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Etiopía

Al menos 81 muertos en Etiopía en las protestas por el asesinato de un cantante y activista

  • Miles de personas han salido a la calle en repulsa por el crimen y ha habido revueltas en la capital, Adís Abeba
  • El cantautor Hachalu Hundessa defendía en sus canciones protesta los derechos del grupo étnico Oromo

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Vigilia por el cantautor asesinado
Vigilia por el cantautor asesinado

Al menos 81 personas han muerto en las protestas que esta semana han sacudido Etiopía tras el asesinato el lunes pasado del popular cantautor Hachalu Hundessa, ha informado la Policía de la región de Oromía, feudo del mayor grupo étnico del país.

Todas la muertes se produjeron en esa región, que incluye a la capital etíope, Adís Abeba. 78 fallecidos son civiles y los otros tres miembros de las fuerzas de seguridad.

El popular cantautor etíope Hachalu Hundessa, famoso por sus canciones de protesta política, murió asesinado a tiros este lunes por la noche en Adís Abeba, un crimen que ha provocado provocó manifestaciones de repulsa.

El comisario de la Policía de la capital etíope, Getu Argaw, señaló que Hachalu, de 36 años y oromo (el mayor grupo étnico del país), fue tiroteado en el barrio de Akaki Kality, en el sur de Adís Abeba, y evacuado a un hospital en el que acabó perdiendo la vida.

El comisario señaló que se ha abierto una investigación y "algunos sospechosos" se encuentran bajo custodia policial, al tiempo que instó a la población a mantener la calma.

El primer ministro etíope llama a la calma

El primer ministro de Etiopía, Abiy Ahmed, también oromo, expresó sus condolencias por la muerte de "este artista increíble y brillante" e hizo también un llamamiento a la calma en su mensaje divulgado en su cuenta de la red social Twitter.

Las letras de las canciones de Hachalu abordaban a menudo los derechos del grupo étnico oromo y desempeñaron un papel importante en la ola de protestas que provocó la llegada al poder de Abiy en abril de 2018.

Su ascenso a la jefatura del Gobierno acabó con décadas en las que la coalición gobernante multiétnica estuvo dominada por líderes de la minoría étnica tigray. Hasta entonces, los oromo se habían quejado tradicionalmente de marginación política y económica.

Abiy, de 43 años, ha impulsado importantes reformas en Etiopía, el segundo país más poblado de África, entre las que figura el fin del estado de emergencia impuesto por su antecesor, la amnistía a miles de presos políticos, la legalización de partidos opositores y el compromiso de celebrar elecciones.

El gobernante fue galardonado con el Nobel de la Paz de 2019 por su contribución a poner fin al conflicto de Etiopía y Eritrea. Pero Abiy también ha encajado críticas por no solucionar algunos problemas de raíz, como la falta de federalismo y las tensiones étnicas que han ocasionado olas de violencia y han hecho de Etiopía el segundo país con más nuevos desplazados del mundo.