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Marruecos da un paso más en la delimitación de sus aguas territoriales

  • El rey Mohamed VI deberá firmar la aprobación definitiva de las leyes de delimitación marítima
  • El ministro de Exteriores marroquí asegura que, en caso de solapamiento con España, se resolverá por la vía del diálogo

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La Cámara Alta marroquí aprueba las leyes de delimitación marítima
La Cámara Alta marroquí aprueba las leyes de delimitación marítima

La Cámara Alta de Consejeros de Marruecos ha aprobado este martes en comisión y en plenario las leyes de delimitación de aguas territoriales y zona económica exclusiva, tras haber cumplido el mismo trámite en la Cámara Baja de Representantes el pasado 22 de enero.

Las dos leyes, que han sido aprobadas por unanimidad, pretenden establecer la competencia jurídica de Marruecos sobre su dominio marítimo, declarando el mar territorial (12 millas) y la zona económica exclusiva de 200 millas desde sus costas. El siguiente paso para su aprobación definitiva es que la firma del rey Mohamed VI.

El ministro de Exteriores, Nasser Burita, ha declarado durante sus comparecencias ante la comisión y el pleno que las dos leyes son necesarias para consolidar su "integridad territorial" y su soberanía sobre el Sáhara Occidental, aunque no ha rehuido comentar la preocupación que estas leyes han creado en España.

Así, el ministro ha admitido de nuevo que, si bien estas leyes son un acto de soberanía en el marco del Derecho Internacional del Mar, la declaración de las zonas puede crear solapamientos con los países vecinos, en particular con España, que deberán "resolverse por la vía del diálogo".

El diálogo como vía para solucionar solapamientos

Burita ha querido destacar en varias ocasiones que las relaciones con España son "muy buenas" e incluso más importantes que con cualquier otro vecino, como pueden ser Argelia o Mauritania, por tratarse de un "socio estratégico", y que la cuestión de las aguas territoriales es solo "una parte" de los múltiples intereses que ligan a ambos países.

Además, ha puesto como ejemplo a otros países del este del Mediterráneo que han logrado presentar juntos un plan de delimitación de aguas, aunque no ha descrito cómo su gobierno ve la creación de un “mecanismo operativo” para gestionar las discrepancias en el futuro.

La primera toma de contacto entre Marruecos y España en este asunto fue a finales de enero, cuando la ministra de Asuntos Exteriores española, Arancha González Laya, visitó Rabat. La ministra se mostró convencida de que los ciudadanos de Canarias estarían "enormemente tranquilos" tras declarar Burita que no habría "política de hechos consumados ni unilateralismo, sino diálogo para soluciones de común acuerdo".

La ministra explicó entonces que Marruecos estaba haciendo "algo a lo que tiene derecho dentro de la legislación internacional", que reconoce su capacidad de definir tanto una zona marítima territorial como una zona económica exclusiva.

No obstante, González Laya señalaba que "de la misma manera que tiene el derecho de fijarlas, también tiene el deber -en caso de solapamiento- de hacerlo de común acuerdo con el otro país, respetando las reglas de la Convención de la ONU sobre derecho del Mar y la legislación internacional en esta materia".