Enlaces accesibilidad
arriba Ir arriba

En Marruecos, el Rey Mohamed VI ha multiplicado sus apariciones públicas durante las últimas semanas. Su apretada agenda de estos días contrasta con las largas ausencias del monarca, que ha pasado en el extranjero casi la mitad del año pasado y los tres primeros meses de este año. Su desaparición de la vida pública ha copado las portadas de varios medios internacionales.

España y Marruecos se comprometen a evitar ofensas en una cumbre clave que abre una nueva etapa en sus relaciones. Ambos países firman una veintena de acuerdos, entre ellos la reapertura progresiva de las aduanas con Ceuta y Melilla. En el informativo 24 horas de RNE, Ignacio Cembrero, escritor y experto en el Magreb, analiza la reunión de Alto Nivel en Marruecos.

Cembrero explica que "España y Marruecos están abocados a tener tensiones en los próximos años". Según él, porque "Marruecos considera que España es un obstáculo para completar su integridad territorial en el Sáhara y, quizás en el día de mañana, en Ceuta y Melilla". Sobre la ausencia de Mohamed VI en Rabat durante la cumbre, Ignacio Cembrero tiene claro que no lo ve como un desplante, si no más bien como "la desgana del rey de Marruecos por los asuntos públicos". Por otro lado, el acercamiento con Marruecos ha derivado en un enfriamiento con otro antiguo socio: "La relación entre España y Argelia está bajo mínimos y va a seguir así hasta el final de la legislatura".

El ministro español de Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha destacado este jueves la "nueva hoja de ruta" que hay con Marruecos tras la cumbre hispano-marroquí celebrada en Rabat y con la que se quiere "evitar que haya acciones unilaterales" de ambos países.

La cumbre "crea una nueva etapa para esa historia de vecindad y frontera terrestre compleja y densa que atraviesa, cada ciertos años, crisis que tienen que tener un encaje basado en el respeto mutuo", ha expresado Albares antes de añadir que "Marruecos es fundamental para España, y España para Marruecos".

El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha confirmado que la llamada entre el presidente Pedro Sánchez y el rey Mohamed VI "estaba pactada previamente" y asegura que "la reunión de alto nivel va a ser un éxito".

Además, ante la noticia de que el rey no recibirá al presidente, ha recalcado que la cumbre es entre gobiernos, no con el propio monarca marroquí, si bien este está "implicado en la relación entre España y Marruecos".

En declaraciones a los periodistas a su llegada al foro económico hispano-marroquí que precede este miércoles a la cumbre bilateral, Alvares ha afirmado que "el Gobierno de España no va a escatimar ningún esfuerzo para defender los intereses de los españoles y para que tengamos con nuestros vecinos, y especialmente con los que tenemos frontera terrestre como es Marruecos, las mejores relaciones posibles". Foto: EFE/ Zipi

Hace un año, la llegada a España del líder del Frente PolisarioBrahim Ghali, para ser tratado del coronavirus, provocó una de las mayores crisis diplomáticas con Marruecos. 12 meses después el Gobierno ha reconducido las relaciones y habla de normalidad tras la salida de la ministra González Laya, el reconocimiento de la iniciativa marroquí sobre el Sáhara como base para resolver el conflicto y la reunión de Pedro Sánchez con el rey marroquí, Mohammed VI en Rabat. Algo que le ha provocado una brecha con su socio de Gobierno, con la oposición y con Argelia. Además, el Frente Polisario ha roto sus contactos con el Ejecutivo. Abdulah Arabi, su delegado en España, en 'Las mañanas de RNE', ha vuelto a exigir explicaciones y aclaraciones al Gobierno español "sobre un giro radical que se contradice con el derecho internacional y complica la resolución del conflicto". "El detonante de la crisis entre España y Marruecos no fue Ghali, los problemas venían de lejos", ha recalcado Arabi.

Pedro Sánchez y Mohamed VI han acordado este jueves la reapertura progresiva y ordenada de los pasos fronterizos de Ceuta y Melilla y la plena normalización del paso de bienes y mercancías.

Sánchez, en rueda de prensa, ha informado de esa recuperación de la plena normalidad del paso de bienes y mercancías en Ceuta y Melilla y la reapertura progresiva de los pasos fronterizos para los flujos de personas con plena seguridad y cumpliendo todos los requisitos sanitarios, pero no ha concretado una fecha para ello.

España y Marruecos siguen dando pasos hacia lo que el Gobierno define como "una nueva etapa" en las relaciones entre ambos países. En las últimas horas - y tras una conversación telefónica entre ambos- se ha sabido que Mohamed VI recibirá al jefe del ejecutivo español, Pedro Sánchez, en una fecha que áun no se conoce, pero que se anuncia para los próximos días. A Sánchez le acompañará el ministro de exteriores, José Manuel Albares, que ha suspendido la visita a Marruecos prevista para hoy, viernes.  Todo empezó, a mediados de marzo, con la carta enviada por Sanchez al rey Mohamed VI que supone un giro de 180 grados en la posición de España con respecto al Sáhara al reconocer la propuesta de Marruecos para el territorio saharaui como la más seria, creible y realista. Un cambio de postura con respecto a este conflicto que se ha encontrado con la oposición de todos los grupos parlamentarios que se quejan de no haber sido informados de una decisión histórica. Hablamos de ello con Alejandro Del Valle Gálvez, catedrático en Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales de la Universidad de Cádiz y experto en Relaciones España-Marruecos. 



 

El Sáhara Occidental es uno de los pocos territorios del mundo que quedan por descolonizar. España sigue siendo administradora de facto de su antigua colonia y cualquier decisión sobre su descolonización se tiene que votar en el Conseojo de Seguridad de Naciones Unidas, "según estipula una de las resoluciones de la ONU", explica en 24 horas de RNE Ana Jiménez, corresponsal de RTVE en Marruecos. Ahora, España ha abandonado su neutralidad sobre el Sáhara en 45 años al apoyar el plan que Marruecos presentó en 2007 ante la ONU.

En aquella propuesta, Marruecos ofrecía cierta autonomía a las denominadas como provincias del sur, pero siempre bajo soberanía marroquí, por lo que rechaza el referéndum de autodeterminación que defendía la ONU.

La nueva postura de España ha cerrado una crisis con Marruecos, pero ha abierto otra con Argelia. El gobierno español ha defendido siempre que se trata de un socio "fiable" y que el gas está "garantizado", pero lo cierto es que Argelia cortó el suministro de gas a Marruecos en 2021 después de romper relaciones diplomáticas.
 

Marruecos dice, en un comunicado, que Pedro Sánchez respalda su propuesta para el Sáhara como la base "más sólida realista" para resolver el conflicto. La propuesta de 2007 se basa en un referéndum en el Sáhara Occidental, pero sobre su automonía y no sobre su independencia. La ONU viene planteando desde 1991 un plebiscito entre la integración del Sáhara con Marruecos o la independencia. El Sáhara Occidental fue una antigua colonia española hasta 1976, y desde entonces ha sido motivo de disputa territorial entre Marruecos y el Frente Polisario. Moncloa acaba de comunicar que "hoy se inicia una nueva etapa de la relación de Marruecos". El ministro español de exteriores, José Manuel Albares, viajará a Rabat, la capital de Marruecos, antes del 2 de abril, según ha podido confirmar RNE. Después lo hará el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en una fecha aún por determinar. 

El representante del Frente Polisario en España ha hablado para RNE: "Sánchez se contradice con el derecho internacional y por lo tanto si no se defiende el Sáhara Occidental entendemos que el Gobierno de España tiene doble vara de medir"

Informa Ana Jiménez, corresponsal de RNE en Rabat