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Coronavirus | Comunidad Valenciana

El amigo invisible llega a las pequeñas librerías

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'Sentim les llibreries', la iniciativa valenciana que trata de reactivar a las pequeñas librerías afectadas por la pandemia

Ken levanta la persiana de su librería como cada mañana desde que las medidas de flexibilización del confinamiento se lo permiten. United Minds es el nombre de su establecimiento, un pequeño local lleno de libros en el barrio de L’Olivereta de Valencia. El negocio es muy especializado: literatura africana.

En otro distrito, Ciutat Vella, Fiona coloca los libros que acaba de sacar de unas cajas en el almacén. Autores valencianos, ensayos de filosofía, novelas de siempre… una cuidada selección de títulos, géneros y editoriales se dan cita en La Primera.

Aún más céntrico, en el barrio de Russafa, un niño se queda mirando el escaparate de Bartleby. La abrumadora oferta de literatura infantil, cómics y aventuras gráficas capta su atención e inunda de color y personajes inolvidables una de las ventanas del establecimiento, mientras que en la otra se amontonan las novelas y los ensayos más buscados en la actualidad.

Todas estas librerías tienen algo en común: son pequeñas, independientes y lo han pasado mal durante la pandemia. Ahora, además, comparten la iniciativa 'Sentim les llibreries', la aplicación del clásico amigo invisible al mundo de los establecimientos literarios de barrio. La escritora y gestora cultural María Bastarós, junto a su marido, el también escritor Mr Perfumme, concibieron esta iniciativa, completamente altruista. "Es la traslación de algo que hago con mis amigas en Navidad, un amigo invisible en que solo podemos regalar libros comprados en librerías locales. Lo propusimos, a la gente le gustó, se desarrolló una metodología y en ello estamos".

Participan hasta 16 librerías de la ciudad de Valencia. "Se ha demostrado que las librerías estamos conectadas, al menos las que vibramos en la misma frecuencia, y nos hemos unido para salir a flote y apoyarnos entre nosotras y nosotros", asegura Ken Province, de United Minds.

Gran acogida entre lectores y libreros

Esperaban una buena acogida, pero el resultado ha superado las expectativas. Cerca de 2.000 personas ya han rellenado el formulario. En él, cualquier interesado refleja sus gustos literarios y aporta su correo electrónico, donde recibe la misma información de otro usuario y se convierte en su amigo invisible: regalará un libro y recibirá otro.

Hay un deseo de la gente de defender lo local, el pequeño comercio, los barrios...

"Pensábamos que tendría una buena acogida por los ingredientes que incluye: el factor sorpresa o regalar y ser regalado, que siempre gusta", afirma María. "Pero se ha llegado más allá, se ha visto que hay un deseo de la gente de defender lo local, el pequeño comercio, defender los barrios… en ese sentido estamos muy contentas con la acogida".

Son las librerías de barrio las que más han sufrido con el cierre por el estado de alarma. A la amenaza de la venta por Internet o grandes superficies se ha añadido los últimos meses la imposibilidad de su principal activo: el contacto directo con el cliente, la recomendación oportuna, la cercanía con el lector. Según María Bastarós "estamos en un punto de inflexión en el que tenemos dos vías: comprar online en grandes plataformas o volver al comercio pequeño a defender lo nuestro y la idiosincrasia de los barrios, e iniciativas como esta van encaminadas hacia esta segunda opción, que consideramos más beneficiosa".

En busca de una fecha fija en el calendario

Los organizadores de 'Sentim les llibreries', cuyo plazo para participar se cierra el lunes 15 de junio, confían en que la iniciativa haya venido para quedarse. En el horizonte plantean la posibilidad de profesionalizar el evento y consolidar una fecha fija anual para su celebración, alejada de las otras dos grandes citas para los libreros, como son la Feria del Libro y la Navidad.

Para Ken Province "los libros son un buen regalo en todos los sentidos, sobre todo en estos momentos que estamos encerrados mucho tiempo y el libro nos permite reflexionar e imaginar". En esa misma línea incide María: "Está claro que el libro nunca pasan de moda y regalar y ser regalado tampoco. Hemos querido aprovechar ambas certezas y encauzarlas para ayudar a las pequeñas librerías a sobrevivir".