de sus abuelos y siguen haciendo grande la leyenda del Anaitasuna, un ejemplar club de cantera, orgullo de su tierra.

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