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Cómic

El Murciélago, el superhéroe que se saltó la cuarentena para ir a por birras

  • Álvaro Ortiz recopila esta parodia de Batman que ha triunfado en las redes sociales
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Detalle de la portada de 'El murciélago sale a por birras'
Detalle de la portada de 'El murciélago sale a por birras'

Durante la cuarentena por el coronavirus han sido muchos los autores y las editoriales que nos han amenizado el encierro colgado cómics gratis en internet, e incluso algunos dibujantes han realizado historias nuevas para subirlas a las redes sociales. Una de las más exitosas ha sido la divertida parodia de Batman publicada en forma de serial por Álvaro Ortiz: El murciélago sale a por birras, que Astiberri recopila ahora en un volumen.

No es Batman –bromea Álvaro-. Es un superhéroe que se viste de murciélago pero no es Batman. No sé dónde veis el parecido. El tipo tiene carisma, el traje le queda guai, la ciudad y el ambientillo dan mucho juego… pero no tiene nada que ver con Batman” (ríe).

El cómic nos cuenta la historia de Brus, un millonario que se viste de murciélago (pero que no es Batman) y que protege la ciudad desde que unos malos matasen a sus padres tras ver Jumanji en el cine. Una noche se queda sin cerveza y decide salir a buscarla a pesar de la cuarentena por el coronavirus. En su aventura se encontrará a un montón de personajes que parecen salidos de un cómic de Batman (pero que no lo son).

“Este Brus es básicamente un descerebrado -asegura Álvaro-. Por un lado intenta hacer el bien pero por el otro lo único que quiere es beber. Y lleva muy mal la mezcla de las dos cosas”.

ilustración de 'El murciélago sale a por birras'

“Me pegué la fantasmada de que haría cuatro páginas diarias”

El dibujante nos cuenta cómo surgió la idea: “Primero dibujé unas viñetas contando mi vida durante la cuarentena, pero no tenía ninguna gracia y lo dejé enseguida. Luego pensé en contar la vida de un superhéroe durante el encierro, pero también me parecía aburrido. Hasta que se me ocurrió que ese superhéroe se quedará sin cerveza por la noche y saliera a buscarla. A eso sí se le podía sacar más jugo. Me pegué la fantasmada de decir que haría cuatro páginas mientras durase la cuarentena y las hice”.

“Si la gente no se hubiera entusiasmado y empezado a comentarlo y a compartirlo, igual al sexto día lo habría mandado a paseo, pero como a la gente le hizo gracia me lancé –añade Álvaro-. Yo estaba trabajando en un cómic y al final lo tuve que aparcar para dedicarme a esto, porque los primeros capítulos los dibujé mientras me tomaba el café por la mañana, pero cada vez le daba más y más vueltas para que siguiera teniendo gracia”.

Página de 'El murciélago sale a por birras'

Ha metido en la historia las sugerencias de los lectores

El ir construyendo la historia día a día permitió que tuviera una vida de la que carece una novela gráfica. “Muchas veces me quejo de que en el cómic y otros medios solo te llega la reacción del público cuando la obra está acabada; y mientras la haces no sabes si a la gente le va a gustar o si lo estás haciendo bien o mal. Aquí fue muy divertido subir las viñetas cada día y ver las reacciones de la gente. El feedback fue tan estupendo que incluso acabé metiendo en la historia algunas de las sugerencias de los lectores. Para mí ha sido un experimento sorprendente porque nunca había hecho una serie mensual en la que sí te llegan esos comentarios de los lectores”.

Álvaro ha incluido en el cómic un agradecimiento a esos lectores que le han aportado sugerencias. “Hay cosas muy tontas –confiesa-. Por ejemplo, Bea Tormo se dio cuenta de que había escrito pan de chapata cuando quería decir pan de hogaza y lo utilicé para hacer un gag. Y la ilustradora María Rodilla me escribió un día para decirme que le estaba molando mucho pero que el cómic no pasaba el test de Bechdel (que mide la igualdad de género en obras culturales). Por eso hice un capítulo solo para tratar ese tema, que creo que fue uno de los que más le gustó a la gente”. (Un capítulo en el que asistimos a una conversación entre dos superheroínas idénticas a Catwoman y Wonder Woman pero que no lo son).

"Oscar Senar también fue responsable de que apareciese ese personaje (Wonder Woman), ya que hizo de “tester” de casi toda la historia” -añade Álvaro-.

“Intenté meter al mayor número posible de personajes del universo del murciélago –continúa-. Y aunque a veces parezca una historia improvisada hice una escaleta, en los primeros días, que me permitiera meter a todos los personajes que me apetecía”.

Página de 'El murciélago sale a por birras'

“El humor se me da muy mal y los chistes son muy zafios”

Lo que más nos ha sorprendido de este cómic es el cambio de registro de Álvaro, conocido por sus novelas gráficas sobre temas serios como Cenizas (2012), Murderabilia (2014), Rituales (2015) o Dos Holandeses en Nápoles (2016), realizado para el museo Thyssen-Bornemisza con motivo de la exposición Caravaggio y los pintores del norte.

“Nunca me había dedicado al humor porque creo que se me da muy mal, es todo muy malo y los chistes son muy zafios –confiesa Álvaro-. Hay algo muy evidente, que es que me crié viendo La Hora Chanante y se me quedaron muchas cosas. Me lo imagino en ese plan”

“De cómics de humor –añade- me flipa mucho Simon Hanselmann (Hechizo total), pero no creo que su influencia se note en este cómic. No te sé decir de donde viene el humor de este cómic”

En el tebeo encontraréis divertidas versiones de los principales villanos del Murciélago (no es Batman), pero Álvaro confiesa que su personaje favorito es: “Alfredo, el mayordomo de Brus. La historia comienza y acaba con él y su última aparición en pijama me hace mucha gracia”.

Página de 'El murciélago sale a por birras'

“Ahora volveré a cosas más serias pero…”

Tras el éxito de este cómic Álvaro asegura que: “Mi intención es volver a hacer cosas más serias, pero esta experiencia me ha hecho plantearme cambios, sobre todo en mi dibujo. El proyecto en el que estaba trabajando ya no será igual. Creo que me gustaría poder combinar ambas cosas, porque yo me he divertido con el murciélago y a la gente le ha hecho gracia. Y es más fácil de hacer que mis habituales quebraderos de cabeza”.

“Yo me dibujaba las páginas del murciélago y luego me ponía con el otro cómic; y me costaba menos hacer cuatro páginas de esta parodia que abocetar dos viñetas del otro trabajo. Y encima tenían más gracia las páginas del murciélago. No sabía que estaba haciendo mal”.

“Creo que con los años mi dibujo se había ido haciendo demasiado perfeccionista, demasiado geométrico, con exceso de simetrías y de líneas muy calculadas… a partir de ahora espero ser más espontáneo, lo que seguramente me matará menos la cabeza. E incluso puede quedar más simpático” -confiesa-.

En cuanto a futuras aventuras del Murciélago, Álvaro asegura que: “No descarto retomar al Murciélago de ven en cuando para historias cortas o alguna otra cosa porque me lo paso muy bien con él".

Viñetas de 'El murciélago sale a por birras'

Las redes sociales han determinado el formato

En cuanto al formato del cómic, Álvaro asegura que: “Lo hice cuadrado porque lo compartí en Facabook, twitter e Instagram, pero también llevaba años queriendo hacer algo cuadrado. Y limité las viñetas a cuatro para que fuera lo más legible posible. Por eso también lo hice en blanco y negro puro. Aunque para la edición en papel hemos añadido tramas y grises”.

El mundo del cómic fue uno de los primeros sectores en colgar tebeos gratis para amenizar la cuarentena por el coronavirus. “A mí me pareció una iniciativa estupenda. Luego leí alguna crítica, pero no creo que fuera menospreciar nuestro trabajo ni regalarlo, sino una oportunidad para contribuir a que la gente se entretuviese. Y me encantó que la gente pudiera descubrir algunas historias mías antiguas. Fue una bonita manera de contribuir a que la gente se entretuviese en un momento puntual”.

Y aunque se supone que los dibujantes están acostumbrados a pasar mucho tiempo solos en casa, Álvaro asegura que: “Yo hice coñas al principio diciendo que estaba preparado, que no difería mucho de mi día a día pero luego fue una mierda. Porque mi capacidad de concentración durante las primeras semanas era nula y no podía ver a nadie ni pasear. Por suerte nadie ha estado enfermo a mí alrededor. Pero tengo muchísimas ganas de ver a la gene y lo de no poder pasear lo he llevado fatal. Mis piernas me han pasado factura”.

En cuanto a ese proyecto en el que trabajaba y que aparcó por el Murciélago (que no es Batman), Álvaro nos avanza que: “Es un cómic para niños del que no puedo hablar mucho y que tendría que haber acabado en breve; pero como lo he cambiado prácticamente entero, no me atrevo a decir cuando se publicará. Me hace mucha ilusión, porque he hecho ilustraciones para chavales pero nunca un cómic infantil. Y le tengo ganas”.

Portada de 'El murciélago sale a por birras'