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Vivir una infancia trans: "Mamá, ¿de pequeña qué eras tú, chico o chica?"

  • Adultos y menores trans y sus familias cuentan sus experiencias de crecimiento personal
  • El Gobierno prepara una ley para defender sus derechos ante las críticas de una parte del feminismo

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 Una madre y su hija juegan en una tienda de campaña
Una madre y su hija juegan en una tienda de campaña. ISTOCK

“Yo no creo que el ser trans me haya quitado mi infancia; todo lo contrario, gracias a que pude hacer la transición tan pequeña he podido ser muy feliz”. Eli tiene 16 años y cuenta que, desde que tiene “uso de razón”, ha sabido que era una chica. “No me gustaba nada que me hablasen en masculino, siempre me sentía incómoda”, explica a RTVE.es. Por eso recuerda con alegría algo que ocurrió un día, cuando tenía seis años: “Un profesor al que tengo mucho cariño escribió mi nuevo nombre en la pizarra, les dijo a los niños que me tenían que llamar así y mis compañeros lo entendieron enseguida”.

La futura 'ley trans' que prepara el Gobierno hace hincapié en proteger el derecho de los menores de desarrollar su identidad de género y establece mecanismos para garantizarlo. Se trata de una ley que también ‘despatologiza’ a las personas trans, eliminando los requisitos del diagnóstico de trastorno de la identidad de género y de un tratamiento hormonal durante dos años que no todos los trans quieren recibir. Dos claves que, pese a estar avaladas por la OMS, el Consejo de Europa y la Sociedad Española de Psiquiatría, han recibido las críticas por parte de un sector del feminismo.

Las familias estamos bastante solas al principio

Violeta, la madre de Eli, cuenta que la transición de su hija hasta mostrarse públicamente a la sociedad como una chica fue un proceso “duro”: “Cuando empezamos, las familias estamos bastante solas”. Ella trabajaba en un salón de belleza, vivía ajena al colectivo LGTBI y “ni sabía nada del feminismo”. Pero recuerda que, desde que su hija “empezó a hablar”, dejó claro que era una niña.

“Con tres años me preguntaba si estaba guapa y yo la corregía y le decía que estaba muy guapo”. Otras veces, cuando iba a casa de su prima, “se escondía ropa de niña”. “Me montaba unos pollos tremendos por no ponerle una falda”, explica. Cuando dibujaba, Eli pintaba a sus hermanos vestidos como su padre y, a sí misma, vestida como su madre. “Yo pensaba que era muy creativa”, dice Violeta.

Pero un día, Eli le preguntó a su madre: “Mamá, ¿de pequeña qué eras tú, chico o chica?”. “Yo me quedaba loca”, reconoce Violeta. “Un día, le pregunté qué veía cuando se miraba en el espejo, y ella dijo muy claro y con tono de reproche: pues una niña, mamá”.

No recomendado para menores de 12 años Documentos TV - El sexo sentido - Ver ahora
Transcripción completa

Cuando empezó a decirme:

Mamá, yo es que soy una niña.

Y yo decía: ¿Esto como va a ser?

¿Esto como lo dice un niño tan pequeño?

O cuando me decía:

Mamá, me la voy a cortar.

-Decía: Pero si tengo pelo de niña, tengo cara de niña,

tengo... boca de niña, soy una niña.

Y claro, yo la corregía.

La decía que su cuerpo era de un niño.

-Los primeros signos pueden aparecer muy pronto,

porque hay que tener en cuenta que de los 2 a los 3 años

ya el niño es capaz de saber si es niño o niña.

-¿Qué me pasaba?

Me sentía rara..., pero tampoco sabía...

Pensaba que me gustaban los chicos y que era gay,

pero luego con el tiempo, pues no.

La sociedad ha cambiado

y las familias de los menores transexuales escuchan a sus hijos.

La mayoría los apoya e intenta que su vida no sea un infierno.

Nunca te esperas que te pase eso.

Pero una vez que te pasa, lo aceptas o lo aceptas.

No hay que coger y avergonzarse del niño porque sea transexual.

-Lo que tengo muy claro es que Patri va a ser transexual toda su vida.

Entonces, no es una cosa que pueda apartar,

no es una cosa que nosotros vayamos a poder apartar.

Pero el camino no es fácil. Hay muchos obstáculos que salvar,

porque los protocolos existentes van dirigidos

sólo a los transexuales ya adultos.

A día de hoy, no existe una legislación específica

que regule la situación de los menores transexuales.

-Es un sufrimiento

que los sufren ellos,

pero que la enfermedad la tienen los demás,

que se llama intolerancia.

-El índice, por ejemplo, de suicidios en estos pacientes es muy elevado,

mucho más elevado que la población,

20 o 30 veces más elevado que la población.

-Por eso salimos, para decir aquello de:

Oye, si te pasa, no es el fin del mundo.

"El sexo sentido", a continuación en Documentos TV.

Me llamo Gloria,

tengo 32 años,

me dedico a la informática

y soy una mujer transexual.

Me di cuenta de ello a los 3 años y no lo dije hasta los 24.

Ahora están saliendo muchos casos de niños y niñas transexuales

y no es porque ahora haya niños y niñas transexuales y antes no,

sino porque antes no nos atrevíamos a expresar lo que nos pasaba

a unas edades tempranas en general,

y entonces, dábamos el paso, ya a una edad adulta,

o incluso muy adulta, en algunos casos.

Ahora..., los niños y las niñas mas jovencitos

sí que se están atreviendo a contar a sus familias lo que les ocurre.

Pienso que porque la sociedad ha cambiado.

Está más abierta a entender a estos menores,

lo que les ocurre, a ayudarles y a acompañarles en el proceso.

Creo que los niños, de alguna manera, perciben el entorno que les rodea

y saben si es seguro hablar de ciertas cosas o no lo es.

Yo tengo el recuerdo de cuando tenía 3 ó 4 años,

que era algo que no podía contar porque tenía la vaga sensación

de que iba a ser algo muy malo si se hablaba de ello.

Creo que esto a los niños de hoy en día no les ocurre.

-José y yo tenemos 3 niños.

El mayor tiene 8 años, se llama Ángel.

El segundo se llama Aarón, tiene 7,

y Ariel que tiene 5.

Ariel, antes Uriel,

siempre estaba llorando,

era muy tímido,

siempre estaba callado, no se relacionaba con nadie

y siempre estaba con nosotros, no quería salir a la calle,

empezó a vestirse...

con las ropas que, a lo mejor, las primas le dejaban,

en mi casa.

Y de ahí fue ya a más.

Empezaba a decirme que qué guapa era yo,

que quería ser igual que yo.

Quería pintarse.

A veces me decía que por qué ella tenía una pilila

porque ella era una niña,

y todo eso fue a más, a más,

hasta que ya me dijo que por qué no la llevaba al médico

para que le cortara la pilila y le pusieran un "toto".

Yo las primeras reacciones,

yo me quedaba como un poco "anda ya, esto será gay",

pero cuando ya empezó a decirme:

"mamá, es que yo soy una niña".

Y yo decía: "¿Esto como va a ser?,

¿esto como lo dice un niño tan pequeño?".

O cuando me decía: "Mamá, me la voy a cortar".

Y ya te asustabas.

Cuando la psicóloga nos dio el diagnóstico

nos dijo que eso puede ser algo pasajero,

que por ahora no se puede hacer nada

y que en mi casa podía hacer todo lo que ella quisiera,

pero fuera de casa tenía que ser un niño y se tenía que llamar Uriel.

-La disforia de género o transexualidad se define

como un malestar extremo y persistente,

con el sexo con el que se ha asignado al nacer.

Se caracteriza porque la persona tiene una incongruencia

entre lo que siente, de sentirse hombre o mujer,

y lo que corporalmente ve que es.

Los primeros signos pueden aparecer muy pronto,

porque hay que tener en cuenta que de los 2 a los 3 años

ya el niño es capaz de saber si es niño o niña.

-Yo conocía algo,

pero nunca te esperas que te pase eso.

Pero una vez que te pase, lo aceptas y lo aceptas,

no hay que coger y avergonzarse del niño porque sea transexual.

Me pintaba la uñas,

me pintaba los labios,

me echaba colorete,

yo iba con ella a la calle así,

para demostrarle a ella que no era malo

que un hombre fuera pintado a la calle,

que no le tiene que importar todo lo que le dijeran los demás,

que si su padre que era yo, lo aceptaba,

todo lo demás le tenía que dar sin cuidado.

Yo le dije a ella:

"¿Tú estás segura de lo que tú quieres?

¿Tú quieres ser una niña y tú quieres salir de niña a la calle?".

Y ella me dijo: "Sí, mama".

Y le digo: "Pues bueno, aquí están tu padre y tu madre,

que te van a apoyar para siempre,

y siempre van a estar contigo

y no van a permitir que nadie se burle de ti

y siempre vamos a estar contigo.

Entonces ella dijo: "Pues bueno mamá, vamos a ir al chino

y me vas a comprar las cosas que me hacen falta".

Entonces, fuimos al chino, que fue el primer día de feria,

se compró un conjunto, se cogió unos zapatos,

se cogió unas pinzas,

todo esto para preparase por la noche para ir a la feria vestida de niña.

Y fue el día más feliz de su vida.

-Hoy la neurociencia nos está enseñando

que ya nacemos con un cerebro masculino o femenino

y que, por mucha cultura, por mucha cirugía

o por mucha presión que sometas, jamás cambiarás esa orientación.

-Lo mismo que el organismo y todo nuestro cuerpo se desarrolla

en una dirección hacia hombre o hacia mujer,

también sucede con nuestro cerebro,

y eso es lo que nosotros estamos estudiando

en las personas transexuales.

-Nosotros fuimos al colegio el día 1 de septiembre

que venían los maestros y estaba el director,

y le planteamos el tema.

Pues mira, yo te traigo una carta de la asociación nuestra

para que sepas que Uriel ya no existe,

que existe Ariel y que yo quiero que venga vestida de niña

y que utilice los baños de niña.

Cuando yo le llevé la carta

y me dijo que ningún tipo de problema,

que no nos preocupáramos y que se alegra muchísimo

porque muchos padres no afrontarían este tema así.

-Desde que ya es oficialmente, digamos o exteriormente Ariel,

está muy feliz,

ha cambiado su actitud en la clase, está mucho más contenta,

mucho más extrovertida, se muestra tal y como es,

que incluso, el año pasado le costaba.

-No creo que exista ningún criterio pedagógico, ni religioso,

ni cultural ni artístico, que prohíba

permitir que cada uno se sienta con el género que desea identificarse

-Cualquier padre, supongo yo, que ya sea gitano o judío,

supongo que da la vida por sus hijos, ¿no?

Que es lo que tú más quieres en esta vida, por lo menos yo.

Yo lo haría y mi familia lo hacen igual.

Lo que a mí no me entra en la cabeza es porque tú seas gitano

y tengas tu niño transexual o gay lo tengas que despreciar

porque te lo digan las ordenanzas gitanas, eso no.

Soy Natalia, vivo en Benasque con mi pareja Martin, irlandés.

Nos conocimos hace 16 años aquí en Benasque,

nos juntamos y ahora tenemos una familia

formada por nosotros dos y dos hijos:

Martina que tiene 14 años

y Patri que tiene 11, va a cumplir 12.

Cuando era pequeño, pero muy pequeñito, en infantil,

les decía a los otros chavales que él era un chico de cabeza

cuando le preguntaban.

Entonces, pues a lo mejor,

los compañeros les decían a las mamás:

"Es que vosotros no lo entendéis, porque Patri en realidad es un chico,

en su cabeza es un chico".

Lo explicaban los compañeros porque él se lo había explicado muy bien.

Entonces, los compañeros eran los que lo trasmitían en casa.

-Ahora os voy a enseñar al que está cuidando mis cosas,

mis pistas y mis cosas.

Mi Scalextric y mis cosas.

Pero, ¿sabes qué?.

-Díselo a la televisión, venga.

-Chicos, ¿sabéis qué?

Hoy se los estoy cuidando

porque ella...

-Tiene que grabarle en la tele.

-Me tiene que grabar en la tele.

Bueno, hasta luego, habla ella.

-Y ahora... que yo no soy ella, soy él.

-No, yo soy chico, yo soy chico.

-Y yo también.

-Pues eso.

-Un poco lo que te dicen es casi que los escondas,

un poco lo que te están fomentando es que si no se entera nadie,

pues mejor, así pasan desapercibidos,

pero yo lo que tengo muy claro

es que Patri va a ser transexual toda su vida,

entonces, no es una cosa que pueda apartar,

no es una cosa que nosotros vayamos a poder apartar,

va a ser algo que tengamos que enfrentar.

Cuanto antes se visualice

y cuanto antes la sociedad entienda que existe,

porque además yo creo que no son pocos los casos que hay,

cuanto antes se entienda eso,

mejor calidad de vida pueden tener todos ellos y las familias.

-A día de hoy, no existe una legislación específica

que regule la situación de los menores transexuales.

Pero, no obstante, se está trabajando, es un tema reciente,

es un tema novedoso y se está trabajando

para desarrollar iniciativas que consigan este objetivo.

-Según los datos más recientes

que se han hecho en población holandesa

calculan que 1 de cada 10.000 hombres y 1 de cada 40.000 mujeres

se sienten del otro sexo.

La prevalencia en la infancia es desconocida.

Solamente hay estudios holandeses y canadienses

que están aportando datos

de atención a niños en estos países.

-Mi relación con Patri, al principio,

supongo que era como de padre e hija.

Después de 1 ó 2 años,

notamos que se tiraba mucho a lo masculino.

Entonces éramos como dos chicos,

un niño grande y un niño pequeño.

Tuvimos una conversación con Patri hace cosa de 1 mes o 2, dos meses ya,

que estaba ya el tema muy claro,

que Patri quería ser hombre.

Entonces le sentamos aquí y le preguntamos directos a la cara:

"Patri, ¿qué te sientes, hombre o chica?"

Y la respuesta rápidamente era: "Chico".

Y entonces, para nosotros es una cosa nueva,

debe ser el primer transexual que conozco.

Para ser honesto, no conozco otro.

Patri ha dejado claro que quiere ser hombre,

pues oye, tendremos que apoyarle en lo que podamos

y esperemos que lo hagamos bien,

porque nunca se sabe.

-Yo creo que ha empezado a ser consciente

a partir de la pubertad o de que ha iniciado la pubertad.

Yo creo que hasta ahora era un niño que era él y ya está.

Yo creo que Patri, en su fuero interno,

nunca ha pensado que su cuerpo se fuera a desarrollar

como el de una chica.

Entonces, el que ahora está viendo esos cambios,

le está produciendo unas tensiones y unos miedos

que incluso ha tenido algún día de ansiedad,

de no querer ir al cole,

porque le dolía el estomago.

Entonces, intentamos gestionarlo,

tampoco presionándole mucho,

intentando apoyarle, intentando hablar.

Es difícil.

Sabiendo que hay una solución,

me parece absurdo que acabemos dándole ansiolíticos.

Sí es verdad que, en algún momento,

en esas conversaciones que hay cruzadas con profesionales,

alguien dijo: "Bueno, y si no cuando sea mayor,

se hace una mastectomía y ya está".

Y claro, dices: "Ahora le doy ansiolíticos

y luego le hago la mastectomía".

Eso me parece absurdo.

-Hoy en día tenemos elementos muy potentes, sustancias,

fármacos muy potentes,

que nos permiten bloquear la pubertad;

porque al final, la pubertad no es más que el cerebro se activa

y una hormona en el cerebro empieza a fluir por la sangre

y va a ir dando las órdenes

de que se empiecen a generar

nuestras hormonas masculinas y femeninas.

Y a partir de ahí, empieza el desarrollo.

Bien, los inhibidores básicamente lo que hacen

es evitar que esa hormona cerebral pueda hacer su función,

es eso simplemente,

y retrasar hasta que lo tengamos claro

que esa hormona haga su función.

-No hay un criterio unificado en este sentido,

no todos los especialistas están de acuerdo

y los protocolos que hay establecidos

no permiten que estos inhibidores se apliquen a los menores de edad.

-En el tratamiento de los adolescentes,

quizá el punto clave

para entender por qué hay controversia

y por qué no hay una postura única sobre lo que hay que hacer,

es que hay poca experiencia.

En este momento, en el centro,

tenemos en tratamiento de inhibición de la pubertad,

si no me equivoco, a tres personas.

Yo pienso que la interrupción de la pubertad

es una herramienta muy positiva

en el tratamiento de la transexualidad en adolescentes.

-Están dudando,

porque no saben muy bien, a nivel legal, cómo se hace.

En realidad,

lo que está legislado en Aragón

son unas instrucciones para los adultos,

no hay nada para los niños,

entonces es un poco discrecional.

Lo único que falta es la decisión de los especialistas en ponérselo.

-Los bloqueadores no es una cosa final,

es reversible,

entonces si nos equivocamos,

se puede rectificar.

Hay otros tratamientos que son finales, bloqueadores no.

Si toma bloqueadores, si nos hemos equivocado,

si nos ha engañado, si le ha pasado algo extraño,

es reversible.

Entonces...,

yo veo que es un tratamiento

que antes de tomar una decisión final es muy bueno.

-Hola.

-¿Te vienes conmigo aquí a mi cuarto?

-Sí, a hablar un ratito.

Quítate la máscara que no te entiendo bien.

¿Tienes ganas de que sea el verano ya?

-Sí.

¿Para ir a la piscina y eso? -Bueno...,

Me gustaría que ya no me pusieran los bloqueadores,

para ir a la piscina. -¿Y eso?

-Que te crecen las tetas...

-Y la regla también, ¿no?

¿Cómo te sentirías si te bajara la regla?

-Pues mal.

-¿Mal, por qué?

-Porque a los chicos no les sale la regla.

-¿Quieres que te pongan los bloqueadores?

-Sí.

Creo que me los pondrán a principios de marzo.

Bueno, me dirán si me los ponen.

-¿Y si no te los ponen?

-Pues..., no sé.

Estaré triste.

-A estos niños, por lo menos, hay que darles una esperanza.

Si no se les sigue,

el índice, por ejemplo, de suicidios

en estos pacientes es muy elevado,

mucho más elevado que la población,

20 o 30 veces más elevado que la población,

en estos niños y adolescentes.

-Yo creo que como familia nos ha unido el tema de...

¡ostras!, tienes un objetivo de todos y para todos, es un equipo,

hay que ayudar y hay que apoyar a Patri,

que es el que lo está pasando mal ahora.

Entonces, yo creo que eso te ayuda también a estrechar lazos,

es un tema muy íntimo que normalmente a esas edades no tratas con los hijos

Es una edad que, al revés, se distancian.

Al tener esto, este tema muy presente,

yo creo que hemos hecho más piña.

-Yo trabajo en el Museo del Prado, en seguridad en salas,

y lógicamente, al trabajar allí,

he recibido la visita de mis 3 hijos y de mi mujer varias veces.

Eli, aparte de que le llama la atención en general todo

y pregunta mucho,

hay ciertas cosas, como por ejemplo,

"El jardín de las delicias", de El Bosco,

que lo que le llama la atención de ese cuadro

es la diversidad que representa,

como que no hay un estereotipo de hombre, de mujer,

sino que hay hombres con cuerpo de pez,

cabeza de hombre con pies de caballo;

como que no hay una cosa fijada

y en lo que a lo mejor ella se puede encasillar,

como algo que se sale de la normalidad entre comillas, ¿no?

Luego aparecen mucho tipo sirenas,

que de siempre le han llamado mucho la atención,

yo pienso que por la falta de genitales,

que sean sirenos o sean sirenas, ninguno tiene genitales,

entonces los dos pueden serlo,

y ella se siente como un poco parte de eso.

Decía: "Pues si tengo pelo de niña, tengo cara de niña,

tengo... boca de niña,

soy una niña".

Y claro, yo la corregía, le decía que su cuerpo era de un niño,

que se tenía que dar cuenta.

-Cómo disfrutaba cuando la confundían,

entre comillas, con una niña.

Gente que nos encontrábamos por la calle:

"Ah, la niña, que guapa...", o esto o lo otro.

Como se callaba,

nunca rectificaba a nadie y decía: "es que no soy una niña",

nunca, al revés.

Sonreía cuando la confundían con una niña.

Pero todo eso desde los dos años.

-Y a los cuatro años, aproximadamente,

pues ya hablamos con médicos,

y entonces ya nos dijeron, nos mandaron a salud mental.

Empezamos a ir allí y ahí nos dijeron claramente que era una niña.

-La detección de la transexualidad puede ser variable,

sobre todo porque la intensidad de la disforia o malestar

también es variable entre los sujetos.

Hay niños que ya lo expresan a muy temprana edad

y con una intensidad muy marcada

y son los típicos casos que ya los padres lo ven clarísimo

y ven que no pueden hacer nada por evitarlo

y lo traen a la consulta.

Hay otros casos que,

bien porque el niño sea más normativo,

o sea más tímido, intenta ocultarlo

y entonces lo expresa en la adolescencia,

y hay incluso casos

que lo han expresado en la edad adulta

porque han presentado mucho temor a hacer daño a su familia

o al qué dirán, mucha vergüenza social

y han intentado aguantar

hasta que ya no han podido y han tenido que buscar una solución.

-Ya te vas informando, vas yendo a los sitios

y ves a transexuales adultos o adolescentes o jóvenes,

y ves la cantidad de problemas que tienen

por no haber sido aceptados de niños.

Y entonces claro, ya es la primera alarma que te salta,

tú no quieres que tu hija llegue a eso.

-Aparte de que sabemos de varios casos de suicidios,

que eso ya es lo que te hace darte mucha cuenta.

Sobre todo, ahí es donde reaccionas y dices:

"Madre mía, que es que se puede morir".

-Es un sufrimiento gratuito totalmente,

que es lo que más te da qué pensar.

Pensar que es un sufrimiento,

que lo sufren ellos,

pero que la enfermedad la tienen los demás,

que se llama intolerancia.

-¿Dónde está la solución?

En la información,

en la información de la gente

y eso va a hacer, no que salgan más, que salgan todos,

y eso va a ser lo mejor para ellos

y lo mejor para una sociedad más moderna y más libre.

-Eli empezó el cambio,

lo que llamamos el tránsito, sobre los 6 años,

aunque en casa ya llevaba tiempo

porque ella siempre vestía como quería y todo,

pero con 6 años ya fue oficial, de cara a la sociedad.

De cara al colegio y a todo el mundo.

Y ahora mismo tiene 9 años para hacer 10.

Su hermano mayor con 11 años ya está en la pubertad.

Todos los adolescentes tienen que pasar una etapa mala,

de unos cambios hormonales en su cuerpo,

pero los de mi hija van a ser brutales para ella

porque va a ser convertirse en algo que no es, ni se siente.

Más o menos, desde los 5 ó 6 años,

siempre ha estado preguntando que cuándo le va a salir la barba,

qué a que edad,

que si me sale con 12 o 13 años ya estoy en el instituto

y si estoy en el instituto, van a saber que soy un chico.

-Yo daba por hecho que iba a ser gay,

eso lo tuve claro...

desde que era bastante pequeñita.

Lo que pasa que a medida que fue pasando un poquito el tiempo,

sí que fue haciéndome preguntas un poquito extrañas,

pero yo no pensé nunca que era transexual, nunca.

Yo para nada, ¿no ves que grupo tan abierto tengo?

Mira, una lesbiana, un gay, otra lesbiana...

Y eteros por esta parte y aquí una transexual.

¿Quién me iba a decir.

¿Qué me pasaba?

Me sentía rara, pero tampoco sabía,

pensaba que me gustaban los chicos y que era gay,

pero luego con el tiempo, pues no.

-No se sabía explicar bien y me decía:

"A ver mama, un chico que quiere a un chico es gay, ¿no?

Y yo: "Sí, cariño".

Claro, ella me pedía muchas explicaciones

y yo no sabía si era correcto

darle tanta información con lo pequeña que era.

Entonces, "una chica que le gustan las chicas, es lesbiana, ¿no?".

Y yo: "Sí, cariño". "Entonces, mamá, yo soy un chico,

y yo no quiero ser un chico, ¿eso existe?

Claro, yo me quedé...

Entonces, ahí le dije: "Sí, cariño, transexual".

Y recuerdo que me dijo:

"Pues yo, mamá, de mayor quiero ser transexual".

-Yo fui la primera en tomarme inhibidores.

Estuve desde los 12 a los 16 pinchándome en el culo cada 3 meses.

Y, los cambios, pues no me salía barba,

no me salía bello...;

me salía menos bello, me pararon la pubertad,

los genitales me disminuyeron.

No sé qué más.

-El tratamiento consiste en una inyección cada 3 meses

que lo costeaba la Seguridad Social.

Me parece que pagábamos 50 céntimos por la inyección,

pero el coste de la inyección son 400 y pico euros.

En el caso de Edurne, han sido 4 años,

pero igual en otro caso, tiene que ser antes,

porque esta medicación empiezas a tomarla

cuando empiezas a...

-A desarrollar la pubertad. -Claro.

...cuando empiezas a desarrollarte es cuando tienes que empezar

para cortarlo todo.

-Yo no estaba asustada

porque como ya estaba en el Clínico, me calmaban,

me decían que pronto pasaría de los inhibidores...

Entonces me lo dijeron y al poco tiempo lo empecé.

Sí, al mes o dos meses.

-Es que no tuvo tiempo tampoco de... -De preocuparme.

-Porque no hizo ningún cambio.

Su cuerpo no llegó a hacer ningún cambio a chico.

-Empecé a hormonarme para femenino con 16, porque antes no puedes.

Me operé el pecho hace 4 meses,

porque con las hormonas no me creció nada

y la endocrina me dijo que no creía que me creciera más.

Si yo estudio y luego me tengo que operar,

son meses de recuperación, entonces esos meses los pierdo.

En lo laboral, también me condiciona porque...

-Porque tienes el DNI de chico, tienes la tarjeta sanitaria de chico.

Lo tiene todo de chico.

El currículum lo tiene de chica,

o sea que no nos queda más remedio que esperarnos y este año solicitarlo

porque si no ella como persona es imposible que avance.

Va a un trabajo, no la pueden coger,

va a un curso para hacer unas prácticas,

tiene que estar dando explicaciones de la condición de mi hija,

¿por qué se tiene que enterar todo el mundo

que mi hija en el DNI es un chico y es una chica?

-Para poder acceder al cambio de nombre y sexo

se requieren dos documentos principales,

uno es un diagnostico de disforia de género o transexualidad,

que debe estar firmado por un psicólogo o un psiquiatra,

y otro es un documento, un certificado médico

que acredite que la persona lleva en tratamiento un mínimo de 2 años.

-Cuando Edurne tenía unos 6 años,

que fue cuando empezó a no querer ir con calzoncillos,

solamente con braguitas, pedirme ropa de niña

y a tener una actitud un poco desafiante conmigo

con la ropa y demás,

me puse en contacto con una psicóloga

para saber si lo que estaba haciendo con ella era correcto o no.

Ha sido la mejor persona que yo he conocido

cuando mi niña era pequeña,

porque fue la única persona con la que tuve apoyo,

es que me da por llorar. -¡Ay, mamá, hija!

¿Pero por qué lloras?

-Porque me acuerdo de cosas.

-Hola. -Hola, guapa.

-Hola, ¿qué tal, amor? -Muy bien.

Me falta la operación de cambio de sexo,

para mí que es lo más importante.

Estoy esperando a hacer 18 años para poderme operar,

porque no puedo operarme antes de los 18,

y nada, ya me quedan 10 meses, me queda menos.

-¿Y sabes fecha de operación? -Pues aún no.

Cuando haga los 18,

se supone que tengo que pasar a lista de espera y operarme.

-¿Estás nerviosa?

-Sí, un poco, pero tengo más ganas que nervios, ¿sabes?

-Claro, eso es normal. -Y eso, tía.

-Ya te va quedando menos. -Pues sí, a ver si ya viene.

La última recta ya.

-Y se acabó ya, ¿no? -Pues sí.

-En mi trabajo, con mis alumnos, yo me presente como Justin

y básicamente decidí

que cada uno entendiese lo que quisiera.

Si tengo que definirme,

yo me defino...

no sé, como una persona muy alegre.

La verdad es que he estado muchos años evitando definirme

en el termino binario de hombre mujer,

sabiendo que yo no era una mujer

y que no se me iba a aceptar, tal cual,

llamándome hombre,

con lo cual he empezado a definirme como una persona

y definiéndome de esa manera,

la verdad, creo que me he desarrollado bastante bien.

Durante toda mi vida,

he vivido sin expresar el hecho de que soy transexual, para empezar,

porque yo tampoco lo sabía.

La realidad de los chicos transexuales

en lo que es la infancia a la adolescencia

no está tan a la vista

porque pueden pasar o por chicas lesbianas

o por chicas masculinas, lo que dicen marimacho.

Bueno, está como más aceptado.

A la hora de hablar de mí,

yo no hablo en femenino, nunca,

y a lo mejor, en mi infancia,

utilizaba el femenino porque no tenía otros recursos,

pero desde hace mucho tiempo,

creé un discurso

en el que no tenía que utilizar adjetivos.

Utilizaba otro tipo de expresiones para no caer en eso,

porque yo no me sentía así.

Y yo, en realidad, nunca lo explicaba,

pero lo que me pasaba,

era que yo de mayor no quería ser profesor,

no quería ser bombero, no quería ser conductor de autobús,

de mayor yo quería ser un hombre,

entonces, mientras no tuviera eso, todo lo demás me daba igual.

Es cierto, que a partir de mi adolescencia,

empecé a salir con chicas, porque a mí me atraen las chicas,

y entonces, se creó una especie de identidad de mujer homosexual.

Pero, no era suficiente,

yo sabía que yo no era una mujer homosexual,

yo sabía que no era igual que otras chicas lesbianas que yo conocía,

yo sabía que no podía identificarme, eso no era lo que yo era.

-Para nosotros, era la bollera de clase en el máster,

porque iba como la típica moderna guay

y entonces es lo que más conocíamos y con lo que lo asociamos.

Ya, más tarde, cuando empezamos a salir,

me lo contó muy al principio.

Entonces todos los conceptos cambiaron

y, poco a poco, a todas las personas que sabían lo que le pasaba,

a todo el mundo dijo, inmediatamente, que todo encajaba,

que lo entendían todo.

Una de las cosas que más llama la atención

es lo entrenado que estaba para ocultarlo.

En el gimnasio, lo que suelo hacer es:

Al principio, hago media hora de "cardio",

que es para quemar calorías y no ganar peso,

y luego hago una segunda media hora de pesas y de máquinas.

Eso yo lo empecé a hacer, básicamente para desarrollar músculo,

para intentar, naturalmente,

que mi cuerpo fuese lo más parecido a un cuerpo masculino.

Lo que pasa que cuando llevas dos, tres años de entrenamiento,

y ves que lo que has conseguido, no va a avanzar de allí,

pues ya dices:

"Yo creo que por estos medios, he llegado a donde podía".

Yo estoy en la primera, primera fase de todo el proceso,

que es la fase del psicólogo y psiquiatra

que tienen que evaluar

que no tienes ningún trastorno mental.

Una vez tenga esos documentos,

el siguiente paso sería ir a un endocrino,

que el endocrino me estudie,

estudie qué cantidad de testosterona necesito

y, a partir de ahí, uno empieza a hormonarse

y luego ya vendría el momento de la cirugía

que, en mi caso, yo si querría operarme el pecho, quitarme el pecho,

y con eso yo ya sería feliz.

Con eso y la hormonación.

No sé qué voy a hacer en el futuro con el vestuario del gimnasio.

No sé hasta qué punto de la hormonación

yo puedo seguir yendo a un vestuario femenino.

Yo no sé en qué punto debería ir a un vestuario masculino.

Creo que no hay ninguna norma para eso.

Entonces, tengo la fortuna de vivir muy cerca del gimnasio.

Probablemente, acabe yendo a casa a ducharme.

Nos conocimos una noche

en la barra de algún bar.

Le pregunté: ¿De dónde vienes?

Vas muy rápido, chaval.

Yo empecé a salir con un grupo de gente

en el que luego conocí a Alexandra, mi novia.

Cuando empecé el proceso,

yo lo empecé también gracias a ella,

gracias a que ella me animó muchísimo,

me empujó muchísimo.

Entonces, cuando yo ya estaba en mitad de todo, de decir:

¡Guau, voy a cambiar mi vida!

Creo que me planté a reflexionar y dije:

"Ella ha empezado una relación conmigo,

con la persona que yo soy ahora, y ahora mismo estoy forzándola,

por así decir, a que le guste una persona

que, yo sé que yo voy a ser yo, pero mi físico va a cambiar,

entonces me empecé a preocupar muchísimo de pensar

que, claro, estoy poniendo en riesgo algo muy bueno que tengo ahora.

Por así decir,

estoy arrastrando a alguien a algo que es propiamente mío

y me parecía muy injusto y muy egoísta.

-La cuestión es que no estás arrastrando a nadie.

Si no lo hicieras, sería como mentirme...,

en cierto modo.

Tampoco me estás poniendo una pistola en la cabeza.

Sabemos que si cuando pase, la cosa no sigue igual,

pues lo hablaremos en su momento.

Es inevitable pensarlo, pero pararte por el que pasará o el "y si...",

es un poco pérdida de tiempo.

-Claro, eso se puede aplicar a todas las relaciones.

Entonces, en la nuestra, tenemos esta circunstancia,

en otra relación, tendrán otra,

a lo mejor, ella tiene cosas con las que yo vivo

y me gustan más o menos.

O sea, yo creo que mucho, me gusta mucho.

-Yo soy un chico transexual de 21 años.

Me llamo Leo.

Todo el mundo me conoce ya como Leo, en la vida diaria vivo como Leo,

todo el mundo me trata en masculino y he empezado mi proceso hormonal,

para el comienzo de este proceso.

La parte médica digamos,

aunque el proceso personal empezó mucho antes.

En muchos casos de cuando se sabe, a cuando se cuenta, pasa mucho tiempo

y mi caso es uno de ellos.

Yo saberlo lo he sabido de siempre, es algo que siempre tienes ahí,

que siempre llevas dentro,

que todos los día sucede alguna situación que dices:

"Esto no encaja conmigo,

la gente no me está percibiendo como yo me siento,

no me está tratando como yo creo que debería tratarme".

Hay muchas situaciones en la vida cotidiana

en la que sientes que eso no va contigo,

que tú, en mi caso no eres mujer, y tal.

Pero yo creo que mi estrategia después de analizarlo mucho,

creo que ha sido de evitación total de estos pensamientos.

Yo recuerdo rezar por la noche

porque al día siguiente apareciera con otro cuerpo

y me cambiara el cuerpo mágicamente de Jesús.

No rezaba nunca, rezaba solo para esto.

O en la ducha pensando no quiero esto, que mal,...

Mi madre, mi pareja y mi hermana,

que eran las personas más importantes en mi vida en ese momento,

quise hacerles partícipes de mi descubrimiento, de quien era.

No de llegar un día y decirles:

"Sabéis que me llamo tal

y pensáis que soy una mujer, pero no, en realidad no".

No quería eso,

también porque yo no lo tenía así de claro.

Yo no hice todo el proceso solo y luego dije "voy a hablarlo",

sino que dije que empecé a comentar

que estaba planteándome muchas cosas sobre mi género,

que había muchas cosas que nunca había tenido claras

y que había estado evitando,

pero que estaba afrontando aspectos de mi vida que necesitaba aceptar,

sobre los que necesitaba pensar

y entonces, ellas fueron ayudándome, ¿no?

-Como madre, el afrontar la transexualidad de un hijo

a mí personalmente me...

es algo muy complejo

que una persona que no es transexual no podemos llegar a entender,

sentirse algo cuando te miras al espejo

ver que no corresponde con lo que tú te sientes,

¿cómo te puedes imaginar eso?

Es una pesadilla, me parece de una crueldad brutal.

-Una vez lo tuve más aceptado y elegí el nombre,

ya se lo fui comentando a familiares más lejanos,

a amigos también, y me fue muy bien.

Con todo el mundo, excepto con parte de la familia,

que es mi padre en concreto,

que, como este tema ya imaginábamos que iba a ser delicado,

porque antes de este tema, vino el tema de "me gustan las mujeres",

que ya había sido complicado en su momento,

pues ya sabíamos que cualquier cosa de este tipo iba a ser complicada.

Y dijo que se iba de casa, que no quería ver estos cambios,...

Bueno, ni siquiera había empezado la hormonación,

pero que él no me iba a llamar Leo

porque no apoyaba lo que estaba haciendo.

Como él creía que esto no me iba a traer nada bueno,

pues que no quería participar de algo que no creía positivo.

-Es verdad que para mi marido ha sido más difícil.

Ellos tienen una relación y una forma de ser bastante parecida

y ha sido complicado.

-Mi madre sufre mucho y yo sufro por ella también,

de ver que está en la tesitura de ¿qué hago?

Le insiste "para Luis, por favor, cambia, Luis cambia, acéptale,

Leo, es tu hijo o quiérele, ¿qué más da? no sé qué",

que la veo que sufre muchísimo,

porque es ver al hombre que quiere que está rechazando a su hijo.

lo veo como algo también muy doloroso.

-En las condiciones más ideales

de comprensión en el entorno familiar,

de buena disposición por parte de las instituciones escolares

y de todas las instituciones, de buen acceso a la sanidad,

de tratamientos bien llevados,

aun así, tenemos que tener muy claro

que es un proceso de una enorme dureza

y que representa para la persona que lo hace

una exigencia personal muy grande.

Por eso, siempre insistimos que es un proceso

que necesita mucho acompañamiento y mucho apoyo.

-Y estoy a punto de pincharme por primera vez testosterona.

¿Ya está? -Ya está.

-Luego, de sensaciones y tal, pues no noto absolutamente nada.

Obviamente, cambios no noto,

pero tampoco he tenido ningún efecto secundario,

ni ningún mareo,

como me habían dicho, que a lo mejor tendría,

ni insomnio, ni nada.

Hoy es un día importante, porque cumplo dos meses con testosterona

y porque hoy me siento muy bien, la verdad.

Estoy especialmente contento con todo esto,

sobre todo al venir del gimnasio.

Sigo yendo al gimnasio y ya empiezo a ir cogiendo un poco de músculo.

Con el tema de la voz,

no se si se habrá cambiado, la verdad,

ahora lo compararé.

Gente con la que hablo, me dice que sí,

que me la nota más cambiada,

pero yo ya no me noto nada,

así que tendré que ir comparando y tal.

Lo que más me importa ahora mismo es el pecho

para tenerlo lo mejor posible para la operación

y que a la hora de las cicatrices

dicen que te quedan mejor si tienes el pectoral más definido.

Te pueden hacer la cicatriz más precisa,

justo alrededor del pectoral

para que luego se pueda esconder mejor y se vea menos.

Para mí youtube fue una gran ayuda

y por eso veo tan importante colaborar yo haciendo vídeos.

Por eso, empecé a hacer vídeos antes,

desde que empecé a plantearme este tema de mis dudas.

Toda mi adolescencia

y la parte de mi infancia que recuerdo

es en Altea.

Tengo muy buenos recuerdos del pueblo cada vez que voy,

es un sitio súper familiar para mi, estoy súper a gusto,

mantengo mis amistades de siempre.

-Leo, estamos a tres semanas de irnos para la operación.

-Ya. -¿Qué tal? ¿Te entra canguis o no?

No, le he dado vueltas, lo tengo tan mirado que no se...

-Yo sí que estoy preocupada, ¿eh?

A mí estar tan lejos, a tantos km de casa,...

Pasa cualquier cosa...

Menos mal que vamos con otra persona también,

pero me impone bastante.

Bueno, ya hemos pagado muchas cosas,

¿pero no te echas atrás de ninguna manera?

-Que no mami, madre mía, si es que no pienso en otra cosa.

El pecho me hace sentirme súper incomodo,

hay muchas situaciones en las que no puedo estar a gusto,

no me siento identificado, aunque esté solo, no ya por la gente,

de poder ir a la playa y quitarme la camiseta,

sino estando solo es como "no me pertenece igualmente esa apariencia".

La decisión la tomé y estaba pendiente de buscar un cirujano

y va a ser un cambio increíble.

Llevo una camiseta compresora,

es como una camiseta interior,

que me aprieta sobre todo la zona del pecho.

Es de tirantes y me disimula más el pecho.

Pero yo en cuanto hay viento, soy consciente de que hay viento

y se me está marcando el pecho.

Haciendo deporte o andando por la calle, cuando hay viento.

El concepto de invierno es como ¡uf!

Llevo más ropa, me despreocupo un poco del tema

porque no se va a ver.

Y verano es como "me gusta el calor, me gusta la playa, pero ¡pun!

Bajón de incomodidad".

-Ya te ha salido barbita y todo, ¿eh? -¿A ver esa patilla?

-Pues fuera de coña, probé lo que me dijisteis de la maquinilla esta

del pelo al mínimo y viene bien, ¿eh?, y tira.

Al final, ¿te vas a Florida a operarte?

Ya ves, estoy ya con el gym poniéndome a tono.

El gimnasio. A ver.

Voy a quitarme la chaqueta para enseñaros.

-¿Estás yendo todas las semanas o qué?

-Estoy yendo, sobre todo para la operación,

quiero mantenerlo y hacer sobre todo pectoral

para que me quede lo mejor posible la operación, los resultados.

-¿Cuánto tiempo tendrás que estar parado luego?

-Pues no lo sé, la verdad.

Supongo que un mes seguro,

y luego ya no sé cuanto tiempo más, si otro mes,...

-Brindis por la operación, que todo salga bien.

Y que se cumplan... -Pectorales tonificados.

-Muy bien.

La sociedad tiene que ver que esto es normal, que los hay,

que no pasa nada, que esto hay que normalizarlo,

que no tiene por qué...

"son transexuales: un bicho raro",

no es un bicho raro, es un niño.

Son niños muy pequeños y que sufren muchísimo.

Que no siempre son problemas, lo aceptas y punto, como familia,

como tu hijo que es o tu hija...

y se acabó.

-Ahora la veo y pienso:

"Todo lo que he hecho, madre mía, me ha merecido la pena".

Eso y más, que estoy orgullosísima de la hija que tengo,

pero me ha costado muchísimo.

-Claro que me hubiera gustado nacer ya chica,

sin tener ningún problema,

ni que mi madre lo pasara mal, ni se hubiera tenido que mover tanto,

ir a tantos médicos, psicólogos y todo.

Tampoco es malo ser transexual,

pero es mejor ser una persona normal.

Ser lo que tú quieras ser.

-La imagen que tienen que dar es que son personas normales,

que viven en familias normales y que no todas son prostitutas,

ni todas vienen de una familia desestructurada,

ni de que tienen problemas, ni de que no pueden,

porque no es así.

-Patri, ahora,

yo tengo bastante preocupación,

porque el camino que ha elegido supongo que no va a ser fácil.

Aquí está muy protegido

porque es un pueblo pequeño

y todo el mundo le conoce,

pero el mundo es muy grande fuera de aquí

y no sé qué pasará.

Me da algo de miedo, no por mí, porque no me pasa nada a mí,

por él.

-También creo que es un crío muy constante, muy valiente,

es una persona muy inteligente.

Entonces, yo espero, aparte de que tenga miedo

y creo que no me lo podré quitar,

el no trasmitirle ese miedo para no coartarle en que haga cosas,

porque yo creo

que tiene el mismo derecho que cualquier otro crío

en hacer cualquier cosa.

-Yo, si hubieran preguntado hace 15 años,

yo estaba lleno de prejuicios.

Si hubieran dicho:

¿te gustaría tener un hijo transexual?

Hubiera dicho que no.

Ahora que tengo a Patri,

cambio mi opinión y diría que sí.

Por eso salimos, para decir:

"Si te pasa, no es el fin del mundo".

-Hay mucha gente que eso, que lo ve como un capricho,

que dice:

"Para que te metes en eso, si total es una tontería,

y al final vas a acabar medio que sí, medio que no".

Pues no sé,

porque es lo que necesito para ser feliz,

que yo salga a la calle y la gente me vea como yo me veo a mí,

Como Alejandro, como un chico.

-Ahora mismo nuestra idea es, probablemente,

cuando se haya operado y empiece a hormonarse

y vaya todo el proceso más adelantado y sepamos cómo va la cuestión médica,

pues buscar un trabajo fuera, irnos a vivir juntos,

pensaremos lo de los niños y todo eso.

Así que, de momento, el futuro lo planeamos juntos.

-Hola, Eli, felicidades.

¿Qué tal? -Bien.

-Muy poquito a poco, pero sí, que creo que si está cambiando

el concepto que tiene la sociedad sobre la transexualidad.

Durante muchos años, desde siempre,

ha sido una palabra con mucho estigma

y asociado a situaciones muy negativas

y pienso que esto está cambiando y que va a cambiar más en el futuro.

Se acabará entendiendo como una circunstancia más

que pueda tener un ser humano, que hay que afrontar y nada más.

Cuando veo a Eli y veo lo feliz que está

y cómo la apoya toda su familia,

como está haciendo ya cambios, con 10 años,

todas sus expectativas de futuro...,

me siento muy bien.

Sentir esperanza de que lo va a tener mucho más fácil,

tanto ella, como otros niños y niñas que están en su situación.

(Bienvenido a España).

-No puedo abrazaros, pero me podéis abrazar vosotros.

Abrázame, me dejo abrazar.

-Qué bien que hayas venido.

Hola chicos.

Bueno, ya estoy de vuelta.

Quería enseñaros los resultados para que veáis cómo ha quedado,

y bueno, decir que...,

bueno, me voy a ir quitando la camiseta,

que estoy muy contento con los resultados.

Aquí me veis,

así que, bueno,

ya os iré contando si hay alguna novedad,

aunque en principio, ya con esto,

acaban mis cambios físicos más importantes

y bueno... ya contaré como avanza todo.

Venga chicos, hasta luego.

Bendita la diferencia que nos balancea,

el mundo binarista de guapas de feas,

de gordas de flacas,

ganar y perder.

Quiero destrozar los mitos de inventar manías

y que seas siempre más tuya que mía,

porque así me gustas y te quiero ver.

Quiero comerme la vida, pero a mi manera,

mi media naranja, que es naranja entera,

fruta de verano, vitamina C...

Pero, ni yo soy tu dueño, ni te quiero atada,

ni boda de sueño, ni vida de esclava,

ni yo soy tu papa, ni tú eres mi nena,

yo hago de chulapa si hay una verbena.

Mmm, mmm...

Prefiero a la dama fuerte que a la desvalida

y aprender del mundo con cada caída,

navegando juntos en horizontal.

Y ahora que yo soy de Venus y también de Marte,

peras y manzanas para regalarte,

aunque no eres Eva, ni tampoco Adán.

Quiero ser fuego que encienda tu noche de Fallas,

el último beso de cuando te vayas y el primer abrazo de tu amanecer.

Y es que ni tu eres mi esposa ni yo tu marido,

mis mil y una cosas, mi sexo sentido,

yo whisky con cola, tu zumo de piña,

yo siempre a mi bola, yo niño, tú niña...

o al revés.

Mmm...

¿Cómo influye la dieta en nuestra salud?

¿Cómo debemos alimentarnos

para tener una calidad de vida mejor?

Si nosotros sabemos

qué tipo de alimentación es la más apropiada

para nuestras células,

naturalmente que podemos modificar nuestro destino.

Nutrición, genética y hábitos de vida,

condicionan nuestra salud.

La nutrigenética y la nutrigenómica

son la base de la nueva medicina preventiva.

¿Podremos escoger, en el futuro,

los alimentos que mejor se adapten a nuestro perfil genético?

Conocemos tu genoma

y esto es lo que te va a tocar dentro de 30, 40 ó 50 años.

Precisamente, ahí es donde viene la nutrición,

donde vienen los estilos de vida, en realidad.

Y es que, sabiendo las características de tu genoma,

ese riesgo de la enfermedad del que hablamos,

no es como una condena de muerte;

no es como la guillotina.

-Tienes esta predisposición genética y eso no significa

que vayas a tener este infarto cerebral.

Lo puedes neutralizar, pues... comiendo bien.

Tómatelo en serio, porque además, esto va en serio.

-Intentamos evitar que se comentan en diabéticos,

solamente con dieta y con el ejercicio.

Entendemos que esto es el futuro.

Es verdad que la nutrición personalizada,

basada en criterios genéticos,

ya se puede aplicar en algunas personas concretas.

Cada día hay una sensibilidad social mayor

sobre los beneficios y perjuicios que pueden ocasionar los alimentos.

¿Cuales son sus propiedades,

qué pautas se deben seguir para una dieta saludable?

Nosotros hemos hecho estudios en que, entre horas,

sacamos células, damos un desayuno,

varios desayunos.

A las tres horas, volvemos a sacar esas células,

y las células, cuando el desayuno ha sido sano,

esas células tienen menos oscilación, menos inflamación, etc.

Eso quiere decir que para mejorar y corregir nuestro organismo,

cualquier momento es bueno.

"La alimentación del futuro",

la próxima semana, en "Documentos TV".

Subtítulos realizados Chus Suárez Liaño.

Documentos TV - El sexo sentido - Ver ahora

Hasta que no empezó a vivir como una niña "tenía terrores nocturnos"

“Era muy insistente” y, hasta que no empezó a vivir como una niña a los 6 años , “tenía terrores nocturnos, se desesperaba por las noches”.

La psiquiatra nos dijo que los niños no juegan con muñecas ni se visten de princesas y ese día Eli se hizo pis en la cama

Antes de esto y desde el pleno desconocimiento, Violeta y su marido empezaron a buscar “información médica”. Tras ser derivados a salud mental, les atendió una psiquiatra, que pidió a Eli hacer un dibujo y habló con los padres. “Yo le expliqué la situación”, dice Violeta. “Pero ella me dijo: a los niños hay que saber ponerles límites y los niños no juegan con muñecas ni se visten como princesas”. También les dijo que los niños “tenían que aprender a frustrarse desde pequeños”.

Al oír eso, la niña tachó con un rotulador rojo todo lo que había dibujado, recuerda Violeta, y cuando la psiquiatra le preguntó qué había pintado, “mintió y dijo que un avión, lo que pensaba que la doctora quería oír”. La ya adolescente recuerda ese día “perfectamente”. “Me sentí súper triste”, explica. Su madre lo confirma: “Ese día, Eli se hizo pis en la cama, algo que no había desde que dejó el pañal y yo me empecé a comer la cabeza pensando que a lo mejor estaba haciendo algo mal”.

Me planteé que todo lo que estaba haciendo era para los demás y no por mi hija y decidí que fuera feliz

“Es durísimo que te presionen con esto. Yo llevé a mi hija a cortarla el pelo y cuando salió, me preguntó si las chicas también llevaban el pelo corto. Fue para mí tan duro, que me planteé que todo lo que estaba haciendo era para los demás y no por ella”, recuerda. “Hablé con mi marido, mostrándole mi preocupación sobre tratar a Eli como a una niña y que ella luego cambiara, pero fue mi marido el que me dijo: vamos a dejar que sea feliz ahora y, si mañana cambia, ya veremos qué pasa”, explica Violeta. Recuerda, en un primer momento, la “sensación de vértigo, de miedo a equivocarse, a que la hagan daño y a la presión social”.

Una niña transexual interviene ante el pleno de la Asamblea de Extremadura para defender "el derecho a ser quienes somos"

"Las mujeres trans adultas me abrieron los ojos"

Fue entonces cuando la familia comenzó a buscar ayuda en asociaciones LGTBI y trans. “Necesitaba hablar con mujeres trans adultas, que me contaran su experiencia. Me abrieron los ojos, me hablaban de infancias terribles, de tener que salir de casa, de maltrato”, asegura. Todo aquello era lo que quería evitarle a su hija, así que, cuando Eli tenía 6 años, expusieron la situación en el colegio y, aunque algunos profesores tenían “reticencias” porque la veían “muy pequeña”, todos empezaron a tratarla en femenino.

Después, “todo se volvió más fácil” para Eli. No ha recibido acoso escolar. “Si acaso, la familia somos los que hemos tenido que dar la cara, las faltas de respeto las hemos sufrido nosotros al protegerla”. “A quien nos cuesta entenderlo es a los adultos… los demás niños ya la veían desde hacía mucho como una niña”, prosigue.

Otro momento que recuerda Eli con cariño fue unas vacaciones con su familia, cuando ella tenía ocho años. “Fue la primera vez que conocí a una niña trans y me hizo muchísima ilusión”. Eli lamenta la falta de educación en diversidad sexual y de género que recibió en el colegio, aunque reconoce que al pasar al instituto, sí recibió “muchísima” formación sobre ello.

Desde niña le preocupaba cuándo le iba a cambiar la voz o a salir barba

También recuerda como un día feliz aquel en el que, con once años y medio y tras años luchando con negativas, le dijo el endocrino infantil que iba a comenzar el tratamiento para bloquear su desarrollo corporal. “Desde niña estaba preocupada y me preguntaba cuándo le iba a cambiar la voz o a qué edad sale barba”, recuerda su madre: “Era una de las cosas a las que más miedo le tenía”.

 Eli es una chica trans de 16 años

Eli es una chica trans de 16 años RTVE.es

Pero hasta los 14 años no le concedieron a Eli el tratamiento hormonal para desarrollarse como chica, tras años de “ansiedad”. “Ella iba viendo que sus amigas se desarrollaban, hablaban sobre sus cambios… por eso, cuando comenzó a recibir el tratamiento hormonal y empezó a verse pecho, se tranquilizó”, explica Violeta. Para Eli, cuando supo que por fin se iba a hormonar fue un día “súper feliz”. “Es verdad que si tus amigas hablan de la regla o cuestiones así te sientes un poco más incómoda”, reconoce la adolescente, aunque por lo demás vive como una más.

Ahora, Violeta es una luchadora activista y trabaja asesorando a familias para que arropen a sus pequeños. También lo es Natalia Aventín, quien junto a su hijo Patrick cambió el destino de los menores trans en 2019, cuando el el Tribunal Constitucional falló a su favor para reconocer a Patrick como chico y permitió que todos los menores “con suficiente madurez y que se encuentren en una situación estable de transexualidad" cambiar su nombre y su sexo en el registro civil.

Mi hijo es súper feliz, tiene aficiones sanas y la cabeza bien amueblada

Patrick tiene ya 18 años y la sentencia llegó cuando estaba rozando la mayoría de edad, aunque él se expresara como niño “desde los tres años” y su madre intentara reconocerle así en el registro cuando él tenía 11. “Mi hijo es un tío súper feliz, yo de mayor quiero ser como él”, dice sonriendo Natalia, quien cuenta que la principal pasión de su hijo es la montaña, aunque le encantan otros deportes. “Tiene aficiones sanas y la cabeza bien amueblada”, destaca. Donde viven, en Benasque -un pueblo de Huesca de poco más de 2.000 habitantes-, “todos saben que es trans y nadie tiene ningún problema”.

Para todos los públicos Crónicas - Vida en trans - ver ahora
Transcripción completa

Subtitulado por Accesibilidad TVE.

Los genitales, y esto es importante.

Condicionan siempre el sexo que se nos asigna al nacer,

pero en ningún caso, nunca, determinan nuestra identidad sexual.

La transexualidad es simplemente,

la situación que se da cuando la identidad sexual

no coincide con el sexo registral.

-Hay que recordar que en este país ha habido campos de concentración

para las personas homosexuales y para las personas

con identidad de género diversa, que se nos mantenía apartados

de los demás presos porque se nos consideraba especialmente perversos

o especialmente peligrosos.

Yo con mi familia siempre me he sentido muy feliz,

a pesar de que había algo que ellos no entendían

porque yo tampoco lo entendía.

―Toda transexualidad...

es tan legítima como cualquier otra,

si la gente se hormona por siempre, si se hormona un tiempo,

si no se hormona nunca y decide...

hacer de su identidad algo público, es igual de respetable.

Todavía hay mucha hostilidad,

hay muchas situaciones de la vida cotidiana, muchas conversaciones

que no incluyen a las personas trans.

―Una persona no binaria sería una persona que no es ni hombre ni mujer.

―Mañana nos cortamos el pelo. Hoy es 4 de abril de 2013

y de alguna manera pues queremos despedirnos”.

―Recuerdo el día exacto el día exacto en el que nos dieron el DNI,

aquello fue como... “¡ya lo he conseguido!”

Era como, todo lo que he tenido siempre en mente, que necesitaba,

ahora lo podía ver. Eso fue muy importante.

Parece absurdo, porque al final es solo un trocito de plástico.

Soy Olivia, tengo 11 años;

estoy en sexto de primaria.

Me veo como una persona muy guapa;

me gusta mucho leer.

―Nosotros somos una familia de Madrid,

somos cuatro personas, tenemos un hijo de 14 años

y una hija de 11... que se llama Olivia

y, es una persona transexual.

Olivia, desde que empezó a hablar

siempre se refería a ella en femenino,

como una niña.

En aquel entonces, tendría ella como tres años,

tres años y algo, no sabíamos qué pasaba

y siempre la intentábamos corregir.

Muy definitorio para nosotros fue...

que cuando la preguntábamos

“¿tú de mayor qué quieres ser?”,

y ella directamente te decía: “yo de mayor quiero ser una chica”.

Yo estuve un año buscando información.

Llegué a la Asociación de Familias de Menores Trasexuales,

llegué a Chrysallis, allí hablé con la presidenta de Madrid,

que fue nuestra madrina; y ella nos dio información y entonces

cuando Olivia tenía... ocho años

fue cuando lo hablamos su padre y yo y decidimos que algo había que hacer,

porque era inútil que una persona...

no fuera quien de verdad era. El estar como viviendo en un disfraz,

y ahí fue cuando hicimos el tránsito social.

Cambió su nombre, cambió su vestimenta...

Cosas que ella demandaba, porque cada persona es un mundo

y, cada persona tiene unas necesidades.

―Todo me va bien. Es que yo no sé por qué...

la gente le ve tantos problemas a la vida.

―Buenos días. Soy Saida García, presidenta de Chrysallis Madrid

y vicepresidenta de Chrysallis a nivel estatal.

Chrysallis es una asociación de familias de menores trans.

Tenemos unos seis años aproximadamente de trayectoria,

Empezamos seis familias repartidas por todo el estado

y ahora mismo tenemos más de 1050 familias asociadas.

Entre las labores de Chrysallis la principal diríamos que es

el acompañamiento a familias con menores trans,

desde el primer momento, de solventar las dudas,

más luego el acompañamiento para los procesos escolares,

para el cambio de nombre, etcétera.

Otra de nuestras patas es la reivindicación.

Trabajamos para conseguir mejores leyes, etcétera.

Y otra pata muy, muy importante es la pedagogía.

Nosotras dedicamos... mucho tiempo

a dar charlas, formaciones...

―Cuando hablamos de identidad sexual

hablamos del sentimiento íntimo de ser hombre,

de ser mujer, o de ser ninguna de las dos cosas,

o de ser las dos cosas a la vez.

Esto es importante; ¿quién soy yo?

Luego estaría la orientación sexual. Es ¿por quién siento atracción?

El uso adecuado del leguaje es imprescindible.

Nosotros siempre decimos que lo que no se nombra no existe.

Dentro del aspecto de la identidad sexual

habría que diferenciar entre dos grupos de personas.

Estaríamos por un lado las personas cisexuales o cis

y, las personas transexuales o trans.

Las personas cisexuales son la que se identifican con el sexo registrado,

el sexo que les ha sido asignado en el momento del nacimiento.

Y las personas trans o transexuales serían

las que no se sienten identificadas con esa inscripción registral.

La expresión de género sería nuestra forma de manifestar

nuestra identidad sexual al entorno.

Yo, como todas las de mi generación,

he vivido pues... sencillamente reprimiendo,

ocultando o desconociendo algún sentimiento.

Hemos vivido una infancia, una juventud, una adolescencia

pues con represión, es la única forma de decirlo.

Lo que eras estaba mal visto, estaba prohibido o estaba perseguido,

y además había una violencia bastante considerable.

Era muy difícil saber lo que te pasaba,

porque no había ningún referente; de esto no se hablaba;

había dos canales en blanco y negro; nunca veías absolutamente

ningún referente ni ninguna información

sobre diversidad sexual.

La primera vez que yo vi a una mujer transexual por la calle

fue como si me hubiera caído un rayo, porque de repente me impresionó,

me puso el corazón a cien y, de repente

pues empecé a comprender lo que me estaba pasando.

Pero,... años hasta que una se ubica a sí misma, sí.

Yo pensé que podía intentar hacer mi tránsito cuando tenía veinti pocos

y, descubrí que no,

que sencillamente suponía perder toda mi vida,

todos mis estudios, mis relaciones familiares, amistades...

En aquel entonces el precio social de manifestarte como mujer transexual

era sencillamente una vida marginal.

Con lo cual, reprimí nuevamente los sentimientos que podía tener

y, cuando ya hago el cambio

ya era profesora de la Universidad y ya tenía una vida hecha.

Sencillamente, llega un momento en que tienes que ser tú,

porque todos los logros que tienes no los terminas de sentir o de vivir

no identificándote a ti misma; o sea,...

hay un precio impagable por no ser lo que una es;

y no se tiene que pagar ese precio.

Yo soy profesora de Derecho en la Facultad...

de derecho de Valladolid, que es una universidad con mucha tradición,

evidentemente.

Soy... profesora hace ya décadas.

Estoy contenta de la reacción que hubo en mi entorno;

fue bastante mejor de lo que yo podía pensar,

de los miedos que una tenía; la mayor parte de mis compañeros

fueron respetuosos.

Yo tenía miedo un poco de... un desmoronamiento social;

y afortunadamente no ha sido así.

Soy Leo, soy un hombre trans de 26 años,

y soy psicólogo y activista trans.

Ser trans de pequeño ha sido difícil para mí.

A mí lo que se me repetía, lo que yo veía en todas partes

era que yo no podía ser eso que yo sentía era.

Y desde muy pequeño tomé esa decisión,

que era mejor mirar para otro lado, porque realmente yo no... pensaba

que pudiese ser un chico, pensaba que eso era imposible.

Estaba en la universidad en segundo de carrera,

cuando por fin me atreví a enfrentar este tema.

No pasaba un día un día o unas horas en las que este tema

no me viniese a la cabeza.

Estaba harto ya de intentar evitarlo, de intentar no pasarlo mal por esto,

no darle vueltas; y me senté, ya me decidí a enfrentarlo,

a buscar información, a ver qué era esto que me pasaba,

qué era lo que sentía... Para mí fue fundamental Youtube

y el conocer otras historias. Fue en este punto cuando también...

cuando yo fui teniendo las cosas un poco más claras me decidí a...

a contribuir también y a crear yo mis propios videos en Youtube

en los que contaba un poco mis reflexiones, mi proceso...

Y estoy a punto de pincharme por primera vez testosterona.

Lo que más me importa ahora es el pecho...

para tenerlo lo mejor posible para la operación.

Hola chicos. Bueno, ya... estoy de vuelta.

Tenía ganas de tener los resultados para que veáis cómo me ha quedado.

Y bueno, decir que... Bueno, me voy ir quitando la camiseta

Estoy muy...

estoy muy contento... con los resultados.

Bueno, han sido importantes los cambios físicos,

pero creo que los momentos más importantes y que más recuerdo

son el sentirme reconocido en el lenguaje,

el que por fin me hablasen en masculino, el usar el nombre Leo..

Esos eran los momentos en los que yo por fin me sentía yo,

me sentía además que desde fuera se me estaba reconociendo

quien yo siempre había sido. Y que quitaba un velo

que siempre había sentido que estaba ahí entre las otras personas y yo

y, que por fin pues estaba yo y ya está, ¿no?

(Llaman al timbre)

¡Cuánto tiempo!

¿Qué tal? ―Muy bien. ¿Cómo estás?

Muy bien. -Te veo bien.

Igualmente. Vamos para allá.

¿Qué tal todo? -Muy bien.

Cuando empecé mi transición acudí a asociaciones,

empecé a informarme sobre este tema, y...

a través de este contacto con el activismo me llegó esta opción

esta invitación a participar en un documental...

para "Documentos TV", en ese momento,

todavía era 2013.

La verdad es que fue una experiencia fantástica,

porque sí que ha supuesto algo muy importante a nivel de...

de visibilidad en los medios de comunicación;

ha abierto un poco esa puerta.

Los pechos... me hacen sentir súper incómodo,

hay muchas situaciones en las que no puedo estar a gusto

porque no me siento identificado, y es que aunque esté solo,

ya no por la gente, de quitarme la camiseta si es estando solo.

No me pertenece igualmente ¿no?, esta apariencia.

―El documental, en cuanto al lenguaje que utilizábamos,

incluidos nosotros, la forma en que se hablaba...

ha evolucionado muchísimo. También algo que ha cambiado... mucho

es esa mirada desde lo médico,

desde las hormonas, los bloqueadores, como tanta...

preocupación por el tema físico, que ahora...

Mucha parte que hacemos desde el activismo también es eso,

es el decir: “oye que esto no tiene que ver

con que haya un problema con nuestros cuerpos, que el problema es otro.

-La realidad de chicos transexuales en la infancia y la adolescencia

no está tan a la vista porque pueden pasar...

o por chicas lesbianas o por...

chicas... masculinas, lo que dicen marimacho.

―Desde el punto de vista... médico creo que también...

en estos cinco años ha habido una evolución

en la que los propios pediatras y las pediatras se han dado cuenta

de que su papel es realmente un papel de acompañamiento.

-Hablar con asociaciones y ver que la infancia trans no es...

un problema médico, que no tiene absolutamente nada que ver con eso.

Pero también en otros ámbitos poco a poco vamos dando pasos

para que pues en los colegios o en los institutos no

haga falta presentar un megainforme, sino que “me llamo así,

este es mi género, pues respétalo”. ―O sea es entender que...

lo que yo pido no es un privilegio por encima del tuyo,

es un derecho al mismo nivel.

-Antes de descubrirme como persona trans, antes de...

por así decir, entender qué era la transexualidad,

yo me había visto en un limbo. Como me gustaban las mujeres

y se me leía como mujer pues... me identificaba...

en cierta manera con... pues eso, con una mujer lesbiana;

pero por otra parte, dentro de mí había un conflicto porque...

yo entendía que eso realmente no era lo que me pasaba.

(Habla en inglés)

Yo soy un profesor de inglés.

Tengo 30 años, casi recién cumplidos.

Soy una persona creo que bastante optimista en cuanto a la vida

y,...

bastante dedicado y trabajador.

Como la sociedad presupone que todos somos CIS,

nadie se ve nunca en la necesidad de decir si es CIS;

pero en el caso de las personas trans,

cuando yo lo comparto, cuando yo lo digo, suele ser...

o porque creo que es necesario para mi interlocutor oírlo,

y poner cara a una persona trans;

y también porque es necesario...

dar referentes a la sociedad. No es que yo considere que yo soy...

un buen referente, pero por lo menos soy uno.

Que mis alumnos sepan que yo soy un hombre trans,

en su vida ya... saben que hay una persona trans en su entorno

que es profesor, y que es su profesor.

Cuando me ven a simple vista

ya nadie duda de que yo sea un hombre, con lo cual...

no tengo ese miedo de entrar en un cuarto de baño de hombres.

Ahora mis preguntas son otras, como ¿por qué es necesario tener

cuartos de baño... separados?

Qué pasa dentro de un cuarto de baño que tenga que hacer

que nos segreguen por sexos.

Mi idea ahora es que la sociedad evolucione de tal forma

que no sintamos... que es algo normal

segregar por sexos en cualquier sitio.

Hay un pensamiento generalizado de que las personas trans

no estamos discriminadas; de que yo no te estoy discriminando,

no te he tratado mal o no ejerzo violencia directa contra ti.

Pero, el simple hecho de... de unas miradas,

de ver cómo alguien te está analizando para ver

si eres un hombre, si eres una mujer, dónde te coloco,

eso ya es discriminatorio.

También habría que pensar si todas las personas,

a la hora de contratar a gente en sus empresas,

o a la hora de... aceptar a gente en su familia,

si realmente de verdad están dispuestos a entender

que las personas trans somos personas.

Hay que educar a... los más peques

y a sus familias;

no solo no solo en entender

qué es la transexualidad; a lo mejor eso no es tan necesario...

como educar en el respeto y la celebración de la diversidad.

“Ya estamos otro lunes más aquí así que...

Los dos:¡Intro!

El canal de YouTube es relativamente reciente.

Comenzamos a primeros del 2018. Nos grabamos semanalmente,

y básicamente está orientado al tema de la transexualidad.

Nosotros decidimos lo del canal de Youtube porque de alguna manera

nosotros habíamos tenido la suerte de tener un apoyo familiar,

el contar el uno con el otro y, nos había resultado

relativamente sencillo. Entonces era una manera también

de aportar nosotros la ayuda que teníamos,

digamos de devolver la ayuda que habíamos tenido haciendo algo,

aportando un poquito, con el canal, que nos vieses,

que viesen que esto no era tan complicado ni tan traumático.

Para nosotros ser gemelos, por supuesto que ha sido un apoyo,

porque al final para todo en la vida, estar acompañado...

siempre es más sencillo. Si no hubiésemos sido dos,

probablemente no sé cómo habría sido esta historia;

igual no habría sido igual, o sí. -V-Mañana nos cortamos el pelo.

Hoy es 4 de abril del 2013...

y de alguna manera pues queremos despedirnos.

-Nosotros, antes de empezar con el tratamiento,

decidimos hacer un vídeo, un vídeo que nunca habíamos pensado

que iba a ser difundido, sino que era para nosotros,

para el futuro, para poder mostrarlo y poder despedirnos, entre comillas;

y luego decidimos utilizarlo porque era forma visual

de ver realmente, el cambio que había supuesto...

el pasar por un tratamiento de este tipo.

-“Aquí termina la historia de Lucía y Natalia

y, comienza la de Lucas y Mateo. Ya ha llegado el día

en el que digamos abiertamente que somos personas transexuales,

por lo que nos queremos sumar a su visibilidad,

para que algún día esta sociedad sea más libre y justa,

que las etiquetas no nos separen sino que nos ayuden a expresarnos

y a entendernos. Y por supuesto, no olvidar...

que existe un punto de encuentro entre dos personas

que no comparten una misma opinión; y ese es y será siempre el respeto.”

―El sueño de mi vida creo que ha sido el...

tener a lo mejor ahora esta apariencia; creo que siempre

he necesitado, y que y que hemos conseguido.

―Pero mi planteamiento...

-Mi plan de vida es ser feliz. Sí, ser feliz.

-Tener trabajo, tener pareja; me encantaría tener hijos algún día,

aunque bueno, voy un poco tarde pero,... me encantaría.

-En fin, una vida común y, nada más.

-Que la gente ya empieza a oír qué es la transexualidad

o el no binario... Es decir, es cierto que ya a pie de calle...

sí se percibe. Pero ¿qué se puede cambiar?

Pues posiblemente...

el hecho de que una persona pueda elegir de forma voluntaria

mostrar quien es y que no haya ningún impedimento a nivel administrativo

como puede suceder y, como sucede.

En 67 países se nos puede meter en la cárcel,

en ocho países se nos puede aplicar la pena de muerte, solo por ser,

y en muchos países, aunque se han firmado

todas las cartas de derechos humanos habidas y por haber,

existe un grado de violencia tremendo hacia las personas transexuales

y, además en situación de impunidad.

La mayor parte de las mujeres trans y, no digo las de mi edad,

que eso ya es para llorar, viven en condiciones...

bastante humildes o de pobreza o de dependencia familiar

o de dependencia de ayudas sociales.

Esta es una de las demostraciones de que aunque este país

ha hecho muchas labores, todavía queda mucho por hacer.

No se nos da la misma...

integración laboral, inclusión social que a otras personas.

La primera vez que el Tribunal Supremo reconoce

un cambio de sexo registral es en el año 87; pero es...

un cambio de sexo condicionado a operaciones de reasignación genital

―Desde el año 2007 ya no es obligatorio someterse

a esa cirugía genital, pero sí sigue siendo necesario

para la modificación del sexo registral

tener un diagnóstico de disforia de género, ser mayor de 18 años,

tener la nacionalidad española y tener a menos

dos años de tratamiento. En algunas comunidades autónomas

ya no es así, ya no hace falta pasar por ese diagnóstico

de disforia de género para acceder a.. bueno a los centros sanitarios,

para que veas tu nombre reconocido en tus notas, etcétera.

―No porque seas una persona transexual tiene que haber inherente

una consulta con un psiquiatra o un psicólogo.

Mi hija por ejemplo no tiene ningún problema;

está encantadísima de conocerse.

No tienes los mismos derechos según en qué comunidad vives.

Y eso es algo que no es deseable. Y luego, evidentemente,

nos interesaría que hubiera una ley estatal que fijara los mínimos...

comunes para todo el territorio;

y que fijara una serie de derechos mínimos para personas transexuales

en todo el territorio. ―En Madrid, por ejemplo,

tenemos una ley...

por la cual toda persona transexual

y cualquier menor,

puede hacer cualquier tratamiento por la sanidad pública.

―Olivia... empezó ya su pubertad,

su desarrollo puberal el año pasado.

―Entonces fuimos a ver al endocrino

y él le explicó, le dio toda la información,

porque ella es la persona que tiene que decidir.

-Ella ahora mismo está ya tomando...

bloqueadores de la pubertad, que lo que hacen es un poquito...

retrasar el momento en el que ella pueda decidir

si ella en algún momento quiere hormonarse

o no quiere hormonarse o qué quiere hacer con su cuerpo.

―Nosotres, no es que seamos... asturianes,

como mucha gente nos dice,

es que hablamos en lenguaje inclusivo.

El lenguaje inclusivo se hace un poco para...

visibilizar a las personas no binarias.

Las personas binarias serían aquellas que se identifican

con alguno de los dos sexos reconocidos socialmente,

y legalmente incluso en este momento, que serían hombres o mujeres.

Y luego estarían las persona no binarias,

que son aquellas que no se identifican de una forma estanca

con el binarismo; son personas agénero,

son personas bigénero, de género fluido, que no quiere decir

que no tengan clara su identidad sexual,

lo que quiere decir es que su identidad sexual

no está contemplada por el sistema tal y como lo conocemos ahora.

―El lenguaje neutro es una forma alternativa al uso del masculino

o el femenino y, se utiliza cambiando

la “o” o la “a” de las palabras con género

para referirte a las personas, por una “e”.

Y aparte es la forma que utilizamos muchas personas no binarias

para referirnos a nosotres mismes.

Para mí tiene especial importancia

porque creo que al final lo que no se nombra no existe.

Muchas veces me suelen preguntar...

que cómo me siento como persona no binaria,

o cómo se sienten las personas no binarias en general,

y yo siempre respondo con una pregunta:

“¿y cómo te sientes tú siendo un hombre o una mujer?”,

porque al final es algo que no se puede explicar con palabras,

que simplemente tú sabes que eres un hombre, una mujer

o una persona no binaria y ya está.

Llegué a reconocerme como persona no binaria

hace más o menos cinco años. La verdad que era una realidad

completamente desconocida para mí.

Y claro, al no tener referentes

y no saber que podía ser otra cosa diferente

a lo que me habían dicho que era, que en mi caso era que era una niña,

o que era una chica, una mujer, pues...

nunca tuve como esa sensación

de poder definirme de otra manera.

Y entonces es a partir que conozco a personas trans,

y más tarde a personas no binarias, cuando empiezo a definirme como tal.

Para mí supuso un antes y un después el encontrar a otras personas

que yo entendía que...

que se definían como yo y con las que compartía muchas cosas.

―Trabajo en Transdiversa con mis compis Ana y Leo.

Yo soy trabajadore social y fundamentalmente nos dedicamos

a dar formación en diversidad sexual y de género.

Concretamente visibilizamos las realidades trans

y, aparte también hacemos acompañamiento psicosocial

a aquellas personas trans que lo necesiten,

o a familias o al entorno.

―Los mayores obstáculos que nos encontramos las personas no binarias,

creo que el más grande o el mayor de ellos

es el hecho de no existir socialmente

La invisibilidad con que continuamente nos encontramos

El resto del mundo siempre te va a identificar como un hombre

o como una mujer, no como una persona no binaria,

y el hecho de que continuamente tengamos que estar eligiendo

entre dos opciones que no te hacen sentir cómodes

y que no nos definen tampoco del todo Incluso para entrar al baño,

al final siempre tienes que estar eligiendo uno u otro,

o el hecho de tampoco podamos tener una documentación

que refleje realmente cuál es nuestra identidad.

Muchas veces me preguntan que porqué es tan importante

ponernos la etiqueta de no binaria.

Y yo siempre digo que justamente porque lo que no se nombra no existe;

porque yo durante toda mi vida me he sentido vacíe;

que no encajaba en ningún sitio; y el encontrar esta etiqueta

para mí ha supuesto poder encontrarme y el poder definirme también

desde una posición con la que yo realmente, me siento cómode.

Alrededor de los ocho años,

su comportamiento empezó a cambiar y, pasó de ser una persona...

muy abierta y... muy risueña

a ser una persona mucho más callada.

Su autoestima... descendió;

y... como no sabía muy bien...

qué pasaba... empezamos a ir a un psicólogo.

Y...

el psicólogo nos iba dando unas... pautas,

pero no funcionaba ninguna, hasta que un día me habló...

de la existencia de...

de niñas trans.

―Yo... al principio

como que veía que no encajaba del todo en la sociedad,

porque me veía diferente.

―Al principio no le di mucha importancia...

hasta un momento en el que ya... me lo empecé a cuestionar.

Empezamos a conocer a más personas, a más familias

y, Riley... decía que... que sí, que bien,

pero que... no sabía,

que una parte sí pero que una parte no.

―Para mí lo fundamental para darme cuenta...

de que era una persona no binaria,

pues fue conocer a otra persona no binaria;

esta persona fue Pau,

que la verdad es que me ayudó mucho porque...

hizo... de espejo para mí,

para darme cuenta... y, luego también le...

le he visto un poco como...

de mentor.

-En el colegio, antes de contar que...

que era una persona no binaria

y todo esto pues... me sentí mal por...

porque no me traban muy bien.

-Y luego ya, cuando lo dije,

yo creo que medio entendieron y pues...

estuve un poco mejor; y luego...

los profesores sí que lo aceptaron pero...

tampoco me hablaban en neutro. -Cuando...

hice el cambio de primaria a secundaria y fui al instituto

la verdad es que estuvo bastante mejor porque...

desde un principio se me trató... con mi nombre.

Es necesario que a nivel educativo y sanitario

se pongan las pilas y... aprendan de esto

y traten a cada une como... como se siente;

porque es fundamental para que se desarrollen...

social y emocionalmente,

de una manera adecuada. ―Es muy importante...

para mí visibilizarse, por eso yo lo hago.

-Porque comprendo que...

que yo, para mí, perdí... años de mi vida buscándome

y pues...

que a lo mejor de esta manera puedo ayudar a otra persona

a encontrarse antes. Ahora ya por fin, Riley tiene...

su nombre sentido y, su nombre registral...

es el mismo, pero hasta hace muy poquitos... meses

pues... no concordaba,

entonces, cada vez que íbamos al médico,

y salían a nombrarnos a la sala de espera,

pues vociferaban otro nombre que no representaba a Riley y,...

las miradas de los demás duelen,

pero sobre todo duele el que no... te represente a ti;

y causa causa daño. ―Parece ser que para la sociedad

tienes que decidirte...

qué género eres; como que...

no puedes ser una persona no binaria; es una etapa.

-Yo no lo veo como una etapa,

aunque haya gente que sí, como que me ha dicho que...

que lo que me pasa es una etapa...

y, que... que se me acabará pasando.

O se nos patologiza de más

porque se piensa que tenemos problemas de salud mental

por el hecho de ser personas no binarias;porque se considera

que estamos en una fase o que realmente estamos mintiendo

sobre nuestra identidad; y por otro lado porque...

se considera que...

que no somos suficientemente trans, o que...

en algún momento elegiremos el ser hombres o ser mujeres;

como si ser una persona no binaria fuese una elección.

Acostumbro a definirme como una persona marciana,

que es algo como un antagónico; porque mucha gente piensa

que las personas trans somos como de otro planeta.

#Maldita la diferencia que nos balancea.

Mundo finalista de guapas y feas, de gordas estatuas.#

#Ganar y perder.#

―En el momento de mi nacimiento me diagnosticaron mujer,

me gusta llamarlo así, y la verdad es que pasó un montón de tiempo,

hasta los 35 años, hasta que tomé la decisión de realizar

cualquier tipo de tránsito, de huida del sujeto femenino;

y de camino, en este camino y en esta transición,

descubrí que el masculino tampoco me representaba,

aunque mi imagen es razonablemente masculina.

No quería que todas esas cosas de hombre, entre comillas,

tuvieran que formar parte inevitable de mi vida.

Entonces fue como descubrí las identidades no binarias.

A mí visibilizar mi pasado y enseñar fotos de mi pasado,

contar cómo era mi vida o cual era mi nombre anterior,

no solo no me molesta sino que me parece...

parte fundamental de mi activismo presente.

Este es mi carnet de identidad, que me lo cambié en 2014;

una foto más actual; en un momento dado tuve que tener pasaporte

y esta fotografía con pinta ya de muchacho,

compartió nombre con nombre de chica en el pasaporte;

y viajé a Ecuador con el pasaporte con nombre de chica y cara de chico.

En las aduanas miraban y decía: bueno, qué curioso.

No me gusta decir estrictamente que soy cantautor

porque, si bien antes me gustaba la música de autor y hacía...

canciones lánguidas de guitarra y voz;

a partir de transitar mis canciones, aparte de volverse más verbeneras

y de cambiar de estilo y de género, como en la vida,

se han vuelto como muy de contenido, muy queriendo explicar

mis realidades nuevas.

Mi condición de trans no solo no ha sido un obstáculo

para mi carrera profesional o para el desarrollo de mi música,

sino que ha sido un incentivo, ha sido un ítem positivo

para darle continuidad a mi música.

Esta canción se llama "Peras y manzanas" y, es la...

la balada del disco, que es mi disco.

A una novia muy feminista.

Y entonces, claro, tenía que huir de todo tópicos del amor romántico;

tenía que huir de... tipología sobre su anatomía.

#Tú de abril, yo de agosto; tú perra, yo gato;

tú hierba, yo costo; tú vives, yo mato;

yo whisky con cola, tú zumo de piña.

Yo siempre a mi bola. Yo niño...

tú niña?#

A los hombres no trans

se les produce un cambio de voz de unos dos años, en los 17 años;

con la pubertad; con administración de testosterona exógena

te cambia la voz aproximadamente en tres meses y de manera artificial

y muy rocambolesca. Entonces no sabía si me iba

a poder hacer con esta voz nueva, porque era difícil de domesticar;

todo lo que salía de mi boca me sonaba mal, me sonaba rarísimo

e incluso llegue a plantearme abandonar la idea de cantar.

Afortunadamente, en la actualidad se me ha estabilizado bastante.

#No me gustan los deportes. No quise ser peluquera.#

Yo en ningún momento he pensado que mi cuerpo estuviera equivocado,

sino que el ojo de la gente era lo que estaba equivocado.

El hecho de que yo quisiera huir de una identidad femenina

y que no me leyera gente en femenino

no tenía que ver con que yo quisiera mutilar partes de mi cuerpo.

Yo probablemente, hubiera conservado mis pechos

si no hubiera sido tan hostil la sociedad

en torno a nuestros cuerpos trans. De alguna manera, por seguridad

y algo de miedo, yo al final decidí operarme

y quitarme el pecho. ―No hay una forma de nacer

en un cuerpo que no es tu cuerpo, lo único que sí que es cierto

que hay una presión social; nuestro sistema no te reconoce,

no reconoce tu identidad si no adaptas tu cuerpo

a las normas de ese sistema.

―No hay que aceptar a una mujer trans porque es una mujer

como tú piensas que tiene que ser, sino aceptar...

a las personas trans como sean.

Si se han operado o si no, si se hormonan o si no,

si se han cambiado la documentación o si no.

A nivel de pareja no ha supuesto una dificultad,

pero sí ha habido claros que he tenido la inseguridad

o el miedo de si eso iba a suponer algún tipo de dificultad.

La realidad al final luego me ha devuelto que no,

que es muchas veces más lo que nos cortamos que luego lo que pasa.

A las relaciones afectivas siempre me enfrento con...

con bastante valentía y en positivo, porque casi todas las gentes

que vienen a parar a mi mundo, acceden a...

a mi interior y a mi cuerpo ya saben que soy una persona trans;

yo me encargo de hacérselo saber enseguida; si me quieres

me quieres con lo puesto.

―Para mí el activismo...

al final es algo que no puedo separar de mí.

Ya el solo hecho de existir y de visibilizarte

como persona no binaria, ya hace de tu existencia

un acto reivindicativo. -Seguimos sufriendo discriminación;

seguimos sufriendo muchas dificultades de acceso al trabajo,

seguimos teniendo un índice de abandono escolar alto,

un índice de suicidios de adolescentes y en la vejez

excesivamente alto. Hay indicios de que la inclusión social

no es a correcta, no es la adecuada.

Si no cambiamos la educación, si no transformamos la sociedad

desde abajo también, no van a cambiar nada.

Yo creo que se tiene que hacer trabajo a dos niveles en paralelo,

a nivel legislativo y nivel social de intervención de formación.

No me considero una persona más valiente que la media,

porque creo que... vivir en el mundo

es muy difícil para todos. ―Sí que me considero más libre y,...

no que todo el mundo obviamente, pero sí me considero más libre

que gente que todavía está muy anclada en el pensar que...

pues eso, que el género es muy rígido; que...

que si esa mujer no se ha depilado para ir a la piscina, qué mal...

Para mí esas personas son mucho menos libres que yo y son menos felices.

Muchas veces, cuando tengo...

alguna persona embarazada a mi alrededor, y me dice,

“va a ser un niño o va a ser una niña”,

y yo siempre les hago la broma, por decirlo de alguna manera,

les digo: “bueno, eso es lo que te han dicho,

hasta que la persona no hable”... ―Y diga su identidad sexual.

No sabes lo que tienes.

Familiares de personas trans también tienen ese miedo

de qué va a ser de su futuro, cómo se van a sentir,

cómo le va a acoger este mundo; y en la actualidad estoy viendo

tantas maravillas, tanta gente contundente,

tanta gente muy segura y muy feliz, que he dejado de temer al futuro.

La sociedad española no se ha portado tan mal con nosotras,

pero... sigue teniendo una deuda...

de dignidad con nosotras. Han sido muchas décadas de discriminación,

de violencia, de burlas;

han sido muchas décadas de incomprensión

y son muchas décadas ed no tener una auténtica paridad de derecho

y, de alguna manera yo quiero que esta sociedad pague esa deuda.

Subtitulación realizada por Yolanda Fernández Gaitán.

Crónicas - Vida en trans - ver ahora

Cuando el entorno es hostil

Eli y Patrick son dos adolescentes que tuvieron el apoyo de su familia, que fueron escuchados y tenidos en cuenta desde niños. Y aunque la sociedad va poco a poco avanzando, no todos los menores trans cuentan con este apoyo y comprensión. Lo cuenta Mané Fernández, vicepresidente de FELGTB.

Nos llamó la atención la cantidad de menores que nos llamaron porque el aire que se respiraba en sus casas era tránsfobo

“Tenemos una línea de atención a personas LGTBI. En marzo, durante el confinamiento, se triplicaron las llamadas. Nos llamó la atención la cantidad de menores trans que nos llamaron para decirnos cómo estaban sufriendo porque en sus casas el aire que se respiraba era tránsfobo, no se les permitía ser quienes eran y, a veces, sabían que si se mostraban tal y como eran las consecuencias podían ser muy graves”, explica Mané. A esto, critica, se le suma la “presión social” y denuncia que muchos niños y adolescentes acaban “pensando en el suicidio o incluso se llegan a suicidar, no porque no estén a gusto con quiénes son, sino por la transfobia”.

A sus 57 años, Mané puede dar testimonio en primera persona de lo que sufre una persona trans entre quienes no le aceptan. Él nació en Chile y vivió su adolescencia durante la dictadura de Augusto Pinochet, donde el colectivo LGTBI era brutalmente perseguido. Su familia le apoyaba, pero el consejo que recibió por parte del psicólogo que le atendió fue que no contara a nadie su realidad, por miedo a que hubiera represiones. Tanto fue así, que Mané recuerda el dolor de no poder contárselo ni a su hermano pequeño, no por miedo a que le rechazara, sino a que él pudiera contarlo fuera de casa y hubiera consecuencias.

La mayor disriminación que he sentido a lo largo de mi vida ha sido tener que ser invisible

“La mayor discriminación que he sentido a lo largo de mi vida ha sido la de tener que ser invisible, que no se me pudiera entender”, explica, recordando la “infelicidad” que eso le supuso desde su infancia.

La situación mejoró al llegar a España en la veintena. Cuando, en 2007, se aprobó la ley de la rectificación registral de la mención relativa al sexo de las personas, Mané no lo dudo y comenzó el proceso para que le fuera reconocida oficialmente su identidad. Cuando lo completó y pudo ser Mané Fernández “sin tener que dar explicaciones”: “Fue un respirar profundo y decir ‘lo he logrado’”.

Hemos aprendido desde niños los cánones sobre cómo nos tenemos que comportar para ser aceptados

Ahora, espera que la futura ley mejore la actual, pero recuerda que aún queda mucho por avanzar: “Las personas trans hemos aprendido desde niños a escondernos y a autodefendernos de la agresividad social, de las normas y cánones sobre cómo nos tenemos que comportar en una sociedad que marca unas conductas para que seamos aceptados a nivel social”.

Niurka Gibaja es una mujer trans de 40 años nacida en Perú que lleva más de 10 años viviendo en España. Es una generación diferente a la de Eli y Patrick, pero coincide en recalcar la importancia de la educación para solventar las discriminaciones y brechas como la laboral cuando se trata de personas adultas. “No tenemos suficientes protocolos educativos que permitan la inclusión de manera sana”, reprocha.

Aún así, celebra: “Las personas trans cada vez se visualizan más de manera positiva y con orgullo, las generaciones de jóvenes se están mostrando y van enseñando sus crecimientos, su proceso en redes sociales”. Los trans somos cada vez más conscientes de luchar por nuestros derechos y eso hace que tengamos cada vez una mayor presencia”, concluye.

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