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Cambio climático

Bruselas plantea reducir las emisiones "al menos" un 50 % en 2030 y 100.000 millones para inversiones en su 'Plan Verde'

  • La nueva presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, presenta su principal proyecto para la UE
  • El objetivo es conseguir la neutralidad climática en el continente en 2050, aunque hay Estados reticentes

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La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, presenta en el Parlamento Europeo su 'Plan Verde' junto al vicepresidente, Frans Timmermans
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, presenta en el Parlamento Europeo su 'Plan Verde' junto al vicepresidente, Frans Timmermans.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha desvelado este miércoles las principales medidas del Plan Verde que pretende convertir en el proyecto más ambicioso de su mandato y que busca allanar el camino para que la Unión Europea alcance la neutralidad climática en 2050, con medidas como un objetivo de reducción de emisiones para 2030 "al menos" del 50 % respecto a 1990, aunque se apunta al 55 %, y la movilización de 100.000 millones de euros para apoyar a los países miembros en su tránsito hacia la descarbonización.

Hoy es el inicio de un viaje. Pero para Europa es un momento similar al de colocar un hombre en la luna

"Hoy es el inicio de un viaje. Pero para Europa es un momento similar al de colocar un hombre en la luna", ha declarado Von der Leyen a los periodistas poco antes de presentar los detalles de su propuesta ante el Parlamento Europeo, una regulación que se irá armando en sucesivas fases a lo largo de los próximos dos años. "El Plan Verde Europeo es muy ambicioso, pero también será muy cuidadoso al evaluar su impacto y cada paso que demos", ha prometido, en un intento de vencer las resistencias ante las medidas para la descarbonización.

La fecha de presentación del plan no es en absoluto casual, en plena Cumbre del Clima de Naciones Unidas en Madrid, donde se busca impulsar los compromisos de reducciones de emisiones del Acuerdo de París, y justo un día antes del Consejo Europeo que reunirá a los líderes de los Estados miembros para debatir, entre otros asuntos, la estrategia para avanzar en la lucha contra el cambio climático. El objetivo último, en cualquier caso, es situar a la Unión Europea como el granreferente mundial en la lucha contra el cambio climático.

En este sentido, los países más reticentes a asumir objetivos ambiciosos de descarbonización son Polonia, Hungría y la República Checa, cuyas economías son aún muy dependientes del carbón, aunque también Alemania tiene dudas, sobre todo en lo relativo a su potente sector automovilístico. España y Francia, por el contrario, son partidarios de incrementar los objetivos de reducción de emisiones para acelerar el proceso, hasta un 55 % en 2030, frente a la meta actual del 40 %.

La ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, ha calificado de "excelente" la propuesta de la Comisión porque, a su juicio, "genera confianza sobre el grado de ambición de las políticas climáticas de la Unión Europea y anima a los socios a que hagan lo mismo". "Es un paso fundamental para lograr la neutralidad climática", ha asegurado.

Una nueva estrategia de crecimiento

A falta de concretar las medidas -reducción de emisiones, economía circular, inversiones verdes...- y la financiación, el Pacto Verde Europeo debe incluir las propuestas legislativas, los instrumentos financieros y las estrategias de actuación en los diferentes sectores, todo ello recogido en un calendario. "Es nuestra nueva estrategia de crecimiento. Por un lado, se trata de reducir las emisiones; por otro, de crear empleos e impulsar la innovación", ha resumido Von der Leyen.

El pilar fundamental del pacto será una "ley climática" que la nueva presidenta de la Comisión Europea ya anunció en la apertura de la Cumbre del Clima de Madrid y que debe convertir a Europa en el primer continente neutral desde el punto de vista de las emisiones, es decir, que no emitirá más gases de efecto invernadero a la atmósfera de los que puede absorber. Está previsto que se presente en marzo de 2020 y debe inscribir en la perspectiva climática todas las iniciativas comunitarias.

Con el fin de convencer a los países más reticentes, el plan también incluye un "mecanismo de transición justa", que Von der Leyen tiene previsto detallar a principios del año que viene y que debería permitir movilizar "100.000 millones de euros en inversiones" en los próximos siete años, para apoyar a las regiones "más vulnerables". Inicialmente, el mecanismo de compensación contemplaba unos 35.000 millones de euros, aunque la presidenta de la Comisión ha apuntado más alto y el montante final dependerá de las negociaciones para el presupuesto comunitario 2021-2027, así como de las aportaciones de otros organismos, como el Banco Europeo de Inversiones.

Con todo, aunque se lograra movilizar ese dinero, los Estados tendrán que poner de su parte, ya que, según la Comisión Europea, "se calcula que cumplir los objetivos actuales en materia de clima y energía para 2030 requerirá 260.000 millones de euros de inversión anual adicional, lo que representa aproximadamente el 1,5 % del PIB de 2018. Para ello habrá que movilizar a los sectores público y privado".

Tasa contra el carbono y reformar el mercado de emisiones

Asimismo, el Plan Verde contempla la introducción de una tasa contra el carbono, denominada "mecanismo de ajuste fronterizo", que se introduciría en 2021 para gravar a aquellos productos que no cumplan las normas contra las emisiones que imponga la Unión Europea, con el fin de evitar la competencia desleal de terceros países, y una reforma del mercado de emisiones, para incluir nuevos sectores, como el marítimo.

Algunos dicen que el coste de esta transformación es demasiado elevado, no olvidemos nunca cuál sería el coste de la inacción

"Algunos dicen que el coste de esta transformación es demasiado elevado, no olvidemos nunca cuál sería el coste de la inacción", ha subrayado Von der Leyen ante la Eurocámara, reunida en Bruselas en sesión extraordinaria.

La presidenta de la Comisión ha recalcado, además, que ese coste "aumenta cada año" y ha recordado algunas cifras: "Las inundaciones cuestan a los ciudadanos más 5.000 millones al año, cada año nuestra economía pierde cerca de 10.000 millones de euros por la sequía, y los agricultores pagran el precio.

"Y no es más que el principio", ha avisado, "pero no es una fatalidad, podemos resistirnos. No es demasiado tarde". A partir de este jueves, deberá convencer a los Gobiernos comunitarios para que esa estrategia, la gran apuesta de la nueva Comisión Europea, salga adelante.